sábado, 27 de marzo de 2021

Bonifacio del Castillo Orcajo (1872-1933). La compra del Palacio de Torrelavega

 

Bonifacio del Castillo Orcajo

         Bonifacio del Castillo Orcajo, con calle propia en Torrelavega, nace[1] a la una y media de la mañana del día 30 de agosto de 1872 en la ciudad de Burgos, en la casa de sus padres, número siete bajo de la Plaza de San Juan. Al día siguiente, su padre Juan del Castillo le inscribe en el Registro Civil a las once y media de la mañana ante Nicolás Iglesias, Juez Municipal de Burgos. A los tres días de su nacimiento fue bautizado[2] en la iglesia parroquial con los nombres de Bonifacio, Pedro y Félix.  Era hijo de Juan del Castillo del Barco, de profesión Calderero, al igual que su padre, natural de Nuez de Abajo, y de Nicolasa Orcajo Mariscal que nació en Vivar del Cid. Fueron sus abuelos por vía paterna, de José del Castillo y Catalina del Barco, naturales de Nuez de Abajo. Y por línea materna fueron sus abuelos, Andrés Orcajo, natural de Burgos, y  Dionisia Mariscal[3] nacida en Arcos.


Antonio del Castillo Orcajo 

               Juan del Castillo Barco (1834-1917), padre de nuestro biografiado, nació[4] en 1834 en el pueblo de Nuez de Abajo en la provincia de Burgos. El apellido del Castillo está ligado al oficio de Calderero. Además, era propietario de una fábrica de aguardientes, concretamente  en la jurisdicción de Alcamadre, también de una bodega[5] y de otras muchas cosas más. Tuvo tres hijos, Bonifacio, Antonio y Juliana.

              Tenía muchas posesiones[6], tanto en la provincia de Burgos como en la de Logroño. Sobre todo viñas que se extendían por otros pueblos de la  provincia de Logroño: Celadas,  Zumiel y Nuez de Abajo principalmente. En este último pueblo era propietario de la mitad de una casa situada en el número 4 de la Plaza Mayor, y en Zumiel de una participación de un Molino veraniego

            Cuando muere Juan del Castillo, todas las propiedades las heredaran su viuda Nicolasa Orcajo Mariscal, que por entonces ya tenía 77 años, y sus tres hijos antes citados, Bonifacio, Antonio y Juliana. Las  fincas en Las Celadas fueron adjudicadas a su hija Juliana; la fábrica de aguardientes en Cenicero y varias fincas en Nuez de Abajo le correspondieron a su hijo Bonifacio; y por último, la bodega y la fábrica de aguardientes en Alcamadre fueron para su tercer hijo Antonio. Además poseía inmuebles en Nuez de Abajo, en las Celadas y en Zumel, que fueron valoradas y repartidas. Dejó escrito en su testamento[7] que “mejoraba en un tercio de sus bienes a su hijo Bonifacio”, aunque este renunció al hacer las particiones. Falleció Juan del Castillo en Logroño el día 18 de agosto de 1917 a los 83 años de edad. Ocho años antes, en 1909,  hizo su testamento[8]  cuando vivía en el pueblo de Cenicero, perteneciente a la antigua provincia de Logroño.                                     

            Su mujer Nicolasa Orcajo Mariscal (1811-1920) fallece a los 79 años de edad, el día 25 de mayo de 1920, en Torrelavega. Pocos días antes, el día 13 del mismo mes y año, hizo su testamento ante el notario de Torrelavega José María del Hoyo y Gutiérrez del Olmo[9]. Son sus tres hijos los que heredan todos los bienes del matrimonio “por iguales partes”. Es Gerónimo del Castillo el que hace de cortador/partidor de todos los bienes de Nicolasa Orcajo.

            La hermana de Bonifacio y Antonio, Juliana del Castillo Orcajo, se casa con  Amancio Ruiz-Capillas[10]. Había nacido Juliana, el 16 de febrero de 1868, en el domicilio familiar en Burgos. A los tres días fue bautizada[11] por el Abad de Burgos en la iglesia parroquial de San Lesmes[12] . Y el tercer hermano, Antonio del Castillo Orcajo[13] (n.1873), emigró a Buenos Aires, Argentina, donde se quedó a vivir.


Bonifacio del Castillo Orcajo y Concepción Sañudo Solórzano

            Bonifacio del Castillo se casó[14] con Concepción Sañudo Solórzano (1886-1978) en la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción. No tuvieron hijos.

            La novia, que había nacido[15] en Torrelavega, era hija de Juan Bautista Sañudo Abascal, con fábrica de alpargatas y zapatillas en la calle de Argumosa, y Margarita Solórzano García. El suegro de Bonifacio, Juan Bautista, era pasiego, había nacido[16] el 2 de julio de 1847 en Vega de Pas y su mujer Margarita lo había hecho[17]  el 31 de mayo de 1850 en Villegar[18]. Concepción, la mujer de nuestro biografiado, tuvo tres hermanos: Santiago[19] (1879-1962), Fernando[20] (1883-1942) y Darío[21]. Los dos relacionados directamente con la fabricación de calzado en nuestra ciudad, y con más cosas.

            Dos años antes de acceder a la alcaldía, en 1923, Bonifacio del Castillo, fue presidente del Círculo Católico de Obreros de Torrelavega, una organización que perseguía ese ideario religioso y que había sido constituido el 7 de octubre de 1874. Bonifacio del Castillo impulsó los estatutos de la organización, para sentar las bases de un sindicalismo católico. Pero pese a contar con la filiación de 200 mineros de Reocín, este modelo sindical no cuajó. Fue uno de los grandes impulsores del asociacionismo en la Torrelavega de principios del siglo XX. “Era miembro de la Asociación Católica  Nacional de Propagandistas, una agrupación de seglares católicos que perseguían el ideal religioso a través del apostolado. Creada en 1909 por el jesuita Ángel Ayala, contó con figuras como el cardenal cántabro Ángel Herrera Oria o el humanista Ramiro de Maeztu, siendo la base de instituciones tan importantes como la universidad y fundación CEU San Pablo”[22]No hay que olvidar que Bonifacio del Castillo Bonifacio", según contaba una sobrina carnal de él, estuvo en el seminario de los jesuitas de Oña para formarse como sacerdote, pero la cosa al final no acabó de cuajar y se salió del seminario sin  llegar a cantar misa.


 

Juan Bautista Sañudo y Margarita Solórzano con  sus dos hermanas en la casa de  Villegar

 

            Bonifacio del Castillo Orcajo fue alcalde de Torrelavega durante dos años, desde el 28 de enero de 1924 al 27 de enero de 1926. Tomó posesión[23] en una sesión extraordinaria convocada para tal fin. Eran las seis y media de la tarde del 28 de enero. Presidió la reunión el Delegado Gubernativo José Sañudo López. Allí estaban Bonifacio del Castillo, Elías Olóriz Vergara, César Herrero García[24], Luis Calle Matesanz, Bernardino San Juan, Ignacio Pérez Canales[25], Álvaro Ruiz Sañudo, Ramón Obregón Vargas, José María Valdés Cobo, Francisco Vega Quevedo, Luis Merino Padilla, Jaime Fernández Diestro, José Azcarate Campo[26], Alfonso Pérez Gallego[27], Genaro Domínguez, Cipriano Álvarez y José Ingelmo Terán.

