jueves, 21 de mayo de 2020

Graves inundaciones en 1908 en Torrelavega



Federico Rodríguez Piró con la Cruz de Isabel la Católica


            Si la peste fue el azote del siglo XVII, la viruela la del siglo XVIII, el cólera lo fue del siglo XIX. En el siguiente siglo, antes de verse azotada con la epidemia de la Gripe en 1918, Torrelavega se vio afectada por unas graves inundaciones.Las desgracias fueron importantes.
            En el verano de 1908, unas importantes inundaciones ponen a prueba la gestión de su alcalde, Federico Rodríguez Piró[1]. Los días 17, 18 y 19 de junio no dejó de llover. Una tromba de agua lo inundó todo. No se conocía nada igual. Los ríos desbordados, casas inundadas y destruidas y varias desgracias personales. Desaparecieron bajo la riada plantaciones de maíz y de todo tipo, y se interrumpió la circulación ferroviaria. Los principales periódicos daban la noticia: “Pueblo inundado”[2] al referirse a Torrelavega.    
            Los ríos desbordados y agitados parecían un mar. El Sorravides, que corre por el barrio de la Quebrantada, y el Linares o de la Llama que riega la barriada con ese nombre. Los ríos crecieron terriblemente, el Saja y el Besaya, cuyo caudal llegó a elevarse a 3,20 metros sobre su nivel habitual. Sobre las once de la mañana, se produjo un desbordamiento inundando casi todo el pueblo. En el barrio de la Llama, situado bajo el cerro de San Bartolomé, la inundación fue mayor. El agua desbordada del Linares se embalsó en los prados próximos, contenida por las altas y fuertes paredes hasta que cedieron sobre aquella parte de la población con horrible estrépito. Las casas de aquella barriada son viejas y endebles. Las puertas cedieron, y el agua llegó en las plantas bajas y cuadras a alcanzar una altura de metro y medio de elevación.
            Las primeras noticias apuntaban a se habían roto los depósitos del abastecimiento de aguas, situados en el cerro de San Bartolomé. Pronto se comprendió que no era si, y entonces se procedió a organizar las faenas de salvamento. Las autoridades locales, bomberos, la guardia civil, la guardia municipal, y todo el vecindario acudieron en auxilio del barrio amenazado. Con el agua hasta el cuello penetraron bomberos y guardias en las casas inundadas salvando a sus moradores de una muerte cierta. Primero se trató de sacar a la gente en carros, pero estos eran arrastrados por la corriente. Entonces, algunos esforzados vecinos se acercaron a caballo a las casas y haciendo nadar a sus cabalgaduras realizaron el peligroso salvamento. Entre estos ejemplares ciudadanos debe citarse al médico José de Argumosa y Ar- gumosa[3], quien a caballo se metió en uno de los edificios y sacó a dos niños. A caballo también realizaron algunos salvamentos el vecino Jose Mazón y el guardia municipal Julio Portilla.
            La prensa escrita y el pueblo en general destacaron la actuación de varias personas. “Con singular encomio al alcalde Señor Rodríguez Piró, al teniente alcalde señor Herrero, al ingeniero director del Depósito de la conducción de aguas señor González Irún, al juez de instrucción señor Torre y al jefe de la guardia señor Eguren”[4]. De esta manera fueron salvadas en aquel barrio 60 personas, muchas de las cuales se refugiaron en la nueva iglesia parroquial, la de Nuestra Señora de la Asunción.


 José de Argumosa y Argumosa


            Al llegar el agua desbordada del riachuelo Linares a la plaza de San Bartolomé invadió todos los establecimientos, causando grandes daños, viéndose afectado el establecimiento de comestibles de Tomás Elvira. El agua siguió por la calle de Pomar, hasta la de los Mártires, llegando hasta la mansión de Guillelmo Gómez Ceballos que no se encontraba en Torrelavega, pero si su familia que se dirigieron aterrados hacia la capilla de la casa y comenzaron a tocar la campana pidiendo socorro. Acudió el médico Ramón Miguel y Crisol[5], médico de la localidad, y otros vecinos, que sacaron a esta familia de esta situación y la trasladaron a la casa colindante de Micaela Sierra, donde se facilitó toda clase de ropas. Otra de las casas que sufrieron en aquel barrio fue la de la familia del general Ceballos, la misma precisamente a la que irá a veranear la infanta Isabel. Entre los daños en ella causados puede citarse “la destrucción de varios puentes en el trozo de finca conocido por El Bosque, y el derribo de unos metros de pared”. En el barrio de la Veguía o del Mortuorio, se producían idénticas escenas. Fueron voladas con dinamita, en el barrio de La Llama, varias paredes, con objeto de encauzar la inundación hacia los campos y evitar que el agua se precipitase dentro del pueblo.

 
Ramón Miguel y Crisol


            La zona de la Quebrantada también se vio afectada. El rio Sorravides, que cruza por aquella parte, se había salido de su cauce, precipitándose sobre la ciudad. En la carretera de San José y sitio conocido por el Cotero, el rio se llevó un trozo enorme de la carretera, inundando el resto. El puente de San José sufrió asimismo importantes destrozos, desapareciendo parte de su pretil, y rompiéndose la cañería de la antigua conducción de aguas. Más abajo, el puente de la cárcel, inmediato al correccional, fue destruido a pesar de su sólida y reciente construcción. El agua se espació por toda la calle de Herrerías y avanzó por las de Julián Ceballos, Comercio, paseo de Posada Herrera y barriada del Corralón. Los comercios de estas calles también sufrieron grandes daños, sobre todo el taller de coches de José Meana.
            Ejemplares fueron las actuaciones de varios vecinos participando en las labores de salvamento. Destacamos a los jóvenes Alberto[6] y José Velarde, y las empresas de coches de Ricardo Sainz, Eugenio y José Carranza. Lo mismo se puede decir de las autoridades locales. El alcalde Federico Rodríguez Piró telegrafió por la mañana al señor Gobernador Civil pidiendo ayuda. El gobernador interino señor Llaseras envió al Cuerpo de bomberos y al de la Cruz Roja. La fábrica de la Luz se había inundado, y para evitar que la población se quedara a oscuras el acalde pidió, también, teas. Le fueron remitidas ocho docenas que llegaron en el tren que salió de Santander a las 7 de la tarde.
            Mucha suerte tuvo el comerciante y ganadero Pedro Matías Gómez[7]. En el sitio de la Vega conocido por el Alisal tenía alojados 500 cabezas de ganado de cerda que por los pelos se salvaron, porque con las inundaciones se destruyeron todos los cubiles. Dos días antes les había trasladado. La factoría industrial de Solvay, establecida en Barreda, fue invadida por las aguas, sufriendo grandes daños. También la fábrica de luz “La Montaña” sufrió la rotura de varios cables de alta tensión, aunque a última hora de la noche se pudo volver a reanudar el servicio. También sufrió grandes averías la fábrica que en Caldas tiene los señores de Yllera.




 



[1] Bustamante Gómez, Tomás y Fernández-Regatillo Ruiz, Amparo; Federico Rodríguez Piró. De Flandes a Chile. Artes Gráficas Quinzaños, 2019.
[2] La Atalaya correspondiente al 20 junio 1908.                                                                                    
[3] Ver https://www.torrelavegaantigua.com/2018/06/jose-de-argumosa-y-argumosa-1879-1945.html
[4] La atalaya correspondiente al 20 de junio de 1908.
[5] Para más información ver el libro El Banco de Torrelavega 1920/1942 del mismo autor que este Blog donde tiene capítulo propio. Y también ver www.torrelavegaantigua.com/2012/03/ramon-miguel-y-crisol.html
[6] Ver https://www.torrelavegaantigua.com/2019/07/alberto-velarde-blanco-1876-1950.html
[7] Para más información ver la biografía que sobre Pedro Matías Gómez Sánchez contiene el libro El Banco de Torrelavega, 1920/1942 que ha publicado  el  autor  de  este  Blog.  Y  también  ver  https://www.torrelavegaantigua. com/2013/08/pedro-matias-Gómez-sanchez-comerciante.html


sábado, 11 de abril de 2020

Manuel Trugeda de Velasco (1840-1907). Maestro y secretario municipal. Más de 350 años de historia de los Trugeda




Casa de Gregorio Ceballos en la Plazuela del Sol
Archivo Municipal Torrelavega

           
            En 1902 se aprueba  en el consistorio municipal “el derribo y la construcción de un edificio en la calle Consolación frente a la Plazuela del Sol”[1]. Su propietario Gregorio Ceballos Pérez iba a construir un nuevo y bonito edificio con planta baja y un primer piso. Una de las fachadas daba a la Plazuela del Sol y la otra a la calle de Argumosa[2]. El proyecto fue dibujado por el maestro de obras Pablo Piqué y Camí. 
            Es Eduardo Corona en representación del propietario de esta localidad,  Gregorio Ceballos, el que presenta, el 27 de febrero de este mismo año, los planos en el ayuntamiento de Torrelavega. Se daba un paso más para urbanizar esta zona emblemática de la ciudad que estaba a menos de 100 metros del centro, que en esta época estaba en el entorno de la Plaza del Grano formada por la iglesia de Nuestra Señora de la Consolación, los restos del palacio/castillo del solar de la Vega, las casas de Julián Ceballos Campuzano[3] y la cárcel del partido judicial de Torrelavega[4]. Situado
este terreno frente al sitio de la Regata[5], fue aprobado el proyecto y notificado a la propiedad el día 8 de marzo de 1902, por el secretario del consistorio municipal Manuel T. de Velasco, que era así como le gustaba firmar.

 
Firma autógrafa de Manuel Trugeda de Velasco


            Este veterano secretario del ayuntamiento de Torrelavega que lo fue durante 31 años comenzó como funcionario municipal el día 8 de julio de 1876. Este día toma posesión, finalizando cuando fallece en 1907. Serio, riguroso en sus apreciaciones legales, trabajó y asesoró a nada menos que quince alcaldes del municipio, que más adelante citaremos.
            ¿Quién era esta persona que durante más de 31 años fue secretario del ayuntamiento de Torrelavega? Encontramos al primer Trugeda en el siglo XVII en el lugar de Cicero, Joseph de Trugeda Arredondo. Este término estaba integrado en el Corregimiento de las Cuatro Villas de la Mar de Cantabria, San Vicente, Santander, Laredo y Castro Urdiales (1494-1778). Anteriormente antes de formarse el Corregimiento existía la Hermandad de las Cuatro Villas de la Marina de Castilla (1296-1490). Comenzó la Hermandad en 1296 y finalizo en 1490. Cuatro años después se formó el Corregimiento que en 1778 da origen a la provincia de Cantabria[6].
            A dos leguas de la villa de Laredo, Cicero y sus gentes estaban muy relacionados con el mar. Aquí vivían los tatarabuelos de Manuel Trugeda de Velasco. El pionero, Joseph de Trugeda Arredondo se casa con  María Antonia de Arredondo Blanco, vecinos de Cicero, y entre otros tienen como hijo a Felipe de Trugeda Riaño[7]. Este que es el que sigue el linaje. Contrae matrimonio con Josepha de Cicero Pando, que era hija de Francisco de Cicero Valle y María Pando Fragua, vecinos los dos del lugar de Cicero. La ceremonia religiosa se celebra en la iglesia parroquial de Cicero y tienen por hijos a Joseph[8] (n.1729);  María Antonia[9] (n.1732); Diego[10] (n.1736); María Manuela[11] (n.1741). Todos ellos nacidos en el lugar de Cicero[12].
            Diego Trugeda Cicero, que es el que sigue la línea sucesoria paterna, es el bisabuelo de nuestro biografiado. Nació[13] en Cicero el día 22 de octubre de 1736. Fue bautizado[14] a los seis días, con los nombres de Diego Antonio, por el Monge de la Orden de San Benito y Vicario de la Iglesia de San Pelayo del lugar de Cicero, Pedro Osorio. Se casa con María de Venero de la Haya, natural de Escalante e hija de Manuel de Venero y Antonia de la Haya, vecinos y naturales de Escalante. Contrajeron matrimonio[15] en de la Iglesia Parroquial de Santa Cruz de esta villa de Escalante, el día 31 de julio de 1762. Ofició la ceremonia el sacerdote Joaquín Basco Castillo. Tuvieron por hijos a Juan Antonio[16] (n.1763)  casado en Castillo con Eulogia de la Verde Zubieta; Antonio Remigio[17]  (n.1765); Micaela Antonia[18] (n.1767);  Isabel Bentura[19] (n.1770); Diego Antonio[20] (n.1772) casado con María del Rio;  María Josefa[21] (n.1776);  Josefa Antonia[22] (n.1780);  Marcos Antonio[23]  (n.1781);  Camilo[24]  (n.1784);  Gregorio Antonio[25] (n.1787) casado con María de la Carrera. Todos nacidos en Escalante.


Santiago Trugeda Cayuso en 1904

            El 19 de septiembre de 1789 murió[26] de enfermedad María de Venero, mujer de Diego de Trugeda Cicero. Tenía “40 años sobre poco”. A los dos días fue sepultada en la iglesia parroquial de Escalante. Dejó por hijos a Juan Antonio, Diego, Camilo, Gregorio, Isabel y María. Veinte años después fallece su marido, Diego Trugeda Cicero, y es sepultado[27] el día 5 de abril de 1809 en la iglesia parroquial de la villa de Escalante, bajo el arco del coro, al lado de la Epístola. Cuando falleció estaba viudo y deja por sus legítimos hijos a Diego Trugeda, casado con María del Rio Serna; Camilo Trugeda vecino de  Castillo y casado con Josefa Sainz Peredo; Gregorio, María[28], e Isabel Trugeda y Venero.
            El día 21 de julio de 1784 nació[29] en la villa de Escalante el abuelo de Manuel Trugeda de Velasco. Camilo Trugeda Venero (1784-1838), y fue bautizado a los tres días de haber nacido en la iglesia parroquial de Santa Cruz de la villa de Escalante por el sacerdote Venancio de las Cagigas Mioño. Fueron sus padrinos Domingo del Haya y Josepha de Cabanzo, vecinos y naturales de esta Villa.
            Se casa[30]  Camilo Trugeda con Josefa Sainz Peredo. La novia que había nacido en Castillo era hija de Joaquín Sainz de la Mier y María de Peredo. Joaquín era farmacéutico y regentaba la farmacia de Castillo. La ceremonia religiosa se celebra el día 4 de febrero de 1804 en la iglesia parroquial de San Pedro de Castillo. Tuvieron[31]  por hijos a Joaquín[32] (1806-1880); Manuel y Sinforosa[33] (n.1811) y Pio[34] (n.1817). Todos nacidos en Castillo donde vivía el matrimonio.
            A los 54 años de edad, fallece[35] de una pulmonia el día 28 de junio de 1838, Camilo Trugeda Venero[36]. “Su muerte fue repentina y por lo mismo no recibió más que el Sacramento de la Extremaunción”. Fue sepultado en el Camposanto de la iglesia Parroquial de Castillo a las 48 horas de su muerte. Dejó por sus hijos legítimos a Joaquín, Manuel y Gregorio de Trugeda Sainz.
            Su mujer, Josefa Sainz Pereda  falleció cinco años después.  Ocurrió en Castillo el día  30 de noviembre de 1843 “de muerte imprevista y repentina”. Su cadáver fue sepultado cuarenta y ocho horas después de su muerte en el Camposanto de esta Parroquia. Dejó por hijos legítimos a Joaquín, Manuel y Gregorio.
            De esta manera llegamos al padre de nuestro biografiado Manuel Trugeda Sainz que, como hemos visto anteriormente, había nacido en 1811. A finales del siglo XVIII vivían en el lugar de  Castillo perteneciente al municipio de Arnuero Camilo Trugeda y su mujer Josefa Sainz. De esta unión nacerá Manuel Trugeda Sainz, padre de nuestro biografiado. No nació solo, era gemelo de  Sinforosa Trugeda Sainz.

 
Luis Vicente de Velasco Isla. Museo Naval de Madrid

            Manuel Trugeda Sainz estudia la carrera de  farmacia y posteriormente pasa a regentar la botica de Noja. Aquí conoce a la que será su mujer, Claudia de Velasco y Camino, que era natural de esta villa marinera y descendiente del ilustre marino y comandante de la Armada Real Española, Luis Vicente de Velasco Isla (1711-1762)[37], que murió sin descendencia.
             Manuel y Claudia se casan[38], el día 7 de enero de 1839  en la iglesia parroquial de San Pedro Apóstol de esta villa de Noja. La novia con de 29 años y  el novio, un año más joven. Tuvo el matrimonio dos hijos,  Manuel (n.1840) que es nuestro biografiado y Antonia (n.1845) de la que daremos cuenta a continuación.
            Antonia Trugeda de Velasco (1845-1919) nació[39] el día 21 de febrero de 1845 en Noja. A los cuatro días fue bautizada  en la parroquia de San Pedro apóstol de esta villa marinera. Sus abuelos por vía materna, por la paterna están ya detallados, fueron Juan de Velasco, farmacéutico con botica abierta, y Rafaela de Camino, naturales de Castillo y Noja respectivamente, de donde son vecinos.
            Antonia Trugeda se casó con el carpintero Francisco de la Riva San Miguel que tenía una hermana, Josefa, religiosa de Nuestra Señora en Jerez de la Frontera. Tuvieron cinco hijos María, Águeda,  Benito, Milagros y Josefa.

 
Antonia Trugeda de Velasco y su hijo Benito Cosme  Colección familiar


             Benito Cosme de la Riva Trugeda[40] nació[41] el 4 de abril de 1874 en el segundo piso de la calle Calzadas Altas de Santander donde vivían sus padres Antonia y Francisco.
            Antonia Trugeda de Velasco falleció a los 71 años de edad, el día 16 de abril de 1919, en el número 25 de la calle Ruamayor donde vivía. Al día siguiente se celebró funeral en la Catedral y a continuación fue enterrada. Dejó la finada cinco hijos, María, Águeda,  Benito, Milagros y Josefa.
            Nuestro biografiado, Manuel  Trugeda de Velasco, nació el día 18 de abril de 1840 en la villa de Noja. A los tres días fue bautizado en la iglesia parroquial de San Pedro Apóstol.
            Con veinticuatro años, en 1864, obtiene el título de maestro de primera enseñanza. En este mismo año  consigue su primer empleo, por el que recibirá 438 escudos anuales, como maestro en el pueblo de Quijas. Permaneció en esta escuela diez años. El alcalde de Quijas,  Valentín Sánchez Obregón, destacó su magnífica conducta. Es en esta época y en el pueblo donde trabajaba como maestro, cuando conoce a su futura mujer, Antonina Cayuso Gómez. Su novia era hija de Francisco Cayuso, natural de Valles, y de Ana María Gómez de la Torre, de Quijas, ambos lugares pertenecientes al ayuntamiento de Reocín. Antonina y Manuel se casan[42] el 29 de noviembre de 1867 en la iglesia parroquial de Quijas.

 
Antonia Trugeda de Velasco, su marido Francisco de la Riva y sus cinco hijos.
Colección familiar.

            Tuvieron seis hijos, cuatro chicos: Manuel, Abel, Santiago y Germán y dos chicas Cleofé y Matilde. Tres de ellos, Abel, Germán y Santiago, inician su andadura profesional en Chile, como lo hacían, en aquella época, muchos convecinos suyos. Trabajaron en el sector minero de gran desarrollo e importancia en aquel país, consiguiendo hacer fortuna, parte de la cual enviaban a su familia. Solo volvió Santiago. Las dos chicas, Cleofé y Matilde, vivieron independientes mientras sus hermanos en Chile les enviaban dinero. Cuando cambió esta práctica  fueron a vivir con su hermano el comerciante Manuel Trugeda Cayuso[43].
            Manuel Trugeda antes de ocupar la plaza como secretario al ayuntamiento de Cabezón de la Sal defiende sus derechos. “Excmo. Sr: En cumplimiento de la Real orden de 2 de diciembre último, estas Secciones han examinado el expediente instruido sobre el pago de haberes al maestro de la Escuela fundada por D. Juan Fernández Losada, Ayuntamiento de Reocín, provincia de Santander. Resulta que D. Manuel Trugeda de Velasco, maestro de dicha escuela solicitó de la Junta provincial de Instrucción pública de Santander que se competiese al Ayuntamiento de Reocín al pago de 1.454 pesetas 52 céntimos, que había percibido de manos de la patrona de la fundación en los años de 1873 a 1874, a causa de no haber producido  los intereses de la lámina afecta a la mencionada escuela la dotación completa de 2.190 pesetas que le correspondía por aquellos dos años”[44].

            Diez años después, el día 15 de diciembre de 1874, con 34 años  solicita la plaza de secretario del ayuntamiento de Cabezón de la Sal que por entonces estaba vacante. El alcalde de la villa con importantes minas de sal, Epifanio García Fernández, le nombra secretario de esa corporación el día 9 de enero de 1875, con un sueldo de 1.250 pesetas anuales. Poco tiempo permanece en este consistorio, solamente dos años y medio.
            Pasado este tiempo, y siendo alcalde de Torrelavega Julián Urbina Alegre, solicita el puesto de secretario del Ayuntamiento de esta ciudad con un sueldo de 1.750 pesetas anuales. La renuncia como secretario de Cabezón de la Sal y la toma de posesión en Torrelavega se producirán en el mes de julio de 1876. Desempeñó este importante cargo de secretario del ayuntamiento de Torrelavega durante 31 años.
            Dice el historiador José Izaguirre Cobo que fue en el año de 1876 cuando se instalaron los Trugeda en nuestra ciudad: Una familia de entusiastas torrelaveguenses cuyo primer apellido del fundador de la misma, lo despachaba con una T. de Velasco, vivió en el número 1 de la calle San José.
            Los que le conocieron trasmitieron de él las características de hombre metódico, ahorrador y exigente al que “le gustaba que la sopa estuviera templada” cuando la tomaba en su casa, después de haber estado trabajando toda la mañana en su despacho municipal situado, en aquellos años, en la Plaza del Grano.
            Trabajó como secretario con los siguientes alcaldes: Pedro Ruiz Tagle, José Gutiérrez Gutiérrez, Joaquín Fernández-Vallejo, Jacinto González Tánago, Pedro Castañeda Navarrete, Francisco Antonio Rodríguez, José Ramón Argumosa Gutiérrez[45], Manuel Carrera Campuzano, Guillelmo Gómez Ceballos, Joaquín Ruiz de Villa y González-Campuzano[46], Gregorio Martín Blanco[47], Santiago Gervasio Herrero[48], Gervasio Herrero González[49], Florencio Ceruti Castañeda[50], Santiago Sañudo Cano[51] y Federico Rodríguez Piró[52]. Un total de quince alcaldes más de uno repitiendo mandato.
            Tuvieron seis hijos; cuatro niños, Manuel, Abel, Santiago y Germán; y dos niñas, Cleofé y Matilde. Excepto Manuel[53], que tiene biografía propia, Los tres últimos inician su andadura profesional en Chile, como lo hacían en aquella época muchos convecinos nuestros. Trabajaron en el sector minero de gran desarrollo e importancia en aquel país, consiguiendo hacer fortuna, parte de la cual enviaban a su familia. Solo volvió Santiago. 
            Hacía ya tiempo que el secretario municipal se encontraba gravemente enfermo. Por ello se autoriza[54], en septiembre de 1907, al contador municipal, Osmundo Martínez y García, para que le sustituyera en algunos de los cometidos. Unos meses después, las complicaciones de la diabetes que padecía acabaron con su vida. Manuel Trugeda de Velasco fallece[55] en Torrelavega a los 67 años, a las 8 de la mañana del día 5 de octubre de 1907. Al día siguiente es enterrado en el cementerio de Geloria.
            Más adelante su viuda, Antonia Cayuso Gómez, solicitó, al entonces consistorio municipal puesto que había sido funcionario municipal, una pensión de viudedad. Esta petición fue desechada aduciendo que la solicitante era rica. A lo que Doña Antonia les contestó: “La única riqueza que me ha dejado mi marido es la de un nombre limpio y honrado”.
            Los periódicos de la época recogen la noticia del óbito: “Manuel Trugeda de Velasco fue nombrado secretario del Ayuntamiento de Torrelavega el día 8 de julio de 1876. Cargo que ocupó, a plena satisfacción, durante más de 31 años.  Este empleado laborioso de probidad justificada, ningún alcalde tuvo que sufrir mientras que estuvo como secretario prevenciones de sus superiores que no es poco. Como particular fue un caballero, ciudadano pacifico, modelo de esposo y padre cariñoso”[56].
            A los pocos días de su fallecimiento, en la sesión municipal del día 11 de este mismo mes se aprueba por unanimidad un acuerdo municipal que dice: “Consignar en acta el sentimiento unánime de la corporación por el fallecimiento del honrado y laborioso secretario de la misma Manuel Trugeda de Velasco que ha venido desempeñando el cargo a satisfacción del vecindario en general por espacio de 31 años cuyos valiosos servicios en bien de la administración municipal dejan imperecederos recuerdos de gratitud en este ayuntamiento, el cual dispone a la vez designar una comisión compuesta por el alcalde y los concejales Alcalde Herrero y Manso Ruiz para que vayan en representación del mismo a dar el pésame más sincero a la viuda e hijos del malogrado Manuel Trugeda de Velasco entregando a dicha familia copia certificada de este acuerdo”[57]

 
Santiago Trugeda Cayuso


            En esta misma reunión se aprobó su sustituto: “Dadas las circunstancias que concurren en Luis Bustamante Diaz, teniendo en cuenta su ilustración, honradez y laboriosidad se acuerda nómbrale secretario interino de esta corporación cuya plaza vacante se proveerá en propiedad”. Desde este momento quedó nombrado como secretario municipal interino a Luis  Bustamante Diaz, con un sueldo de 2.500 pesetas anuales. Un mes después de su fallecimiento, el día 9 de noviembre de 1907, “toma posesión[58] como nuevo secretario del ayuntamiento de Torrelavega, Luis Bustamante en sustitución del malogrado Manuel Trugeda de Velasco”.
            Su viuda, Antonia Casuso solicita al consistorio municipal una pensión. Presidido por el alcalde Federico Rodríguez Piró[59] se celebró un pleno municipal a finales de este mes de octubre donde se estudió esta solicitud “pidiendo se la conceda una pensión adecuada al cargo que desempeñó su finado esposo y sueldo que disfrutó últimamente y que sea trasferible en su día a las hijas durante el tiempo que permanezcan solteras”[60]. El ayuntamiento acuerda crear una comisión para que estudie en profundidad e informe de dicha pretensión.
            La comisión presentó[61] dos informes por separado. Uno firmado por el concejal Pedro Saro y otro de Alfredo Alcalde Herrero. Por unanimidad se aprobó el informe de Alfredo Alcalde Herrero que denegaba la petición. El concejal Herrero manifestó que es la ley de Enjuiciamiento Civil la que ofrece las condiciones que han de concurrir en una persona para conceptuarse pobre. Y la viuda de Trugeda no tenía está catalogación. En cambio, se explica, que hace años se concedió al oficial de la secretaria municipal Sr. Gatoó una pensión en atención al estado de pobreza en que quedaba aquella familia. Es de suponer que bien asesorada, acabó “renunciando a la pensión que solicitó al ayuntamiento”. Antonia Cayuso Gómez falleció[62] el 3 de mayo de 1919 a los 81 años. Está enterrada  en el cementerio de Geloria.

***

HIJOS DE MANUEL TRUGEDA Y ANTONIA CAYUSO
            Como ya hemos explicado Manuel Trugeda y Antonia Cayuso tuvieron seis hijos. Abel (n.1862), Matilde (n.1869) y Santiago (n.1872) que nacen en Quijas, Reocín; Después vendrá Germán[63] (n.1875) que nace en Cabezón de la Sal. En Torrelavega nacerán sus dos últimos hijos María Cleofé (n. 1878) y Manuel (n.1882). A continuación daremos cuenta de sus hijos, excepto de Manuel[64] que ya cuenta, desde 2014, con capitulo propio en este blog.

ABEL TRUGEDA CAYUSO
                Abel Trugeda Cayuso (1862-1912), el hijo mayor, nació[65] el día 9 de octubre de 1862 en Quijas. A los dos días fue bautizado en la iglesia parroquial del mismo lugar con los nombres de Dionisio Abel.
                En el último tercio del siglo XIX y primeros años del XX, fueron muchos los torrelaveguenses que probaron fortuna en Chile. El gobierno Chileno había iniciado una etapa de asentamiento  favoreciendo la llegada de emigrantes. Emprende una política de Estado que se promociona desde la embajada de París, y en España, desde una oficina en Bilbao. A las familias inscritas y que habían manifestado su propósito de trasladarse a Chile, se les otorgaban 45 cuadras, entre 100 y 150 metros cuadrados por cuadra, y además,  a los que se quedaban a vivir en poblaciones cercanas, se les concedía solares para construir sus comercios y sus casas.
            En 1883 Abel Trugeda con solo 20 años emigra a Chile a “probar fortuna”. En el país Andino se dedica al comercio[66]. Eran establecimientos donde se vendía de todo, se intentaba cubrir las necesidades de aquellos emigrantes en el último tercio del siglo XIX. Se instala en la comuna de Chillán, capital de la Región de Ñuble  a 400 km al sur de Santiago de Chile.
            Dieciséis años después volvió a la ciudad que le vio nacer.  Era verano de 1899 cuando vuelve a Torrelavega. Llega en el último mes de este siglo y tiene  la oportunidad de abrazar a sus padres Manuel y Antonia. Pero antes tuvo que actualizar su pasaporte.  Con 30 años, el 23 de mayo de 1899, el cónsul de España en la república Argentina en Buenos Aires le concede un pasaporte[67]  “para que pueda pasar a España y al Extranjero”. En esta época[68]  residía habitualmente en Chile, en la ciudad de Chillán aunque su domicilio estaba en casa de sus padres en el número uno, piso principal, de la calle San José de Torrelavega. Para obtener el pasaporte obtuvo del juzgado de Torrelavega el certificado con “ausencia de causas criminales y penales”. En parecidos términos consiguió del ayuntamiento un certificado de buena conducta que  lo firma el alcalde Gervasio Herrero González[69].
            Después de pasar todo el verano rodeado de su familia, tocaba volver. Eran los primeros días del siglo XX. El semanario local, El Impulsor, recoge el viaje de vuelta. “El miércoles salió en el  Cantábrico a Santander a tomar el ferrocarril a Bilbao el joven don Abel Trugeda, hijo del antiguo secretario de este Ayuntamiento”. De Bilbao viajó a Barcelona, y allí se embarcó con dirección a la República de Chile, donde tiene su casa y su comercio. “El joven don Abel vino a ver a sus padres y hermanos después de varios años de ausencia, habiendo pasado en el seno de la familia los hermosos meses de este verano y ahora torna al centro de sus operaciones en la ciudad de Chillan de dicha República, al que deseamos un feliz viaje y el satisfactorio estado de sus asuntos mercantiles. Este simpático y joven lleva el encargo de saludar a nuestro querido hijo, en la ciudad de El Parral de dicha República en busca de los que le negaba la madre patria”[70].
            Más adelante se irá a vivir a Iquique, capital de la región de Tarapacá, donde se dedica a la explotación de las minas de sal. Explota la mina Santa María. A las minas de salitre se las llamaba oficinas salitreras. Recibían este nombre cada uno de los diferentes centros de explotación del salitre ubicados en las actuales regiones chilenas de Tarapacá y Antofagasta. Comienza la explotación de estas minas en  1842, cuando se descubrió la utilidad del salitre, hasta llegar a 1930 que es cuando dejan de tener interés al inventarse el salitre sintético. Dado lo aislado y árido de la zona de explotación minera, en pleno desierto de Atacama, se crearon las instalaciones industriales para la extracción y procesamiento del salitre, enclaves casi autosuficientes con las viviendas de los trabajadores, economatos, iglesias y centros de ocio. Las oficinas salitreras fueron hogar de miles de trabajadores provenientes de Chile, Bolivia, Perú y Argentina.
            Los Trugeda Cayuso, Abel y Santiago, estuvieron asociados con los Astoreca en las minas Salitreras en el Norte de Chile. Los Astoreca eran españoles originarios del país vasco. Juan Higinio, ingeniero, llegó a Chile en compañía de su hermano Gregorio Fidel. Tuvieron mucho éxito como comerciantes. Además, Juan se casó con Felisa Granja, hija de una acaudalada familia de empresarios salitreros de Iquique. Con ella tuvo cinco hijos: Matías, José María, María, Felicitas y Moisés. Llegó a ser dueño de las oficinas salitreras La Granja, Felisa, La Aurrera e Iris. Como los Trugeda vivieron en Iquique y construyeron en 1901 el Palacio Astoreca[71] que su mentor no tuvo la suerte de verle terminado porque falleció antes.
            Cuando contaba con 42 años, Abel Trugeda Cayuso, aparece muerto en la mina de salitre Diana. El suceso ocurrió el día 17 de abril de 1912. Para esclarecer este fatídico desenlace, su hermano Santiago solicita un informe[72] al médico cirujano Doctor Víctor Salas que tenía su despacho en el pueblo  Alto de San Antonio en Chile. El día 5 de agosto de 1912, tiene el informe: “En la mañana del día 17 le han visto en perfecto estado de salud. A las 7 de la tarde, de este mismo día, fue llamado porque le había dado un ataque al corazón “Angor pectoris”. Cuando llegué ya estaba cadáver”. Por tanto fue una angina de pecho la causa del fallecimiento en Chile de Abel Trugeda Cayuso.
            Al poco tiempo de fallecer Abel en Iquique hubo que repartir sus propiedades porque falleció soltero y sin hijos. En Chile los dos hermanos, Abel y Santiago, tenían una sociedad que operaba bajo el nombre de “Trugeda Hermanos y Compañía” y que se dedicaba a la explotación minera. Esta sociedad que compartían al 50% los dos hermanos fue disuelta y liquidada[73] en 1907. Por ello acuden[74] al despacho del notario[75] de Torrelavega, Mariano Muñiz y Castaño, su madre Antonia Cayuso Gómez, viuda de Manuel Trugeda Velasco, y sus hijos Matilde, Cleofé, Santiago y Manuel, con objeto de repartir todo de lo que disponía Abel Trugeda en Chile. A partir de entonces Santiago percibiría el 50% de lo que pertenecía a su hermano Abel.

 
Minas salitreras en Iquique 1890

MATILDE Y CLEOFÉ TRUGEDA CAYUSO
            Matilde Trugeda Cayuso (1869-1936), segundo hijo de Manuel y Antonia y primera niña, nació[76]  el día 20 de octubre de 1869 en Quijas. Fue bautizada a los dos días en la iglesia parroquial del mismo lugar con los nombres de Matilde Irene. Se dedicó, como muchas de las mujeres de entonces, a sus labores. Cuando sus hermanos dejaron de enviarlas dinero de Chile se fue a vivir a casa de su hermano Manuel, con buena posición económica, junto a su otra hermana Cleofé.
            Falleció cuando contaba 65 años, su hermana fallecerá años más tarde. En El Cantábrico correspondiente al 4 de enero de 1936 aparece una necrológica: “A los 65 años de edad y confortada con los Santos Sacramentos, ha dejado de existir en esta ciudad Dña. Matilde Trugeda Cayuso, dama muy respetada y estimada por cuantos la trataban y se honraban con su amistad. A su afligida hermana Doña Cleofé,  hermana política Dña. Margarita María Miguel Crisol[77], sobrinos y demás familiares, les hacemos presente nuestro sentido pésame”.

 
Cleofé y Matilde Trugeda Cayuso


                La hija pequeña de Manuel Trugeda y Antonia Cayuso, Cleofé Trugeda Cayuso (1878-1958) nació[78] el día 9 de diciembre de 1878 en Torrelavega. A los tres días fue bautizada  en la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Consolación, en la Plaza del Grano, con los nombres de María Cleofé Leocadia. Fueron sus padrinos Abel y Matilde hermanos de la pequeña. No se casó ni tuvo hijos.
            Falleció[79] el día 16 de febrero de 1958 en Torrelavega. Al día siguiente se celebró el funeral en la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción por el sacerdote Teodosio Herrera. Las dos están enterradas en el Cementerio de Geloria.

SANTIAGO TRUGEDA CAYUSO
            Santiago Trugeda Cayuso (1872-1920) es el tercer hijo, segundo varón, de Manuel y Antonia. Nació[80] el 21 de julio de 1872 en Quijas. Era en la época en que su padre era maestro de este lugar. Fue bautizado[81] a los seis días en la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción de Quijas con los nombres de Santiago, Fernando y Juan.
            Regentó una fábrica de alpargatas en la calle Joaquín Cayón con su hermano Manuel. Aunque era un “acaudalo comerciante” fue tentado por su hermano Abel que hacía años que se había ido a Chile para que viajara al país Andino. Antes se casó.
            Santiago Trugeda Cayuso se casa[82] el 1 mayo 1905 en la iglesia del Buen Suceso de Quijas, termino municipal de Reocín, con Margarita Martínez Rodríguez-Sierra. La novia, natural de Madrid, era hija de Gabriel Martínez, comerciante, que era natural del pueblo de Clavijo en la provincia de Logroño; y de Luisa Rodríguez Sierra que era natural de Madrid.

                                       Santiago Trugeda y Margarita Martínez       


            Margarita Martínez Rodríguez-Sierra había nacido el día 13 en el cuarto principal de los números siete y nueve de la calle Barrionuevo de Madrid. A los once días fue bautizada[83]  con los nombres Margarita, Petra y Marciela en la iglesia parroquial de la Santa Cruz de Madrid.  Fueron sus abuelos paternos Miguel Martínez, natural de Ajamil de Cameros y Ramona Viana natural de Rivaflecha, ambos pertenecientes a la provincia de Logroño; y los abuelos maternos fueron Francisco Rodríguez Sierra y María Miñambres naturales de Madrid.
             Santiago y Margarita tuvieron seis hijos: María Luisa[84] (1906-1985), Manuel[85] (1907-1950), Margarita[86] (n.1908), María Antonia[87] (n.1910), Santiago[88] (1912-1954), Mercedes[89] (1917-1991).
            El periódico La Atalaya recoge la noticia de la boda. “Según nuestras noticias, en la presente semana será pedida la mano de la distinguida y bella señorita Margarita Martínez, muy conocida en esta ciudad y residente actualmente en Torrelavega, para el acaudalado comerciante D. Santiago Trugeda. La boda se efectuará en el próximo mes de abril y fijaran su residencia en Chile”[90]. Era 1905.
            Nos relata el viaje de novios y su marcha a Chile el mismo diario de la mañana. “Después de regresar del viaje de novios y permanecer unos días en esta ciudad, salieron hoy, miércoles, para Bilbao, Madrid y Cádiz, los jóvenes recién casados D. Santiago Trugeda y Dña. Margarita Martínez. En Cádiz embarcarán en uno de los vapores alemanes que hacen la travesía del Pacifico, dirigiéndose a Iquique en la República de Chile, donde fijarán su residencia. En la imposibilidad de poder despedirse de los buenos y numerosos amigos que tienen en la Montaña, y especialmente en esta ciudad de Torrelavega, por el escaso tiempo de que al efecto han dispuesto, los señores de Trugeda ruegan a aquellos los tengan por despedidos, ofreciéndose a los mismos en su nueva residencia, hasta que, Dios mediante, dentro de pocos años, regresen a este país”[91].

 
Palacio Astoreca en Iquique


            Embarcó en el mes de junio de 1905, con 33 años, nada más casarse: “los recién casados Santiago Trugeda y Margarita Martínez partieron para Chile”[92]. Por lo tanto es en 1905 cuando se casa y viaja rumbo a Chile a la mina salitrera de Santa María en Iquique donde se encontraba su hermano Abel.
             A los dos años de estar allí, al enterarse que su padre había enfermado gravemente volvió a Torrelavega con su familia para despedirse de él. Habían pasado solo dos años desde que emigró al país Andino. El lunes día 7 de octubre de 1907 llegó[93] a Torrelavega procedente de Chile Santiago Trugeda Cayuso en compañía de su mujer y sus hijos María Luisa y Manuel. Su padre Manuel Trugeda de Velasco había fallecido hacía solamente dos días. No llegó a tiempo. “Desgraciadamente no tuvo la satisfacción de abrazar a sus hijos y nietos, su aspiración constante, que llegaran mañana de la República de Chile”[94]. Un mes antes los principales semanarios locales recogen su dolencia. “Continua don Manuel Trugeda de Velasco molestado por su pertinaz dolencia”[95]. Todos esperaban que con la llegada de su familia de Chile tuviera alguna mejoría. Pero no fue así. 
            Antes de volverse a la república de Chile viaja por España. Se traslada a vivir a Santiago de Chile donde instala su comercio, y también su vivienda, en el número 335 de la Avenida de España. Cuando se produce la revuelta salitrera Santiago se traslada a Santiago de Chile con su mujer y su hija María Luisa, quedando en Iquique su hermano Abel. En Santiago nació[96], el 23 de febrero de 1917, su hija Mercedes Amalia. Con 40 años comparece Santiago Trugeda en el Registro Civil de Santiago para dar de alta a su hija.

Margarita Martínez Rodríguez Sierra


            Era su deseo morir en España. Por eso cuando se debilita su corazón viaja al país donde nació. Con 48 años fallece[97], el 23 de diciembre 1920,  en su domicilio de Madrid en el piso entresuelo del número 28 de la calle Andrés Mellado a causa de un colapso cardiaco. Fue sepultado en la catedral de la Almudena. Su mujer fallecerá[98] años más tarde, el 12 mayo 1953, en Madrid.
            Antes su viuda  Margarita  Martínez  Rodríguez-Sierra se volvió a casar  con Isaac del Vando Villar y tuvo otro hijo en este segundo matrimonio, Isaac del Vando Martínez, que falleció en 1986.
            Meses después de la muerte de Santiago Trugeda su hermano Manuel viaja a Madrid. Era el mes de abril del año siguiente. La prensa provincial recoge la noticia: “Ha regresado de la corte, a donde fue con motivo de la muerte de su hermano Santiago, nuestro querido amigo D. Manuel Trugeda Cayuso, fabricante de alpargatas de esta ciudad”[99].


IMÁGENES PARA EL RECUERDO

Mina salitrera de  de Santiago Trugeda Cayuso en Iquique, Chile.

Santiago Trugeda visitando la mina


Mina salitrera de Iquique


Capilla de la mina



Casas de los trabajadores de la mina



Vista de la mina


           
Desde lo alto de la montaña




[1] Archivo Municipal Torrelavega. Legajo H. 213:6,13.
[2] Ver https://www.torrelavegaantigua.com/2016/02/ostenemos-que-remontar-hasta-1753-para.html y https://www.torrelavegaantigua.com/2018/06/jose-de-argumosa-y-argumosa-1879-1945.html
[3] Ver https://www.torrelavegaantigua.com/2015/10/julian-ceballos-y-campuzano-1816-1876_10.html
[4] Ver https://www.torrelavegaantigua.com/2019/12/antonio-rodriguez-aenlle-1826-1881.html
[5] Ver https://www.torrelavegaantigua.com/2019/01/edificios-y-lugares-antiguos-el-sitio.html
[6] Baró Pazos, Juan; Instituciones históricas de Cantabria. Universidad de Cantabria, 1994.
[7] No hay registros de esta época.
[8] Libro Bautizados Cicero (1719-1752), folio 48.
[9] Libro Bautizados Cicero (1719-1752), folio 61.
[10] Libro Bautizados Cicero (1719-1752), folio 79 vto.
[11] Libro Bautizados Cicero (1719-1752), folio 97 vto.
[12] He contado, como siempre, con la ayuda inestimable de Amparo Fernández-Regatillo Ruiz. Mi agradecimiento.
[13] Libro Bautizados Cicero (1759-1862), folio 59 vto.
[14] Fueron sus padrinos Diego de Cicero y Josepha de Trugeda, ambos vecinos de Cicero.
[15] Libro Casados Escalante (1711-1866), folio ilegible.
[16] Cabo del Escuadrón de la 6ª Compañía del Regimiento de Milicias. Casado en Castillo con (ilegible) de la Verde Zubieta. Libro Bautizados Escalante (1751- 1789), folio 47 vto.
[17] Libro Bautizados Escalante (1751-1798), folio 59 vto.
[18] Libro Bautizados Escalante (1751-1798), folio  71.
[19] Libro Bautizados Escalante (1751-1798), folio 91.
[20] Libro Bautizados Escalante (1751-1798), folio 109.
[21] Libro Bautizados Escalante (1751-1798), folio 142.
[22] Libro Bautizados Escalante (1751-1798), folio 165.
[23] Libro Bautizados Escalante (1751-1798), folio 174 vto.
[24] Libro Bautizados Escalante (1751-1798), folio 200.
[25] Libro Bautizados Escalante (1751-1798), folio 230 vto.
[26] Libro Difuntos Escalante (1607-1859), folio 129.
[27] Libro Difuntos Escalante (1607-1838); folio 149.
[28] Tuvo tres hijos de soltera. El primer hijo natural de María Trugeda Venero, “moza soltera, natural y habitante de esta Villa, fue Cecilio Antonio Trugeda que nació en la villa de Escalante el 22 de noviembre de 1803. Fue bautizado “por necesidad, nada más nacer por D. