domingo, 22 de marzo de 2020

Centenario del Banco de Torrelavega, 1920/2020. Consejeros Locales


   
Primera sede del Banco de Torrelavega 1920

    Se cumple este año, el 125 aniversario de la concesión del título de Ciudad por la reina regente María Cristina y también, el centenario de la creación del Banco de Torrelavega.
      El Banco de Torrelavega nace en el año veinte del siglo pasado,  en un periodo de la historiografía económica de la ciudad caracterizado por el florecimiento del comercio y la industria. Pero sobre todo porque coincide con un colectivo humano, los comerciantes, que son los principales responsables del desarrollo y la transformación de esta ciudad en los años veinte. A ellos debemos muchas glorias.
      El día 12 de mayo de 1920 se constituye,  en nuestra ciudad, el Banco de Torrelavega. Actuó de Notario, el convecino José María del Hoyo y Gutiérrez del Olmo. Al despacho del Notario acudieron nueve  comerciantes de la localidad que formaran el primer Consejo de Administración del Banco, y que más adelante citaremos.
     El Banco comenzó a operar, desde el punto de vista societario, el día uno de julio de 1920 y al público el día dos de enero del año siguiente. Su primer Consejo de Administración estaba formado por: el “indiano” José  Arce López como presidente; vicepresidente, el medico ginecólogo de Torrelavega, Ramón Miguel y Crisol. Como consejeros delegados: uno representando al Banco de Santander, José Luis Gómez García, y  otro, Santiago Sañudo Solórzano en calidad de industrial de Torrelavega. Como consejeros, también dos grupos; el más extenso formado por comerciantes convecinos nuestros; y el otro representando al  Banco de Santander. Por el grupo de comerciantes de Torrelavega: Fidel Ramón Palacios, Hermenegildo Fernández Saiz, José Molleda Ugarte, Herminio Azcárate Campo, Pedro Matías Gómez Sánchez y Jacobo Díaz Iglesias.

Hermenegildo Fernández Abascal Sainz


     Hermenegildo Fernández Sainz (1884-1943) nació  en  en Selaya. Sus orígenes, hasta donde hemos podido llegar, principios del siglo XVIII, los encontramos en este mismo lugar colindante con las villas pasiegas. Estudia en los Escolapios de Villacarriedo y cursa la carrera de farmacia en Santiago de Compostela.
        Hermenegildo se casa con su prima Amparo Fernández-Alonso Sañudo. Por lo que tuvo que pedir dispensa al Papa Pio X. Tuvieron seis hijos, Rufino, Rosa, Hermenegildo, Encarnación, Antonio y Amparo. Alguno de ellos sigue la tradición de boticarios.                    
        Su suegro y además tío, Rufino Fernández Alonso Abascal, regentaba desde 1887 la botica que estaba instalada en el número seis de la Plaza Mayor, “la botica de los portalones” que ha llegado hasta nuestros días, tras 113 años de historia. Es Hermenegildo el que la hereda. Pedro Sitien fue el Maestro de obras que realizó los planos de la botica. Puerta de entrada con dos amplias vidrieras a ambos lados, la botica, el laboratorio, la rebotica, y otras dependencias donde se almacenaban los medicamentos.
        En el último tercio del siglo XIX además de esta botica existían tres más: la de Joaquín Cacho en la calle Ancha, Leoncio Pérez en la Plaza mayor y la farmacia de Francisco López Sánchez en la calle de la Estación.
        Su solvencia económica está fuera de toda duda. En 1931 ocupa el tercer lugar en la “Relación de los 5 mayores contribuyentes por concepto de rústica”. Fue consejero fundador del Banco de Torrelavega formando parte del primer Consejo de Administración. Cesó en 1924 como consejero del Banco para volver a serlo en 1930 hasta la absorción. Con el corazón ya delicado no acude a la junta general de accionistas que se celebró el día  31 de marzo de 1942, ni a las siguientes, en las que se aprobó la absorción del Banco. A los 58 años, el día 3 de marzo de 1943, un año después de la absorción del Banco de Torrelavega por el Banco de Santander, fallece. Diez años antes lo  había hecho su mujer, Amparo.


Ramón Miguel y Crisol

Ramón Miguel y Crisol (1877-1936), el segundo de nueve hermanos, nació  en Torrelavega. Era hijo de Raimundo Miguel Olivan, prestigioso médico-cirujano de esta Villa, y de Juliana Crisol y Revilla. Ramón Miguel y Crisol, el hombre de la capa, que era así como se le conocía por su afición a llevar esta prenda, lucía unos bigotes retorcidos, mirando al cielo como sus pensamientos.
Cursó los estudios de medicina en esta Universidad, de Valladolid terminando la carrera  en 1901, llegando a formar parte del claustro académico. Se doctoró en Madrid especializándose en ginecología. Comenzó el ejercicio de su profesión en Arredondo. Más tarde se traslada a Torrelavega donde trabajó como tocólogo. En 1908 tenía “consulta de 12 a 1 gratis para los pobres”. Vivía y tenía su consulta en el segundo piso del número 6 de la calle Julián Ceballos donde se podía leer: Ramón Miguel y Crisol, tocólogo.
Se casa  en 1914 en la iglesia de San Cristóbal de Comillas, con Sara López Barredo y Barrio. A los cuatro años de casarse, con solo 29 años, fallece  su mujer de “una pulmonía gripal”. Tienen solo dos hijos Aurea María  y Raimundo. Ni se volvió a casar ni tuvo más hijos.
En la guerra incivil fue detenido por el bando republicano el 16 de noviembre de 1936 y posteriormente conducido desde la cárcel al barco prisión “Alfonso Pérez” atracado en Santander. Un mes más tarde fue fusilado como respuesta a un  bombardeo que las llamadas tropas  nacionales realizaron sobre la capital de la provincia.
Tuvo una intensa vida social, lo que le llevó a ocupar importantes responsabilidades. Fue en 1927 presidente fundador de la prestigiosa Biblioteca Popular; presidente del Círculo de Obreros Católicos y de la Asociación de Padres de Familia. Además fue directivo y responsable de la biblioteca del Círculo de Recreo. Pero, sobre todo, fue un ilustrado torrelaveguense.
Sus ideales políticos y sus creencias religiosas le llevaron a pertenecer a la Comunión Tradicionalista, llegando a ser Jefe Provincial de Santander. Durante tres años y desde 1925 fue Diputado provincial por Torrelavega.
Fue consejero fundador del Banco y su primer vicepresidente, hasta 1930 que presentó su dimisión con carácter irrevocable. El presidente del banco, José Arce López, le dedicó unas entrañables palabras: “Estamos, por tanto, ante un caballero, hombre de palabra y de bien. Médico prestigioso y ciudadano ejemplar”.


Santiago Sañudo Solórzano

          Santiago Sañudo Solórzano (1879-1962)  nació en Villegar de Toranzo. Toda su familia, hasta donde hemos podido llegar, era pasiega de Vega de Pas, donde vivían ya en el siglo XVIII.
            Pronto comenzó a trabajar en los negocios de su padre. Se casó  con Elisa García Ansorena en Cabezón de la Sal de donde era ella natural. La novia, junto a su familia, era dueña de las famosas Salinas de este lugar. Tuvieron tres hijos, Elisa, Juan y Fernando. El padre de Santiago Sañudo fue unos de los pioneros en la industria del calzado. Su madre, Margarita Solórzano García, era natural de Villegar. Tuvieron por hijos a Santiago, Fernando, María Concepción y Darío.
            Antes de finalizar el siglo XIX se instalaron en Torrelavega varias industrias del calzado. Los hermanos Juan Bautista y Pedro Sañudo Abascal iniciaron sus actividades en la fábrica de zapatillas instalada en el viejo caserón de la calle Mártires, conocido con el nombre del Parador, aproximadamente en 1865. Pronto entrarán a trabajar en esta nueva empresa, junto a su padre, dos de sus hijos, Santiago y  Fernando. A ellos les tocó  modernizar la fábrica de zapatillas creando una marca propia “Sin-Fin” que lanzaron al mercado cosechando éxitos. La  fábrica de calzados se llamaba La Perfección.
Santiago Sañudo aplicó sus dotes de buen gestor en tres importantes instituciones en las que participó: la Cámara de Comercio, el Ayuntamiento y  el Banco de Torrelavega. Fue elegido presidente de la Cámara de Comercio e Industria de Torrelavega en 1933 hasta que en 1946 deja la presidencia,  aunque seguirá como vocal.
         En el Ayuntamiento de Torrelavega fue concejal, teniente de alcalde y  presidente de la importante comisión de Hacienda. Fue el principal muñidor en la creación del Banco de Torrelavega. Cuentan que con motivo de una visita que realizó para materializar una operación bancaria de su empresa al único banco existente en Torrelavega, el Banco Mercantil de Santander, y por aplicarle unas condiciones que él consideró abusivas, mostró su disconformidad al director. Este después de escucharle, le replicó: “si no está usted de acuerdo puede ir al banco de enfrente” a lo que Santiago Sañudo Solórzano contestó: “hombre, me ha dado usted una buena idea. Le ruego tome nota de la fecha del día de hoy y le prometo que solo necesitaré un año para complacerle”. Y así fue, el nuevo banco se creó al año de esta conversación mantenida en el despacho del director del Banco Mercantil que por entonces estaba situado en el Boulevard Demetrio Herrero.
            Fue consejero fundador del Banco Torrelavega desde su creación en 1920 hasta 1931 que fue nombrado vicepresidente. Siguió en este importante puesto hasta que en 1941, cinco meses antes de la absorción del banco por el Banco de Santander, cesa en las funciones de vicepresidente.
            Santiago fallece en Torrelavega a los 83 años de edad, el día 17 de mayo de 1962. Sus restos reposan junto a los de su mujer en el panteón familiar que tienen en el cementerio de Geloria de Torrelavega.

José Arce López


José Arce López (1854-1943), fundador y primer Presidente del Banco de Torrelavega, nació  el día 8 de noviembre de 1854 en Villegar. Curiosamente, y a pesar de ser un pueblo con escasos vecinos, también había nacido otro de los fundadores del Banco de Torrelavega, Santiago Sañudo Solórzano.
José Arce López emigró a las Islas Filipinas. Allí contaba con importantes propiedades concretamente en el pueblo de Juban. Regresó en 1934 a España cuando la situación en las islas Felipinas se hizo insostenible.
            Se casó en septiembre de 1888, en primeras nupcias, con Rosario Ayalin Equibal Grajo, con la que tuvo varios hijos. Diez años después se volvió a casar en Santander, en segundas nupcias, con Carmen Alonso Torcida. Con su segunda mujer tuvo nueve hijos. El mayor, Julio, fue consejero del Banco de Torrelavega y jurista del Banco de Santander.
            Ocupó la Presidencia del Banco de Torrelavega durante su primera época, desde 1920 a 1930, hasta que cumplió los 76 años. 

Fidel Ramón Palacio

          Fidel Ramón Palacio (1862-1936) nació el día 12 de noviembre de 1862 en Polanco. Era propietario de una tienda de coloniales donde se despachaban las principales marcas.Este negocio había sido fundado en 1872 por su tío, Juan Martínez, para posteriormente  regentarlo su viuda. Por eso cuando se hace cargo  Fidel Ramón Palacio le anuncia como “Sucesor de  viuda de Juan Martínez”.
            El que fuera consejero fundador del Banco de Torrelavega era primo del brillante escritor  José María Martínez y Ramón. Ambos se habían criado en la calle del Comercio donde vivían.
            Se casó en 1888 con Dolores Sierra Ramón en la iglesia parroquial del Cristo en Santander. La novia era oriunda de Santander.  Del matrimonio nacieron ocho hijos, todos varones y una sola mujer. Hombre serio y de bien participó en cualquier acto que se relacionaba con el bienestar y progreso de Torrelavega.
            Desempeñó un papel importante en la creación de la Cámara de Comercio e Industria de Torrelavega formando parte de la primera Junta directiva presidida por el ferretero César Campuzano Ruiz. Formó parte del primer consejo de administración del Banco, desde su constitución en 1920 hasta que, en 1930, presentó su dimisión con carácter irrevocable.
            Fidel Ramón Palació falleció en 1936 a los 73 años en Torrelavega. Al día siguiente fue enterrado en el cementerio de Geloria. El periódico el Cantábrico le dedicó una entrañable necrológica.

Herminio Azcárate Campo
                                                                         
          Herminio Azcárate Campo (n.1944), hijo y hermano de comerciantes, nació en Quijas. Sus padres, Antonio Azcárate y Asunción Campo, regentaban un comercio de los de antes, donde además de ultramarinos se vendía de casi de todo, en el pueblo de Quijas de donde era natural su madre.
Al fallecer su padre en los primeros días del mes de enero de 1897 es Herminio Azcárate, quien se hace cargo del negocio. Cuatro años después se casa  con Manuela Irastorza. La ceremonia se celebra  en la iglesia parroquial de Santa Lucia de Santander. Terminada la ceremonia religiosa los invitados se trasladaron en coches al Gran Hotel del Sardinero donde se celebró un espléndido banquete. Tuvo el matrimonio tres hijos: Secundino,  Antonio y Herminia.
Herminio acude a la Exposición Internacional de Lieja que se celebró en 1928. Allí, donde “se dio cita todo el comercio mundial”, cosecho  “el gran premio, medalla de oro y cruz insignia” con sus productos estrella, los aceites de Alcañiz, en el bajo Aragón, “Las Campanillas” y “Los Laureles”.
Herminio Azcárate era conservador y un monárquico convencido. En 1930 fue concejal por el partido Maurista en una corporación presidida por el alcalde José Ruiz Abascal.
Participó en las conversaciones para crear una sociedad de crédito local y acudió al despacho del notario de Torrelavega José María del Hoyo y Gutiérrez del Olmo para estampar su firma el 12 de mayo de 1920 y así crear el Banco de Torrelavega. Formó parte del primer Consejo de Administración del banco, en calidad de consejero durante cuatro años.
Su hermano, Eliseo Azcarate, que fue juez municipal y alcalde de Astillero, regentaba una  “Casa de la Banca” en este mismo lugar, hasta que en 1926 fue absorbida por el Banco de Santander con lo que este banco pasó a disponer de una nueva sucursal, la segunda, en Astillero.
            El día 7 de julio de 1944 fallecía, en Torrelavega a los 76 años de una insuficiencia cardiaca. Al día siguiente fue enterrado en el Cementerio de Geloria en el panteón de su propiedad. Unos años antes  había comprado “una parcela de terreno de 4 por 4 en este Cementerio municipal.

Jacobo Díaz Iglesias

         Jacobo Díaz Iglesias nació el 25 de julio de 1863 en Viveda. Se dedicó fundamentalmente a gestionar la importante fortuna que heredó de su suegro. Entre otros negocios, instaló una ferretería y tienda de muebles en la esquina entre la calle Ancha y la Plaza Mayor en la casa de los Quijano que regentaron sus hijos. Porque él nunca trabajó como ferretero. Posteriormente en 1926 abrirá otra ferretería en Santander.
           Se casó en 1894, con la cubana Luisa Fernández Borges, con la que tuvo doce hijos. Su suegro, Antonio Fernández Corona, que era natural de Cohicillos, emigró a Cuba como muchos montañeses para hacer fortuna. Y lo consiguió. Era lo que se denomina un indiano acaudalado.
      Jacobo Díaz Iglesias vivió en un magnífico chalet que se había construido en la calle Consolación, cerca de la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción. El arquitecto de esta mansión, que se construyó en 1907, fue el mismo que proyectó el edificio donde estaba alojada la sociedad el Círculo de Recreo de Torrelavega, Valentín Lavín Casalis. Posteriormente, los hijos de Jacobo Díaz Iglesias, venden este chalet a la familia Sañudo; y esta, más adelante, a la Real Compañía Asturiana de Minas. También construyó una casa de piedra de sillería en el número dos de la calle Ancha.
           En la casa de los Quijano cuando tenía nueve arcos, en la esquina de la Plaza Mayor con la calle Ancha es donde  se instala la Ferretería Jacobo Díaz Iglesias.
        Fue consejero fundador del Banco de Torrelavega. Formó parte del primer Consejo de Administración, hasta que cesa en 1930. Instaló, Jacobo Díaz Iglesias,  su segunda ferretería en Santander, en los Arcos de Doriga de Santander, que circulaba por la costa hasta el Sardinero.
        Once años después fallece en Santander, el 28 de enero de 1941. Sus restos reposan en el cementerio de Geloria en el panteón familiar.

José Molleda Ugarte

         Juan José Molleda Ugarte (1870-1934)  nació el día 9 de mayo de 1871 en la Barquera, que por entonces pertenecía a Torres.
            Su padre Pedro Molleda González, que era natural de Cartes residía temporadas  en Jerez de la Frontera por negocios. Pronto se trasladó a Torrelavega donde contrae matrimonio con María Ruiz Abascal, hija del que fue alcalde de Torrelavega y persona acaudalada José, Ruiz Abascal.
            En el primer tercio del siglo XX, estaban instaladas en la ciudad cinco empresas del calzado que producían 6.000 pares diarios de zapatillas, muy empleadas en aquella época. Este sector del calzado, junto a otros, son los que dotan a la ciudad de una pujanza económica que hasta ahora carecía. Importantes fábricas de calzado, entre ellas la de José Molleda Ugarte.
            Regentó durante muchos años, una industria de calzado en la travesía de la calle Hermilio Alcalde del Río, junto a La Quebrantada, negocio que heredaron sus hijos y que con el paso del tiempo desaparece. Se llamaba su empresa La Montaña, Rosa de los vientos y se publicitaba con modernas técnicas, movida por electricidad.
            El fútbol era una de las pasiones. Colaboró con Gabino Teira Herrero y con Álvaro Ruiz del Árbol en la fundación en 1907 de la Sociedad Gimnástica de Torrelavega, todavía no real. Llegando a ser su presidente en 1916, cargo que ocupó durante cuatro años.
             Es el año 1920, cuando  comienzan las reuniones para la creación del Banco de Torrelavega, deja la presidencia de la Gimnástica pasando a ser vocal en la nueva junta directiva que preside Mariano Muñiz y Castaño, notario de esta ciudad.  José Molleda fue consejero fundador del Banco de Torrelavega y perteneció a su primer Consejo de Administración, cargo que ocupó durante cuatro años. Fue presidencia de la Cámara de Comercio e Industria de Torrelavega desde 1931 hasta octubre de 1934. Aunque desde 1922 fue vicepresidente y vocal. Le sustituye otro consejero del Banco de Torrelavega y del mismo gremio, Santiago Sañudo Solórzano.
            José Molleda Ugarte falleció a los 63 años de edad, el día 12 de octubre de 1934, en Torrelavega. 

Pedro Matías Gómez Sánchez


            Pedro Matías Gómez Sánchez (1868-1957) nace en el pueblo de Cos, Cabuérniga, el 19 de noviembre de 1868. Se casó con Filomena Collado Lavín, oriunda de Trasmiera. Del matrimonio nacieron siete hijos, seis mujeres  y un hombre, José.
                Desde muy joven Pedro Matías Gómez Sánchez comienza a trabajar en Requejada, en la fonda de Manuel Laguillo. Más adelante lo hace en la casa de comidas y tienda de comestibles “El Recreo”, que regenta su tío Pedro. Este establecimiento estuvo ubicado primero en la calle Ancha y más tarde en la esquina de las calles Ruiz Tagle con José María de Pereda. Completa su aprendizaje en el comercio “Casa Esles”, en la Plaza del Grano. Aquí conoce a la sobrina de la dueña con la que se casa, llegando más adelante a regentar el negocio. Pasan los años y traslada su establecimiento a su ubicación más emblemática, la esquina entre las calles Serafín Escalante y Ruiz Tagle.
         En este edificio que tenía forma de proa de barco, concretamente en el número tres de la calle Serafín Escalante, vivió Pedro Matías Gómez, encima de la tienda. Anteriormente en este mismo local estuvo instalado “el sillero y guarnicionero” Salvador Alonso sucesor de Manuel Rodrigo.
       En su tienda vendía grandes marcas que lo completaba con una destacada charcutería. Subía piaras enteras de cerdos de Extremadura, que alojaba en la finca que poseía en la Montaña, donde también ordeñaba excelentes vacas holandesas.
          En 1934 entra a formar parte de la Junta Directiva  de la Cámara de Comercio e Industria de Torrelavega. En la guerra incivil presidió una gestora que denominaban, “Comisión Administrativa Accidental de la Cámara de Comercio de Torrelavega”. Un año después es repuesto en la presidencia de la institución Santiago Sañudo Solórzano.
        Participó en diversas instituciones locales. Fue concejal del Ayuntamiento; formó parte, en 1921, de la Junta Directiva de la Sociedad Gimnástica, todavía no Real; y fue consejero fundador del Banco de Torrelavega. Junto a Santiago Sañudo Solórzano son los dos únicos miembro del Consejo de Administración del Banco que lo fueron desde su fundación, en 1920, hasta su absorción, en 1942.
          Fallece Pedro Matías, el día 3 de marzo de 1957, a los 88 años en Torrelavega. Cinco años más tarde se cierra el negocio de comestibles, coloniales y embutidos de “Perico el Calvo”. Lo clausuran sus hijas, Rosa y Filomena.


Conferencia impartida por el autor de este blog, Tomás Bustamante Gómez, que con motivo del 125 Aniversario de la concesión del título de ciudad por la Reina regente, organizó la asociación Amigos de Torrelavega.



sábado, 15 de febrero de 2020

Primeros años del Tiro Nacional en Torrelavega


Representación del Tiro Nacional de Torrelavega 1915.
Colección Tomás Bustamante

            Fue en 1900 cuando se creó una sociedad de tiro a nivel nacional, aunque ya existían a finales del siglo XIX en España, lo mismo que en Europa, clubes que fomentaban la práctica del tiro como deporte. Sus directivos eran personas relevantes tanto del mundo civil como militar. La implantación de la Sociedad del Tiro de España fue imparable.
            Tras la pérdida de las últimas colonias se buscaban soluciones para la creación de un buen ejército. Una de ellas fue formar al mayor número de ciudadanos en el deporte del tiro para intentar mejorar la defensa de la patria. “La Sociedad obedecía a un fin patriótico, por lo que todos los españoles debían tener el mismo interés y prestar colaboración, en la medida de sus posibilidades”[1].
            Hubo que esperar diez años para que se constituya en Torrelavega esta sociedad. Hacía ya tiempo que un grupo de torrelaveguenses, amantes de su pueblo, estaban detrás de la idea de conseguir una representación de la benéfica institución El Tiro Nacional, que daría lugar a la creación de una Escuela Militar en la ciudad. Era verano de 1913, cuando Félix Ojeda, capitán responsable de la Caja de reclutamiento de Torrelavega y uno de los mejores tiradores a nivel nacional, preparó el proyecto.

Acta de la reunión para fundar el Tiro Nacional en Torrelavega 1913.
Colección Tomás Bustamante


            El 6 de julio de ese año se reunieron en el salón de actos del Ayuntamiento, presidido por Florencio Ceruti y Castañeda, un grupo de conciudadanos convocados por el capitán de infantería Felix Oceja Vallés. Todos los allí presentes, que más adelante serán citados uno a uno, “estuvieron conformes con fundar en Torrelavega una representación del Tiro Nacional. Seguidamente se procedió a redactar el Reglamento y a nombrar la Junta Directiva.
            El reglamento, editado el 16 de julio en la Imprenta de El Impulsor que estaba instalada en el número 2 de la calle Santander, constaba de 23 artículos. El 17 de agosto fue aprobado el Reglamento por Alberto Aguilera, que por entonces era Presidente en Madrid del Tiro Nacional. El reglamento en su artículo dos decía: “No existiendo en la capital de la provincia Representación del Tiro Nacional, y hasta tanto que la Junta Directiva central resuelva otra cosa, esta Representación de Torrelavega se considerará “provincial”, extendiendo su acción para el objeto exclusivo del Tiro Nacional a todos los pueblos y caseríos de la provincia. Y en su artículo 21, refiriéndose al tesorero: “Cuando la existencia en Caja pase de CINCO MIL PESETAS, se depositará con su firma y la del Presidente en el Banco de España”[2].
            Seis días después de la constitución de la representación en Torrelavega del Tiro Nacional, el sábado día 12 de julio, se convocó en las oficinas del reclutamiento a sus promotores y a toda la prensa local. El entusiasmo de los asistentes era palpable y todos aplaudieron la idea. Ese mismo día se hicieron 60 socios.
            Acudieron al acto y se hicieron socios ese mismo día, Florencio Ceruti y Castañeda[3] y también Federico Rodríguez Piró[4]. Lo mismo hicieron sus convecinos: Carlos Celis, Santiago Gutierrez, Manuel Ruiz Abascal, Ignacio Martínez[5], Paulino Canales[6], Genaro Rodríguez, Julián Urbina Alegre, Eufrasio Saiz, Pedro Sañudo Barasa, Alfonso Manso, Jose María Guerra, Vicente Blanco Balbás, Ramón Peña, Jorge Lapoivre, Alejandro Gutierrez Noriega, Leopoldo Ruiz-Capillas[7], Jose Peña, Vicente Hidalgo, Gerardo Cotera , Gerónimo García , Juan Lez, Hermenegildo Jiménez, Jose Miaja, Félix Ojeda, Alberto Guerrero, Luis Caso, Francisco Vega, Ruperto Yago, Ricardo Calle, German de Argumosa[8], Jose Ruiz de Villa, Álvaro Ruiz del Árbol Sañudo, Alejo Etchart Mendicouague[9], Enrique Barquín, Sebastián Hidalgo, Zacarías Cayón, Bernardo García, Dámaso García de los Salmones, Jose Manso, Valeriano Ingelmo, José Argumosa, Ceferino Mendaro, Antonio García de los Salmones, Luis Obregón, Alfredo García Bravo, Félix Rojas, Florencio Ceruti Fernández, Antonio Obregón, Juan Terisse, José Pereda, Carlos Rojas, Federico Ceballos, Juan Revuelta, Aquiles Macho, Jose Palencia, Enrique Saiz, Gregorio Ortega, Roberto de Argumosa, Justo Arce, Luis Molleda.


Señoritas de Torrelavega que obtuvieron los cinco primeros premios.
Colección Tomás Bustamante



            Cuatro días después, el miércoles 16, se celebró otra reunión a la que habían sido convocados todos los socios, y en donde se iba a elegir la primera Junta Directiva de la sociedad. Quedando como sigue: presidente José de Argumosa y Argumosa[10]; secretario Vicente Muñoz; vicesecretario Francisco de la Fuente; tesorero José Pereda y los vocales:
Félix Ojeda, Germán Argumosa y Eustaquio Baranda[11].
            El capitán de infantería, principal promotor de esta iniciativa, Félix Ojeda era un gran tirador. En febrero del año anterior participó en el concurso nacional que se celebró en Alicante. Con su fusil Máuser consiguió la medalla de plata en la tirada llamada “Libertad”, el segundo premio en el Campeonato de Alicante y el tercer premio donado por el Ministro de la Guerra[12]. Un brillante tirador que organiza el Tiro Nacional en Torrelavega.


Prueba del Tiro Nacional en Barcelona 1912.
Colección TomásBustamante

            Volvió a ponerse de actualidad esta sociedad un mes después. En las Fiestas de la Patrona se celebró el primer concurso del Tiro Nacional de Torrelavega. El día 24 de agosto de 1913, que era domingo, se celebró en el Polígono de Santiago de Cartes “el concurso colectivo para disputar la copa de plata, regalo del Ayuntamiento de Torrelavega”. El día escogido no acompañó. La climatología fue muy desagradable y además la Banda de Música no pudo acudir por encontrase en Colombres. No obstante, al acto acudieron bellas señoritas que también participaron en el Concurso femenino de Tiro de la Patrona.
            A la cuatro de la tarde comenzaron las tiradas, participando cinco equipos de seis tiradores cada uno. El equipo que se llevó la Copa de Plata estaba formado por los siguientes tiradores: Dámaso Salmones, Guillelmo Ceballos, Alfredo Guerrero, Antonio Martínez, Antonio Salmones y Luis Ceruti. El héroe de la jornada fue el Joven Guillelmo Ceballos que logró 31 puntos con cinco disparos, siendo ovacionado por todos los asistentes. Hay que reseñar que una de las personas más importantes dentro de esta sociedad, el capitán Ojeda, sufrió un aparatoso accidente al caerse y lesionarse por culpa de una alambrada.
            Solo habían pasado unos meses desde que se había formalizado la Sociedad de Tiro, cuando se inauguró la Escuela Militar. Se instaló en la calle Santander y el día escogido el miércoles 15 de octubre de 1913. Al acto acudieron muchas personalidades destacando al general de división Juan Ampudia López, el alcalde, Florencio Ceruti y Castañeda; jefes y militares de la zona militar, el presidente del Tiro Nacional de Torrelavega José de Argumosa y varios convecinos.
            Después de los discursos varias personas allí presentes, hasta 35, se inscribieron en la Escuela Militar. Las cosas se estaban haciendo bien, la sociedad iba por buen camino, hasta el punto de concederle a la Junta Directiva la organización del Concurso Nacional. Todos los años, aparte de los diversos concursos regionales, celebraba la Sociedad de Tiro Nacional un certamen General que este año correspondió, como hemos mencionado, a Torrelavega. Acudieron los mejores tiradores españoles, los tenientes coroneles Vázquez Aldama, Pons y varios capitanes, destacando Castro del Rosario que se había proclamado campeón mundial en el último concurso de Biarritz. Cuentan las crónicas que fue un día de fiesta para Torrelavega.
            Al mes siguiente la sociedad vuelve a salir a la calle. Durante la celebración de las fiestas de Santa Isabel, los socios del Tiro Nacional organizaron una tómbola para recaudar fondos los días 19, 20 y 21 de noviembre de este año de 1913. Pasa otro año, y como era costumbre en las Fiestas Patronales se celebró un Concurso de Tiro. Eran las 3.30 de la tarde del día 16 de agosto de 1914, cuando en el Campo de Tiro, situado en la hermosa robleda de Santiago de Cartes, se oyeron los primeros disparos. Se adjudicaran varios premios y una magnifica Copa de la Sociedad. La Banda popular amenizó el acto con mucha asistencia de público. Al mes siguiente, el 20 de septiembre, se cerró el plazo para el próximo curso de la Escuela Militar de Torrelavega.

Grupo de tiradores del Tiro Nacional de Zaragoza 1900.
Colección Tomás Bustamante


            En esta Escuela, donde funcionaba la sociedad del Tiro Nacional, era donde se hacía una preparación completa para futuros soldados de cuota. Además se expedían certificados de valor. Quedó vacante la plaza de conserje de la sociedad, y la junta directiva publicó las condiciones que tenían que tener la persona que iba a ocupar la plaza: Mayor de 25 años y menos de 40; conducta intachable; haber servido en el Ejercito; saber leer y escribir; disfrutar de perfecta salud, extremo que se comprobaba por un reconocimiento que hacía un medico designado por la sociedad. También debía comprometerse a vivir con su familia, que no podían ser más de cuatro, y vivirían en la casa propiedad de la sociedad en el campo de Tiro de Santiago de Cartes. Esas eran las condiciones.
Las instancias iban dirigidas al presidente de la sociedad, Jose de Argumosa y Argumosa. El nuevo conserje se decidió en una reunión celebrada por la junta directiva de la sociedad el día 10 de enero de 1915, y fue comunicado por el secretario de la Junta Directiva Vicente Muñoz. Para entonces, hacía pocos meses que se había nombrado profesor de la Escuela Militar del Tiro Nacional de Torrelavega, al capitán de Ingenieros Florencio Canales, hermano del comerciante de la ciudad Paulino Canales[13].
            El día 31 de este primer mes de este año se celebró una reunión para, entre otros asuntos menores, elegir la nueva Junta Directiva, quedando constituida como sigue: Presidente, José de Argumosa y Argumosa; Vicepresidentes, Félix Ojeda Vallés y Dámaso G. de los Salmones; Contador, Paulino Canales González; Tesorero, José Pereda Albisu; Secretarios, Vicente Muñoz y Francisco Fuente; Vocales, Leopoldo Ruiz-Capillas, Bernardo García, Eutiquio Saiz, Álvaro Ruiz Sañudo, José Paz Ponte, Francisco de la Torre, Francisco Cotera, Enrique Guerrero, Francisco González y Alfredo González Bravo.
            Este mismo mes se aprueba el presupuesto de “un edificio de planta baja en terreno propiedad de la Representación. Se destina a vivienda del conserje y tiene una sala para los tiradores; una Galería de tiro construida en terreno cedido en usufructo por el Ayuntamiento de Cartes. La obra había empezado en el mes de diciembre del año anterior con los movimientos de tierras, preparando el terreno para la realización de unos jardines por ser el suelo muy irregular. El contrato con el contratista, Fernández e Hijos[14], fue aceptado y firmado por las dos partes el día 6 de noviembre de
1914. El edificio de planta baja que se construyó contaba con un presupuesto de 4.000 pesetas, sin contar con la piedra necesaria ni el valor del terreno. Y para la construcción de la galería de tiro se había presupuestado 2.200 pesetas.

Entrega de premios primer certamen del Tiro Nacional 1900.
Colección Tomás Bustamante

            Para los cimientos se hizo una excavación de 0.60 de ancho por 0.50 de alto. Las paredes fueron construidas con piedra de mampostería de 1.10 de alto y el resto de ladrillo. Los postes de 0.18 por 0.18 de castaño o roble y las vigas y el encumbre de eucalipto. El suelo de planta de mosaico de cocina y los marcos de castaño y pino. También quedó reflejado en el contrato la forma de pago: mil pesetas al poner el tejado, mil pesetas al entregar la obra y las dos mil restantes al mes de entregarla, pudiéndose retrasar en el pago un mes pero siempre abonando la sociedad el medio por ciento cada mes[15]. Hubo nuevas tiradas de fusil en la tarde del jueves día 6 de mayo. Tomaron parte los señores Cotera, Noriega, Sañudo, Salmones, Ojeda, Anabitarte, Ceballos, Saro y Ceruti. Se hicieron dos tiradas de 5 balas cada una. Ganó en la primera el señor Salmones y en la segunda el señor Noriega. Álvaro Sañudo quedó en segundo lugar en ambas. En julio, el 4 de julio, se celebró una tirada infantil. Dispararon con carabina Escolar “Lebel” tres balas a 22 metros. En primer lugar quedo el niño Tomás Nuñez que hizo tres impactos con 22 puntos, en segundo lugar Ciriaco Parraga con 19 puntos.
            También hubo tiradas para niños. Allí se encontraban Jose Cueto, Miguel Pacheco, Bernardo Aristayeta, Vicente Muñoz, Benito Sollet[16], Jose Heras, Ángel Guerra, Ramón Peña, Enrique Paz, Pedro Saro, Tomas Nuñez, Diego Gutierrez, Guzmán Fernández, Jesús de la Vega, Ciriaco Parraga, Eugenio Caballero, Eustaquio Saiz, Aurelio Pérez, Luis Martínez, Enrique Cabrero, Federico Pérez, Manuel Pacheco, Adolfo García, Tomas Múgica, Juan Barahona, Gregorio Paarraga, Luis de las Cuevas, Mariano Meléndez, Anastasio Argoitia, Paulino Canales, Pedro Lavaro, Jesús Arce, Conrado Merino, Ángel Lucio, Manuel Buzán, Fidel Peña, Rafael Berruguete, Manuel Berruguete, Eufrasio Fernández, Julio Melero, Luis Peña, Miguel Fernández, Valentín Jarcia, Francisco Rodríguez, Pelayo Marcos,
Emilio Ruiz García, Salvador Duran, Samuel Pacheco, Jesús Ubalde[17] y Jesús Saro.
            Estos fueron los comienzos de esta representación. Fue la sociedad del Tiro Nacional de Torrelavega otra de las instituciones que dejará atrás Federico Rodríguez Piró cuando unos meses después embarque para Chile. La familia Rodríguez Piró también estuvo muy vinculada con el Batallón Infantil. Tenía esta organización una academia de música en donde se gestó la Banda Municipal.


Sello del Tiro Nacional de Torrelavega.
Colección Tomás Bustamante

            La batuta la llevaba Luis González Redondo, y el Batallón Infantil era regido por su Junta directiva. En los primeros años del siglo XX, la ciudad contaba con tan solo 940 vecinos que contabilizaban 4.700 habitantes. Pocos se preocupaban por el mantenimiento económico de esta organización. Por ello no quedó más remedio que solicitar ayuda por medio de las suscripciones. Con una peseta se apuntaron 187 convecinos, con cincuenta céntimos de peseta 63 y 2 con 25 céntimos. Hasta Chile llegaron las noticias y también contribuyeron al mantenimiento del Batallón Infantil.
            Fernández Vallejo envió 500 pesetas, Aquiles Rodríguez Piró 160, y enviaron 50 pesetas, Terán, Gómez Martínez, Gutiérrez Collantes y Fernández de la Reguera. Además el gerente de las Minas de Mercadal Juan Correa donó por mediación de Federico Rodríguez Piró 100 pesetas. Y por último también contribuía la Sociedad Eléctrica Montaña[18] que les suministraba la electricidad gratuitamente.




[1]  Hernández Vázquez, Manuel y Ruiz Vicente, Diana Belén; El tiro Nacional. Preparación para la guerra. Facultad de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte-INEF de Madrid. Universidad Politécnica de Madrid.
[2] Tiro Nacional. Reglamento para la Representación de Torrelavega. Colección Tomás Bustamante.
[3] Ver https://www.torrelavegaantigua.com/2013/09/florencio-ceruti-y-castaneda-baron-de.html
[4] Bustamante Gómez, Tomás; Federico Rodríguez Piró. De Flandes a Chile. Editorial Quinzaños, 2019.
[5] Ver https://www.torrelavegaantigua.com/2014/10/ignacio-martinez-conde-diaz-de.html?m=0
[6] Ver https://www.torrelavegaantigua.com/2013/06/ignacio-perez-canales-comerciante-y.html
[7] Ver https://www.torrelavegaantigua.com/2018/03/amancio-ruiz-capillas-delcastillo-1893.html
[8] Ver https://www.torrelavegaantigua.com/2016/02/ostenemos-que-remontar-hasta-1753-para.html
[9] Ver https://www.torrelavegaantigua.com/2014/01/alexis-etchartmendicouague-1850-1929.html
[10] Ver https://www.torrelavegaantigua.com/2018/06/jose-de-argumosa-yargumosa-1879-1945.html
[11] Bustamante Gómez, Tomás: El Tiro Nacional en Torrelavega. Documentos iniciales de esta delegación pertenecientes al autor de este libro.
[12] Carpeta correspondiente al año 1915. Colección Tomás Bustamante.
[13] Ver https://www.torrelavegaantigua.com/2013/06/ignacio-perez-canalescomerciante-y.html
[14] Ver https://www.torrelavegaantigua.com/2013/01/joaquin-fernandezherreros-cantero-y.html
[15] Condiciones estipuladas en el contrato para la construcción de una casa
para la Sociedad de Tiro Nacional. 6 noviembre 1914. Colección Tomás Bustamante.
[16] Ver https://www.torrelavegaantigua.com/2013/05/valentin-sollet-alonsocurtidor-y.html
[17] Ver https://www.torrelavegaantigua.com/2013/07/antolin-ubalde-martinezplatero-y.html
[18] Ver https://www.torrelavegaantigua.com/2013/03/compania-general-deelectricidad.html