            Una vez formada la mesa de más edad se lleva a cabo la votación para la elección de alcalde que recayó en Bonifacio del Castillo Orcajo con 14 votos a favor y una papeleta en blanco. Seguidamente el nuevo alcalde tomo la palabra para agradecer al resto de miembros de la corporación su elección. Manifestando que “para mí es un honor venir aquí para ocupar este cargo” y prosiguió diciendo “que no conoce la labor administrativa del anterior ayuntamiento pero prejuzga que fue buena porque la presidía su entrañable amigo Carlos Pondal Morales[28], persona de relevantes cualidades, y que como él seguirá algunos de sus procedimientos para evitar que se produzcan discordias y disensiones entre los que forman parte de la corporación”. Terminó su discurso declarando que “seré un empleado más que trataré a todos por igual y con la ayuda de todos conseguirá que Torrelavega sea un pueblo grande y próspero”. Más adelante se procedió a la elección del primer, segundo y tercero Tenientes de alcalde, resultando elegidos, por este orden, Elías Olóriz Vergara, César Herrero y Luis Calle Matesanz. Por último fueron elegidos el Síndico propietario y el suplente, recayendo en José Azcarate Campo[29] y Luis Merino Padilla.

            Al día siguiente aparece la noticia en El Cantábrico donde podemos leer: “Esta tarde a las 6.30 se reunió el Ayuntamiento para que tomaran posesión los nuevos concejales. Los quince asistentes, con D. Jenaro Domínguez y D. Ignacio Corrales, que no pudieron concurrir, el primero por hallarse restableciendo su salud y el segundo por una reciente desgracia de familia, componen, con D. Jose Luis Ingelmo Terán, la nueva Corporación Municipal de Torrelavega. Constituido el Ayuntamiento, el delegado gubernativo saludó a los nuevos concejales y les rogó que pusieran toda su buena voluntad en servicio de Torrelavega. Añadió que se retiraba para dejarles en libertad de elegir alcalde, tenientes de alcalde y síndicos. Ocupa la presidencia el último alcalde señor Ingelmo, quien suspende la sesión por diez minutos para que los concejales se pongan de acuerdo en la elección de cargos. Reanudada la sesión, se elige por unanimidad alcalde a  D. Bonifacio del Castillo. El Sr. Ingelmo, dirigiéndose al Sr. Castillo dice: “Puede su señoría pasar a ocupar la presidencia, porque yo me marcho escapado. El Sr. Castillo ocupó la presidencia y en breves frases expreso su deseo de ser útil a la ciudad en el desempeño de su cargo”. Hasta aquí lo que apareció en este periódico.

            En los dos años en que  Bonifacio del Castillo ocupó la Alcaldía, se produce un hecho significativo con bastante trascendencia en la historia de esta ciudad. Los demás serán temas de mucho menos nivel. Me estoy refiriendo a la compra por parte del Consistorio Municipal del Palacio de Torrelavega[30], edificio que había sido “planeado”[31] por Luciano Herrero González, republicano y librepensador. Su hijo, Demetrio Herrero Proigas será el que lo construya. Este donó en 1903 al Ayuntamiento parte del prado del “Majuelo”, donde se creará un paseo rodeado por dos hileras de plátanos. Este paseo pasará a llamarse, más adelante, Boulevard Demetrio Herrero. La finca donada tenía una extensión de 120 de largo por de 36 metros de ancho, que conectaba la calle del Comercio con la de Julián Ceballos, “para la construcción de un paseo con árboles de sombra para disfrute de los vecinos de este pueblo”. Por esta donación se le concede el título de hijo predilecto de la ciudad[32].

            Era este Torrelaveguense un rico hacendado que heredó la fortuna que hizo en Cuba su padre, Luciano y que  completo al recibir otras herencias familiares. Luciano, y después su hijo Demetrio, hizo fortuna en Cuba regentando varios negocios y sobre todo con el transporte marítimo.

            Demetrio Herrero Proigas, que fue concejal del ayuntamiento, donó a la ciudad unos terrenos que previamente había comprado para construir una avenida, “como las mejores del mundo” que conectaba la calle del Comercio con la Estación del tren. Así nació la Avenida del Cantábrico donde más adelante, en 1906, se instala una escultura, alegoría al agua que completaba un busto del Oftalmólogo Adolfo Ruiz de Rebolledo, en reconocimiento a los esfuerzos que hizo para traer el agua de los manantiales de Cohicillos. Aquí estuvo esta escultura hasta que en1942 se decide llevar solo el busto del médico al parque Manuel Barquín. Primero desapareció la escultura y después el busto.


 
Demetrio Herrero Proigas y Vicenta Díaz

           

            Demetrio Herrero Proigas se casó con Vicenta Díaz González[33] con la que tuvo dos hijos: Rosa y Luciano Herrero Diaz.

             ¿Quiénes eran estos Herrero que llegaron a la villa de Torrelavega a mediados del siglo XIX? En el siglo XVIII encontramos en la cuarta villa Pasiega, Selaya, a Juan Herrero Calleja, natural y vecino de esta localidad, hijo de Santos Herrero y Micaela Calleja. Aquí conoce a la que más adelante será su mujer, Lorenza Fernández-Cano Abascal, que había nacido[34] en Tezanos el 6 de mayo de 1788. Era hija de Juan Fernández-Cano y Felipa Abascal, naturales y vecinos de Selaya.

            Juan Herrero con 20 años y Lorenza, “sin haber cumplido 17”, se casan en la iglesia parroquial San Juan Bautista de Selaya, el 20 de agosto de 1805. Tuvieron nada menos que diez hijos: Josefa Juana[35] (n.1808),   Josefa[36] (n.1812); Angel Leandro[37] (n.1814); Sebastiana[38] (n.1816), Lorenza[39] (n.1817)  Gavino[40] (n.1819), Fernando[41] (n.1821)  Severina[42] (n.1824),  Santos Vicente[43] (n.1827),  y Valentín Herrero Fernández-Cano que es el que sigue la línea sucesoria.

            Valentín Herrero Fernández-Cano (1810-1890) nació el 3 de enero de 1810 en Selaya. Fue bautizado[44] en la iglesia parroquial por el cura Francisco Antonio de la Concha. Se casó con una joven del lugar, Josefa González-Herrero Barquín que había nacido[45] en Selaya el 18 de septiembre de 1815, y era hija de Francisco González-Herrero y Joaquína Barquín. La ceremonia religiosa[46] se celebró el 24 de mayo de 1830 en la iglesia de San Juan Bautista de Selaya. El novio con 20 años y la novia con 15.  Tuvieron diez hijos, seis nacidos en Villanueva de la Peña: Martin Luciano[47], Severino[48], Demetrio[49], Dominica, Antonia y Gervasio. Y otros cuatro nacidos en la villa de Torrelavega: Ángel Félix[50] (n.1847),  Angel[51] (n.1850), Francisco Federico[52] (n.1854)  y  Leopoldo[53] (n.1857).

            El abuelo de Demetrio Herrero Proigas, Valentín Herrero Fernández-Cano, falleció[54] en Torrelavega el 3 de febrero de 1890 a los 80 años[55] de "un reblandecimiento cerebral". Hizo testamento.

            Luciano Herrero González (1836-1905) nace[56] el 30 de enero de 1836 en Villanueva de la Peña. Es el que sigue la línea sucesoria y posiblemente  el primer Herrero que viaja a Cuba[57]. Con 14 años embarca en la Fragata “Paquita” rumbo a la isla del Caribe. Durante cinco años estuvo al mando de esta fragata el marino Lorenzo Martínez Viademonte, catedrático de Pilotaje y Maniobra[58].

            Después de sacar el pasaporte y obtener la licencia, el 13 de octubre de 1850, parte rumbo a la isla Caribeña. En su expediente de solicitud del pasaporte con fecha 16 de septiembre de 1850 podemos leer: Como soy menor de 14 años, según aparece de la adjunta fe de bautismo que presento legalizada en forma. Como también lo es que cuento con la voluntad de mis padres de los que he conseguido la competente licencia.........etc. El pasaporte le fue concedido el 5 de octubre de 1850, y partió en la fragata "Paquita" el 13 del mismo mes y año. Nueve años después, su hermano Demetrio Herrero González embarca hacía el mismo lugar, la Isla de Cuba, el 26 de septiembre de 1859.

                Allí se casó Luciano con Rosa Proigas Culey con la que tuvo seis hijos: Leopoldo[59] (1877-1936), Juan, Julio[60], Martín[61], Valentín[62] (1874-1875) y Demetrio Herrero Proigas. Luciano será junto a sus hermanos, Gervasio  y Francisco los que donaron al Ayuntamiento el Cementerio Civil que habían construido para las personas que no abrazaban la religión Católica, en una finca de su propiedad situada en el alto de Miravalles cerca del Cementerio Católico donde a su muerte reposaran los restos de él y sus hermanos. Luciano Herrero González  fallece a las cinco de la tarde del día 25 de agosto de 1905, a los 70 años de edad en Torrelavega.  Además, su otro hermano Demetrio Herrero González financió al Consistorio Municipal con 95.000 para la construcción del llamado “Mercado cubierto”, lo que hoy es la Plaza de Abastos

            Cuando muere Luciano Herrero González deja  cinco hijos, Demetrio, Martín, Juan, Julio y Leopoldo; y tres hermanos, Dominica, casada con Bernardo Alcalde empleado de Telégrafos y comerciante, que además fue alcalde de la villa de Torrelavega en 1874; Demetrio y Federico[63]; y dos hermanas políticas, Adela y Dolores Proigas. Su otro hermano Gervasio  había fallecido dos años antes, el 4 de diciembre de 1902 a los 61 años de edad.

            El Impulsor recoge la noticia “El adinerado propietario y rico comerciante de Barcelona don Luciano Herrero González falleció a los 70 años en Torrelavega a las 5 de la tarde del día 25 de agosto de 1905. Don Luciano Herrero era grandemente benéfico, y muy entusiasta de la instrucción del pueblo, habiendo dejado instituida una escuela de niños, pagada con su peculio en su  pueblo natal, Villanueva de la Peña. Fue inhumado en el cementerio civil”[64].

            Y por último llegamos a Demetrio Herrero Proigas (1870-1939) que nació en La Habana, Cuba, en 1870. Era hijo de Luciano Herrero González y de la cubana Rosa Proigas Culey. Su madre, aunque había nacido en Cuba tenía ascendencia catalana, era hija de Agustín Proigas, natural de Sant Feliu de Guixols, y de Rosa Culey, que  había nacido en  Barcelona.

            Es bien sabido que gran parte de la familia Herrero eran ateos y republicanos. Demetrio Herrero Proigas en los primeros años del siglo XX lo dejó escrito. En 1908 escribió una carta[65] que público el periódico El Cantábrico[66] días después. Comenzaba diciendo “Cuando se instituyo en esta desgraciada nación el matrimonio civil, mi difunto tío, D. Severino Herrero y Gonzalez, fue uno de los primeros españoles que se casaron de esta forma”. Además  “recuerdo: que cuando se hallaba en cama mi difunto tío, don Santiago Gervasio Herrero y Gonzalez, en vista de las molestias que le ocasionaron ciertas personas, mandó colocar un cartel en el portal de su casa que decía: queda terminantemente prohibida la entrada a curas y señoras, muriendo civilmente”. Sigue con esta exposición de motivos afirmando que “en el entierro civil de mi malogrado padre, D. Luciano Herrero Gonzalez, ocasionó a EL CANTABRICO polémicas y la prohibición de la lectura de este diario”. Recuerdo perfectamente “las conversaciones que tuve con mi difunto tío D. Demetrio Herrero Gonzalez, que acaba de fallecer. Recuerdo bien sus deseos y voluntades, como recuerdo que más de diez veces se le preguntó si quería confesar, y contestó con energía sin igual que no”.

            Entonces como se explica -que según ustedes- mi tío Demetrio, que a las 11 de la mañana era un malvado, un hereje, un ateo que iba a los infiernos, y a la una de la tarde en que murió, era un santo varón, un apóstol, un bendito y un ángel que iba al cielo? Por todo ello “en nombre propio, en el de mis hermanos Martin, Juan, Leopoldo y Julio; en el de mi tío D. Federico Herrero Gonzalez, y en el de los fieles criados (que ya protestaron al lado del lecho mortuorio), protesto yo hoy de la presión ejercida sobre el difunto a última hora, estando dispuesto, si las circunstancias me obligan, a declarar toda la verdad de lo ocurrido en unión de toda la servidumbre de la casa del finado”. Está claro que parte de esta familia fue atea y por ello fue enterrada en el panteón que construyó en el cementerio civil y en cambio otra  abrazó la religión católica y fue enterrada en otro panteón.

            El compromiso de Demetrio Herrero Proigas es bien conocido, ya hemos citado al  Boulevard que llevará su nombre. Ahora me voy a referir al Teatro Torrelavega. En 1905, junto a dos amigos, Alejo Etchart  Mendicouague[67] y Juan de Obregón y Aguilar[68] construyen en la calle de Argumosa el  Teatro Torrelavega, que más adelante pasará a llamarse Teatro Principal. Este hecho no pasó desapercibido para el  semanario El Impulsor[69]  que lo elogia: “Nunca agradecerá bastante el pueblo de Torrelavega su patriótico entusiasmo en favor de sus convecinos y del buen nombre de esta ciudad". Hasta ese momento las representaciones teatrales  se hacían en el único local que existía, el Teatro Hoyos. Para los propietarios del nuevo teatro, su competencia no reunía suficientes garantías y por ello lo denunciaron. En un principio se acepta la imputación y se ordena suspender  las actuaciones en el Teatro Hoyos pero posteriormente levanta la suspensión el Gobernador Civil.  Más adelante, será el que solicite al ayuntamiento que se instale allí un Gimnasio donde dos años después nacerá la Sociedad, todavía no Real, Gimnástica de Torrelavega.

          Demetrio Herrero Proigas fallece[70] en Torrelavega a los 69 años de edad, a las diez de la noche del 28 de junio de 1939 después de una larga enfermedad[71]. Al día siguiente fue enterrado en panteón familiar en el cementero de Geloria. Otorgó testamento.


 

Panteón de la familia Luciano Herrero González 1898

 

***

 

            El Palacio de Torrelavega fue diseñado por el arquitecto laredano Joaquín Rucoba. En un primer momento solo se construyó la parte central del edificio. Más adelante se fue completando hasta extenderse desde la calle del Comercio a la de Julián Ceballos. En la parte de abajo de este edificio, en la esquina con la calle José María Pereda, se encontraba en los primeros años del siglo XX, la Fonda de Santiago González, en frente la Fonda de Tiburcio Bilbao[72] (1838-1896) y a su lado la Farmacia Ceballos[73]. Subiendo hasta la entrada noble del Palacio se encontraba, a partir de 1920 y hasta 1937, el Banco de Torrelavega[74]. En la parte de arriba de este edificio, donde concluía el Boulevard Demetrio Herrero, instaló Leopoldo Ruiz-Capillas González[75] una destilería de aguardientes. La plaga de las vides, filoxera, que afectó a toda España, fue el motivo por el cual  Leopoldo Ruiz-Capillas abandona San Vicente de Sonsierra, Logroño y se instala en los primeros años del siglo[76] XX en Torrelavega, donde ya vivía parte de su familia. Llega con su mujer y sus ocho hijos sobre 1907. En el local, que era amplio, se vendían toda clase de vinos, licores y aguardientes a granel.

            Pertenece este edificio, uno de los más grandes construido por Indianos en Cantabria, al estilo ecléctico con clara influencia francesa.  De piedra de sillería destaca el pórtico formado por tres arcos de medio punto y apoyados en cuatro columnas dóricas. El primer piso se asoma al exterior por un importante balcón y encima una torre con reloj. El interior es igualmente noble destacando la escalinata con balaustrada de mármol,  adornada por una gran vidriera y una bóveda con pinturas murales que representan temas mitológicos. La habitación principal que da al balcón contiene pinturas firmadas por el artista catalán Ramón Fraxenet. Fueron pintadas en 1906 y restauradas en 1987.

             En 1925 se lleva a cabo el ofrecimiento del Palacio de Torrelavega por parte de Demetrio Herrero Proigas al Consistorio municipal. Los hechos se producen de la siguiente manera. El hijo de Luciano, Demetrio, que vivía en Madrid, y que pasaba los veranos en el Palacio, ofreció al ayuntamiento la compra de este magnífico edificio  situado en la Avenida que llevaba su nombre. Por ello, el alcalde viaja a Madrid para entrevistarse con el propietario del inmueble. Las conversaciones fueron fructíferas, y  a su vuelta Bonifacio del Castillo convoca el Pleno Municipal para debatir este asunto.


Palacio de Torrelavega propiedad de Demetrio Herrero Proigas. La foto es de los primeros años del siglo XX. En 1925 lo comprará el Ayuntamiento de Torrelavega

 

            Era el mes de julio de 1925 cuando se reúnen los munícipes presididos por su alcalde para debatir la “Adquisición del Palacio de Demetrio Herrero Proigas situado en el Paseo Demetrio Herrero nº 4”. Para entonces el alcalde y el propietario del inmueble se habían reunido varias veces. Ahora lo que se trataba era de debatir, y en su caso aprobar, la propuesta del dueño, una obción de compra” (sic). Está decía: “ofrezco mi Palacio de Torrelavega por 275.000 pesetas libres de todo gasto”. Se propuso que la forma de pago fuera en tres entregas, la primera de 100.000 pesetas a la recepción del Palacio, igual cantidad en el año de la entrega y el resto al año siguiente. La propuesta la firmó su propietario en Madrid el 31 de mayo de 1925.

            El alcalde Bonifacio del Castillo solicitó al arquitecto municipal, Deogracias Mariano de la Lastra, un informe exhaustivo de este edificio. El emplazamiento, decía el técnico municipal, era muy adecuado por estar en el Boulevard y presentaba un inconveniente, el desnivel acentuado del paseo, fácil de corregir. Para ello había confeccionado un proyecto a petición de varios vecinos. Concluye este informe diciendo: que “es una construcción adecuada y de bajo costo. El aspecto de su construcción, tanto externa como interna, revela un esmero en su ejecución y en la calidad de sus materiales difíciles de mejorar”[77].

            Todos los informes  del arquitecto municipal Deogracias Mariano de la Lastra[78] fueron favorables a la compra del Palacio de Torrelavega. Afirmó que “se emplearon buenos materiales y estos manipulados por obreros expertos”. La oferta propuesta por fue aprobada por unanimidad con los plazos de pago propuestos. El alcalde mostró su satisfacción por el acuerdo que acababan que adoptar.


 

Deogracias Mariano de la Lastra, Arquitecto municipal de Torrelavega

 

            El concejal César Herrero propuso que “habiendo sido Luciano el que planeó el palacio”, se le pidiera a su hijo que dejara el busto de su padre que se encuentra en una de las salas del Palacio. Por lo tanto no hay ninguna duda que fue Luciano Herrero González el que concibió el Palacio de Torrelavega pocos años antes de su fallecimiento, y es su hijo Demetrio Herrero Proigas el que se lo vende al ayuntamiento. Existe un error muy extendido en muchas publicaciones que confunden al padre y al hijo. En la sesión Extraordinaria para tratar la adquisición del palacio propiedad de Demetrio Herrero Proigas”, celebrada el 12 de junio de 1925 podemos leer: “El Sr. Herrero (Don César) propone que se le pida a Don Demetrio (Herrero Proigas) el busto que tiene de su señor padre, Don Luciano (Herrero González) en una de las salas, con el mismo fue propuesto por el Sr. San Juan (Bernardino) con tanto más acierto cuanto que fue Don Luciano el que planeó el edificio y de este modo se honra a ambos, padre e hijo”. Por unanimidad así se acuerda”. (Sic). Por estas gestiones el alcalde fue felicitado por toda la corporación[79]. Esta adquisición[80] fue la que tendrá más trascendencia en la gestión de Bonifacio del Castillo como alcalde.

            Después de la toma de posesión por parte del alcalde, el primer Pleno que se celebra corresponde al día 30 de enero. Era miércoles a las cinco de la tarde, cuando se trató la solicitud[81] de Quintín Mayoral para construir debajo de la acera de la calle José María Pereda entre los kilómetros 416 y 417, un depósito de gasolina, entre esta calle y la de Ruiz Tagle. Esta solicitud es aprobada en la sesión del 21 de mayo. Más adelante, se aprueba[82] la construcción de una nueva calle entre la iglesia nueva, la de Nuestra Señora de la Asunción, y la de los Mártires “por interés general”.


 

Depósito de gasolina entre las calles José María Pereda y la de Ruiz Tagle

 

            Al mes siguiente se trata en el pleno[83] la solicitud que hace Ezequiel Cabrillo para instalar un café en la Plaza Mayor. En la sesión informativa[84] del día 1 de marzo se aprueba “instalar un pequeño laboratorio de Análisis de los Alimentos”.

            En la sesión[85] celebrada el 8 de marzo se informa favorablemente la solicitud de Jaime Fernández Diestro para elevar un piso en su casa de la calle Consolación. Siete días después se contrata como auxiliar de la Contaduría municipal a Agustín Pérez Ubalde[86], “sin sueldo”[87]. Bonifacio del Castillo propone que mientras esté de baja Rodrigo Diaz de la Espina, se contrate[88] como abogado asesor a Buenaventura Rodríguez Parets. En la sesión posterior[89] se aprueba una solicitud de Pedro Rosino para instalar un letrero en su comercio de la calle Ruiz Tagle. En esta misma sesión se autoriza “a Ignacio García para que coloque un surtidor automático de gasolina “en la esquina entre el Boulevard Demetrio Herrero y calle José María Pereda”[90]. Además, “se autoriza a la viuda de Pelayo Moreno Martínez de Pinillos[91], del comercio las tres BBB para que amplié su escaparate en su establecimiento de la calle José María Pereda”.

            La sesión siguiente será extraordinaria. Se celebra para adaptar la Corporación actual al nuevo Estatuto Municipal según la Real Orden de 28 de marzo. Por ello, en representación de la Cámara de Comercio e Industria de Torrelavega se nombra[92] como concejal a Manuel Trugeda Cayuso[93]. Seguidamente se leyó un escrito de la Autoridad Gubernativa por el que se nombra como Concejales Corporativos además de a Manuel Trugeda Cayuso, a  Manuel Carrera por el Círculo Católico y a Antonio Urbistondo Tejería por la Federación de Sociedades Obreras[94]. Una vez constituido la nueva Corporación solo quedaba elegir el alcalde que volvió a ser elegido[95] por unanimidad  Bonifacio del Castillo Orcajo.

            En este mismo mes de marzo se aprueba el Presupuesto Municipal 1925/1926 con un claro contenido social. “Se aumenta el sueldo de cada Médico titular en 750 pesetas, más cuatrocientas pesetas más por el reconocimiento de los mozos según el artículo 155 del Reglamento de Quintas”[96]. Otra partida importante fue “para el Asilo Hospital para el que se consignan 2.000 pesetas sobre la consignación anterior: 1.500 pesetas para el Asilo que se entregarán a su administrador y 500 pesetas para las religiosas encargadas del cuidado de los ancianos”. Así mismo, “con el mismo deseo atendiendo a los niños pobres que no tienen escuela se concedió 6.000 pesetas solicitadas por los P.P. de los S.S.C.C. como auxilio para la construcción de un edificio destinado a la escuela graduada gratuita”[97]. El Presupuesto aprobado tenía unos ingresos, igual que los gastos, de 644.135 pesetas.

            Ya en el mes de abril, Mauricia Toledano[98] “solicita permiso para construir casa de vecindad en la calle de Argumosa”[99] que fue aprobado al mes siguiente[100]. En este mismo mes se produce un relevo en la secretaria del ayuntamiento. Su secretario Manuel Barquín López está enfermo y es sustituido por Manuel Barquín Agüero, primer oficial[101]. También se aprobó una nueva fecha para la subasta de la tala de 36 árboles plátanos en la Llama. Y por último se aprobó “la compra de una máquina de escribir para la secretaria del Consistorio”[102].

            En este mismo mes Bonifacio del Castillo Orcajo inicia gestiones en los bancos de la ciudad con objeto de financiar el Plan de obras de este año. Acordó que cada entidad le concediera 250.000 pesetas que junto a las 50.000 que obran en el presupuesto de este año, servirán para financiar las siguientes obras: “Grupo Escolar, pabellón de exposiciones del ganado, Kiosko de necesidades, Escuela de Barreda y otras”[103]. Ya en mes de julio, Isaac Gómez Rodríguez, “solicita le sea concedida a su hija María Teresa de 6 años, como lo ha sido en años anteriores, una plaza gratuita en el Sanatorio Marítimo de Pedrosa”[104]. En este mes no se aprobaron grandes temas solamente asuntos administrativos municipales. Para recordar en que tiempo estamos cito un acuerdo: “Siendo de absoluta necesidad la compra de un caballo para el carro de riego, se acuerda adquirirlo”[105].


 

Presupuesto Municipal 1925/1926


            En verano de este año apareció en la ciudad un bando firmado por el alcalde: “Su Majestad el Rey se ha dignado aceptar la invitación que le hemos hecho para que visite nuestra ciudad en las próximas fiestas”[106]. Era la forma más directa de comunicarse el alcalde con sus convecinos.

            Más adelante se aprobará, no sin discusión, subvencionar a la Sociedad Gimnástica con la cantidad de 3.000 euros, que era la propuesta de la comisión de Hacienda, y se les exime de pagar el impuesto de espectáculos públicos. Se somete a votación una subvención de 5.000 pesetas o de 3.000, aprobándose esta última[107]. También se aprueba la anchura, de 10 metros, que debía tener la nueva calle que conectaba la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción con la Calle de los Mártires[108]. Pasado el verano, en el mes de octubre, se celebran dos plenos, uno el día 9 y el otro el día 13. Lo tratado, temas sin mucha trascendencia. Dos concejales, Manuel Trugeda Cayuso y Miguel  Doaso propusieron denominar a la nueva calle que comunica la nueva iglesia con la calle de los Mártires, calle del Marqués de Comillas. Les recuerda Dámaso García de los Salmones que se había quedado en dedicar una calle  al párroco Ceferino Calderón por sus gestiones para la construcción de la iglesia de la Asunción[109]. También se acordó instalar teléfono en el Asilo Hospital.

            Al mes siguiente se acuerda “denominar a la calle que comienza en la calle Joaquín Hoyos y acaba en la casa de Virgilio Gutiérrez en la Llama, Avenida del General Primo de Rivera”[110]. También “se aprobó que el ayuntamiento acceda a hipotecar el Palacio de Demetrio Herrero hasta el total pago del importe con la condición de que todos gastos que esto conlleve serán sufragados por Demetrio Herrero Proigas”[111].

            Termina el año y comienza 1926 con una nueva corporación y un nuevo alcalde. Para tal efecto se convocó un Pleno Municipal[112]  para el día 27 de enero de 1926. Preside la reunión el Delegado Gubernativo Vicente Portilla Ezpeleta. Tomaron posesión como concejales, hombres de peso y prestigio en la ciudad: Jacobo Díaz Iglesias[113], Ramón Peña Pérez, Pedro Martin Rodríguez, Pedro Matías Gómez[114], Isidro Diaz de Bustamante[115], Fermín Abascal Mazón, Ignacio Matías Diaz, Paulino Canales González[116], José Argumosa y Argumosa[117], Fidel Ramón Palacios[118], José Reca Pérez, Joaquín Herreros Fernández,  Onofre Rubín García, Agustín Martínez Pérez, Amedo Caviedes Gutiérrez, Herminio Villar García y Ulpiano del Campo Gómez.

            Terminada la toma de posesión de los nuevos munícipes abandona el salón el Delegado Gubernativo y se forma la mesa de más edad presidida por Fermín Abascal Mazón. Una vez realizada la votación para la elección de alcalde, resultó elegido Isidro Diaz de Bustamante Blanco[119] con trece votos a favor. En el pleno[120] del día 27 de enero de 1926 Bonifacio Castillo Orcajo dejó de ser alcalde.

            Ya hemos comentado que Bonifacio del Castillo era una persona conservadora y de fuertes convicciones religiosas. Después de abandonar la alcaldía volvió a ser concejal hasta la proclamación de la segunda República. En esta época, el 21 de octubre de 1930, se produce en el consistorio municipal,  un amplio debate[121] entre los munícipes que defendían la labor que realizaba la Biblioteca Popular y los que estaban en contra. Acacio Gutiérrez, que había solicitado que una calle se denominara Calle de Miguel de Unamuno, pidió que se duplicara la subvención anual que recibía esta Biblioteca y que ascendía a 500 pesetas. Es en este momento cuando el concejal Bonifacio del Castillo Orcajo, católico y tradicionalista, en un encendido discurso, arremetió contra esta institución cultural tildándola de “nociva para el elemento joven”. Le aclaró Acacio Gutiérrez que no conocía que hubiera ningún libro de esas características y además conocía a las personas que formaban parte de su Junta Directiva, “educada e ilustrada”. Después de esta acalorada discusión la propuesta de doblar la subvención fue aprobada con los votos en contra de los que afirmaban que existían en esa Biblioteca libros inmorales: el mencionado Bonifacio del Castillo Orcajo, José Pedraja, Eulogio Sánchez, Cesar Hidalgo, Luis Sañudo y Jesús Velarde Ruiz de Villa.


 

Lápida de la tumba de Bonifacio del Castillo y Concepción Sañudo

 

         Bonifacio del Castillo Orcajo fallece[122] cuando contaba 61 años de edad, el 20 de noviembre de 1933 en Torrelavega. Sus restos reposan en el Cementerio de Geloria, en el panteón de Juan Bautista Sañudo, en el mismo nicho que su mujer Concepción Sañudo Solórzano que fallece 45 años después, el día 27 de diciembre de 1978, a la edad de 92 años.

             A los dos días de su fallecimiento El Cantábrico recoge la noticia: “A los 61años de edad, y confortado con los Santos Sacramentos, ha dejado de existir, en esta ciudad, el respetable y culto caballero, ex alcalde de este Ayuntamiento, D. Bonifacio del Castillo y Orcajo, causando esta desgracia general sentimiento. El entierro verificado en la tarde de ayer, se vio muy concurrido, asistiendo personas de todas las clases sociales. Su afligida esposa, Dña. Concepción Sañudo Solórzano; hermano, Don Antonio;  hermanos políticos, Dña. Emilia Zaldivar, D. Leopoldo R. Capillas[123] y D. Santiago y D. Fernando Sañudo;  sobrinos y demás familiares, les hacemos presente nuestro sentido pésame”.

 

Cementerio de Geloria. Panteón de Juan Bautista Sañudo donde se encuentra Bonifacio del Castillo

 

 



[1] Juzgado Municipal de Burgos. Registro Civil de Burgos, tomo 3, folio 141, número 1411.

[2] Fueron testigos de su nacimiento: Emiliano de Quevedo y Val  natural de Villaoz, soltero, estudiante e Isidoro Santamaría y Sáez, natural de Burgos, casado y curtidor de guantes.

[3] Registro Civil Burgos. Tomo 100, folio 89.

[4] Según su testamento.

[5] Escritura de adjudicación de bienes. Notario Eustaquio Laso Bañares, abogado y notario de Villarcayo. 1 marzo 1921. Los bienes inventariados 50.625 pesetas.

[6] Nombró Albacea a Apolinar Orcajo Mariscal, natural de Rabe de las Calzadas (Burgos). Y partidores de la herencia a este último y a José del Castillo Moral vecino de Espejo (Burgos).

[7] Testamento de Juan del Castillo Barco. Hijuela de su hija Juana del Castillo Orcajo. Notario de Torrelavega Teodoro Vélez. Protocolo Notarial 143 del 22 de julio de 1918.

[8] Notario de Cenicero Nicolás Rodríguez, protocolo notarial de 18 mayo 1909.

[9] Para más información sobre este notario ver Bustamante Gómez, Tomás; El Banco de Torrelavega 1920/1942, Artes Gráficas Quinzaños, 2009, Torrelavega.

[10] Ver https://www.torrelavegaantigua.com/2018/03/amancio-ruiz-capillas-del-castillo-1893.html

[11]  Fueron sus padrinos Gregorio del Castillo, tío de la niña, soltero, estudiante de Teología y natural de Nuez de Abajo y Tecla Angulo, soltera y natural de Mansilla de Burgos.

[12] Tomo 16 Bautizados Parroquia de San Lesmes, 268 vto.

[13] Nació a las 5 de la mañana del día 13. A los dos días fue bautizado. Registro Civil Burgos, tomo100, folio 89.

[14] Libro Casados Torrelavega (1910-1923), folio 90 vto.

[15] Libro Bautizados Torrelavega (1879-1898), folio 187.

[16]  Bautizado de necesidad por el cirujano Manuel Horia Mantecón. Al día siguiente celebró el bautismo eclesiástico el cura Pedro Diego Madrazo. Libro Bautismos Vega de Pas (1820-1861), folio 100 vto.

[17] Libro Bautizados Villegar (1803-1851), folio 73.

[18] Era hija de Ventura Solórzano Garrido y Josefa García Rueda, ambos naturales y vecinos de Villegar.

[19] Nació  el día 16 de agosto de 1879 en Villegar de Toranzo. Empresario con fábrica de calzado, fundador del Banco de Torrelavega y concejal.  Libro Bautizados Villegar (1852-1898), folio 94.

[20]  Nació el 29 de mayo de 1883 en Torrelavega. Con fábrica de calzados fue fundador de la Sociedad Gimnástica e impulsor del juego de los bolos.  Ver www.torrelavegaantigua.com/2012/08/fernando-sanudo-solorzano-1883.html. Libro Bautizados Torrelavega (1879-1898), folio 100 vto.

[21] Libro Bautizados Torrelavega (1879-1898), folio 52

[22] Bastante, Fernando;  El factor católico en la España de la Restauración. Torrelavega. Tres siglos de historia: análisis de un crecimiento desequilibrado. Miguel Ángel Sánchez Gómez

[23] Archivo Municipal Torrelavega, 346, folio 17.

[24] Ver https://www.torrelavegaantigua.com/2015/04/cesar-herrero-garcia-1874-1939-la.html

[25] Ver https://www.torrelavegaantigua.com/2013/06/ignacio-perez-canales-comerciante-y.html

[26] Ver https://www.torrelavegaantigua.com/2012/12/herminio-azcarate-campo-comerciante-y.html

[27] Ver https://www.torrelavegaantigua.com/2014/03/alfonso-perez-gallego-1863-1937-platero.html

[28] Alcalde de Torrelavega durante unos meses en 1923 y en 1928 y 1929.

[29] Ver https://www.torrelavegaantigua.com/2012/12/herminio-azcarate-campo-comerciante-y.html

[30] Así aparece esta denominación en las Actas Municipales de esta época al referirse a este edificio.

[31] Como así consta en la página 9 vta. de la sesión municipal del 12 de junio de 1925.

[32]   Aparece reflejado en esta sesión. Sesión del día 12 junio 1925. Adquisición del Palacio Demetrio Herrero Proiga. Archivo Municipal Torrelavega, folio 9.

[33] Carlota González Gómez, suegra de Demetrio Herrero Proigas, falleció en Madrid  el 27 de enero de 1925. Al día siguiente llegó a la villa de Torrelavega en el tren correo hasta el palacio de su yerno. Al mediodía se celebró el entierro en el cementerio católico de Geloria, acompañada por  “sus hijas Vicenta, Felicia y Amelia, junto  a sus hijos políticos Demetrio Herrero Proigas, Mariano Orfanel y Lorenzo Escanciano”, publicado en El Cantábrico del 28 de enero de 1925.

[34] Bautismos Tezanos (1751-1847), folio 103.

[35] Nacida el 22 de noviembre de 1808. Libro Bautizados Selaya (1790-1811), folio 315.

[36] Nacida el 19 de marzo de 1812. Libro Bautizados Selaya (1811-1862), folio 13.

[37] Nacido el 13 de mayo de 1814. Libro Bautizados Selaya (1811-1862), folio 40.  Casado en Selaya con Josefa Herrero Fernández, hija de Jose Herrero y Venancio Fernández. Libro Casados Selaya (1757-1881), folio 85.

[38] Nacido el 5 de noviembre de 1816. Libro Bautizados Selaya (1811-1862), folio 79 vto.

[39] Nacida el 2 de diciembre de 2017. Libro Bautizados Selaya (1811-1862), folio 98.

[40] Nacido el 1 de mayo de 1819. Libro Bautizados Selaya (1811-1862), folio 123.

[41] Nacido el 27 de mayo de 1821. Libro Bautizados Selaya (1811-1862), folio 153.  Casado en Selaya con Ángela Crespo Pellón, hija de José Crespo y Josefa Pellón (Libro Casados Selaya (1757-1881), folio 165.

[42] Nacida el 9 de febrero de 1824. Libro  Bautizados Selaya (1811-1862), folio 195.

[43] Nacido el 10 de marzo de 1927. Libro Bautizados Selaya (1811-1862), folio 251.

[44] Padrinos Juan Carral y Ramona Fernández. Libro Bautizados Selaya (1790-1875), folio 331 vto.

[45] Libro Bautizados Selaya (1790-1875), folio 63.

[46] Libro Casados Selaya (1820-1881), folio 67.

[47] Aparece en su embarque a Cuba. Nacido el 30 de enero de 1836. Libro Bautizados Mazcuerras (1793-1836), folio 111.

[48]Estaba casado con Soledad  Arthaud y tuvo una hija llamada Isabel.  Falleció en Torrelavega a los 34 años de tisis pulmonar, el 13 de septiembre de 1873. Ese mismo año falleció su única hija. Su viuda contrajo matrimonio de nuevo en 1875 con Longinos Abia Herrero.

[49] Según pasaporte número 115 de fecha 26 de septiembre de 1859, partió a La Habana en Cuba. Boletín Oficial de la Provincia de Cantabria.

[50] Nació el 6 de junio de 1850. Libro Bautizados Torrelavega (1835-1850), folio 192 vto. Falleció párvulo de una bronquitis, en Torrelavega el 3 de noviembre de 1848.

[51] Nació el 14 de enero de 1847. Libro Bautizados Torrelavega (1835-1850), folio 239.  Falleció a los 19 años de tisis pulmonar en Torrelavega,  el 14 de junio de 1869.

[52] Nacido el 11 de marzo de 1854. Libro Bautizados Torrelavega (1852-1859), folio 64.  Según noticia de "El Cantábrico" de fecha 15 de diciembre de 1908,  “falleció en Barcelona de una angina de pecho, y su cadáver embalsamado recibirá sepultura en el cementerio de Torrelavega, donde se construirá un magnífico panteón de familia”.

[53] Nacido el 29 de agosto de 1857.  Libro Bautizados Torrelavega (1852-1859), folio 188.

[54] Libro Difuntos Torrelavega (1875-1898), folio 222.

[55] No 82 como dice en su defunción. 

[56] Nacido el 30 de enero de 1836. Libro Bautizados Mazcuerras (1793-1836), folio 111.

[57] Expedientes Pasaportes 1850, legajo 76.

[58] Nos recuerda el admirado Benito de Madariaga, cronista oficial de Santander.

[59] Nació el 19 de octubre de 1877 en la calle Julián Ceballos de Torrelavega. Al día siguiente fue bautizado en la parroquia de Nuestra Señora de la Consolación por José María Sánchez. Fueron sus padrinos sus abuelos paternos, Valentín y Josefa, y su tío Leopoldo Herrero González. Pertenecía a una familia los Herrero “considerados siempre como republicanos de abolengo en nuestra población, lo que demostraban con hechos en todas las oportunidades, no regateando su apoyo moral y material para tal causa”, leemos en El Cantábrico de 11 de junio de 1936.Vivió en Barcelona donde a los 59 años “después de sufrir una larga y penosa enfermedad” fallece el domingo 7 de junio de 1936. Libro Bautizados Torrelavega (1875-1890), folio 171.

[60] Estudió  durante 6 años, de 1900 a 1906, en la Universidad Central, en la Facultad de Filosofía y Letras de Madrid. Archivo Histórico Nacional, ES.28079.AHN//UNIVERSIDADES,6598,EXP.16

[61] Acaudalado que residía en Barcelona donde falleció  soltero, a la edad de 57 años, el sábado 12 de enero de 1929. “Deja a sus afligidos hermanos, Demetrio, hijo predilecto de Torrelavega, Juan, Leopoldo y Julio”. Ver El Cantábrico de 15 enero 1929.

[62] Nació en 1874 en Torrelavega. Trece meses después falleció  a la una de la tarde del día 15 de agosto de 1875, meningitis tuberculosa. Inhumado en el cementerio de Geloria. Sus padres Luciano Herrero y Rosa Proigas vivían en La Habana estaban “residiendo accidentalmente en la villa de Torrelavega”. Libro Difuntos Torrelavega (1875-1884), folio 19.

[63] Fallece el 12 diciembre de 1908. Ver panteón familiar en el cementerio de Geloria.

[64] El Impulsor, 27 agosto 1905.

[65] En Torrelavega a 12 de octubre de 1908.

[66] Publicado el 25 de octubre de 1908.

[67] Ver http://www.torrelavegantigua.com/2014/01/alexis-etchart-mendicouague-1850-1929.html

[68] Ver https://www.torrelavegaantigua.com/2015/12/juan-de-obregon-y-aguilar-1852-1907.html

[69] El Impulsor, 13 de mayo de 1905.

[70] Libro Difuntos Torrelavega (1938-1950), folio 12. Su mujer: Libro Difuntos Torrelavega (1938-1950), folio 163 vto.

[71] Hemorragia cerebral.

[72] Ver https://www.torrelavegaantigua.com/2015/08/tiburcio-bilbao-ibarrondo-1838-1896-el.html

[73] Ver https://www.torrelavegaantigua.com/2012/05/la-farmacia-ceballos.html

[74] Ver https://www.torrelavegaantigua.com/2020/03/centenario-del-banco-de-torrelavega.html#:~:text=Como%20consejeros%20delegados%3A%20uno%20representando,calidad%20de%20industrial%20de%20Torrelavega.

[75] Ver https://www.torrelavegaantigua.com/2018/03/amancio-ruiz-capillas-del-castillo-1893.html

[76] Aparece por primera vez en las “Matriculas de la Industria y del Comercio” en 1910 en el Archivo Municipal de Torrelavega. Por eso pienso que llegará unos años antes.

[77] Sesión del día 12 junio 1925. Adquisición del Palacio Demetrio Herrero Proiga. Archivo Municipal Torrelavega, folio 7 y 8.

[78] Arquitecto que sustituyó a Pablo Piqué Camí tras su fallecimiento. Tendrá un post en este blog.

[79] Sesión del día 12 junio 1925. Adquisición del Palacio Demetrio Herrero Proiga. Archivo Municipal Torrelavega, folio 10 y 10 vto.

[80] En varios textos escritos aparece la fecha del 24 de enero de 1926 como fecha de inauguración del Palacio Municipal bajo el mandato de Isidro Diaz de Bustamante. Dato erróneo porque en ese día todavía era alcalde Bonifacio del Castillo. Isidro Diaz de Bustamante es nombrado alcalde el 27 de enero.

[81] Archivo Municipal Torrelavega, 346, folio 18.

[82] Archivo Municipal Torrelavega, 346, folio 21.

[83] Pleno correspondiente al mes 23 de febrero de 1924. Archivo Municipal Torrelavega, folio 23.

[84] Pleno correspondiente del día 1 de marzo 1924. Archivo Municipal Torrelavega, folio 25.

[85] Pleno correspondiente del día 8 de marzo 1924. Archivo Municipal Torrelavega, folio 26.

[86] Ver https://www.torrelavegaantigua.com/2014/03/alfonso-perez-gallego-1863-1937-platero.html

[87] Sesión ordinaria correspondiente al día 15 de marzo de 1924. Archivo Municipal Torrelavega, folio 28.

[88] Sesión ordinaria del día 22 de marzo de 1924. Archivo Municipal Torrelavega, folio 29 vto.

[89] Sesión ordinaria del día 29 de marzo de 1924. Archivo Municipal Torrelavega, folio 30.

[90] Sesión ordinaria del día 8 de abril de 1924. Archivo Municipal Torrelavega, folio 31.

[91] Ver https://www.torrelavegaantigua.com/2013/09/pelayo-moreno-martinez-de-pinillos.html                  

[92] Sesión ordinaria del día 29 marzo de 1924. Archivo Municipal Torrelavega, folio 31 vto.

[93] Ver https://www.torrelavegaantigua.com/2014/02/manuel-trugeda-cayuso-1882-1933_7.html

[94] Sesión ordinaria del día 29 de marzo de 1924. Archivo Municipal Torrelavega, folio 32.

[95] Sesión ordinaria del  día 29 de marzo de 1924. Archivo Municipal Torrelavega, folio 33.

[96] Publicación del presupuestos 1925/1926 propiedad del autor de este trabajo.

[97] Presupuesto Ordinario de Ingresos y Gastos de 1925/1926. 27  marzo 1925.

[98] Mujer de Eusebio Ballesteros. Ver https://www.torrelavegaantigua.com/2017/10/confiteros-y-pasteleros-de-torrelavega.html

[99] Sesión ordinaria del día 30 de abril de 1924. Archivo Municipal Torrelavega, folio 37.

[100] En la sesión ordinaria del día 21 de mayo de 1924. Archivo Municipal Torrelavega, 40 vto.

[101] Sesión ordinaria del día 7 mayo 1924. Archivo Municipal Torrelavega, folio 38 vto.

[102] Sesión ordinaria del  día  7 mayo  1924. Archivo Municipal Torrelavega, folio 40.

[103] Sesión ordinaria del  día 21 mayo  1924. Archivo Municipal Torrelavega, folio 42.

[104] Sesión ordinaria del  día 2 julio  1924. Archivo Municipal Torrelavega, folio 49.

[105] Sesión ordinaria del día 2 julio  1924. Archivo Municipal Torrelavega, folio 50.

[106] El Cantábrico correspondiente al  14 agosto 1925.

[107] Acta de aprobación del Presupuesto Ordinario 1925/26. Archivo Municipal Torrelavega, folio 2.

[108] Sesión ordinaria del día 30 junio 1925, folio 15 vto. Archivo Municipal Torrelavega, folio 125 vto.

[109] Sesión del día 9 y 13 octubre 1925, folio 22. Archivo Municipal Torrelavega.

[110] Se refiere a la calle que pasa por delante de la antigua sede de la Cámara de Comercio. Hoy propiedad municipal. Sesión del 10 noviembre 1925, folio 30. Archivo Municipal Torrelavega.

[111] Sesión del día 28 noviembre 1925, folio 31 vto. Archivo Municipal Torrelavega.

[112] Sesión extraordinaria del 27 enero 1926, folios 36 vto. y 37.

[113] Ver https://www.torrelavegaantigua.com/2013/10/jacobo-diaz-iglesias-adinerado-banquero.html

[114] Ver https://www.torrelavegaantigua.com/2013/08/pedro-matias-gomez-sanchez-comerciante.html

[115] Ver https://www.torrelavegaantigua.com/2013/10/isidro-diaz-bustamante-blanco.html

[116] Ver https://www.torrelavegaantigua.com/2013/06/ignacio-perez-canales-comerciante-y.html

[117] Ver https://www.torrelavegaantigua.com/2018/06/jose-de-argumosa-y-argumosa-1879-1945.html

[118] Ver https://www.torrelavegaantigua.com/2012/04/fidel-ramon-palacio.html

[119] Ver https://www.torrelavegaantigua.com/2013/10/isidro-diaz-bustamante-blanco.html

[120] Archivo Municipal Torrelavega, 422.

[121] Archivo Municipal Torrelavega. Ver acta municipal de esa fecha.

[122] Lápida en el Cementerio de Geloria.

[123] Ver https://www.torrelavegaantigua.com/2018/03/amancio-ruiz-capillas-del-castillo-1893.html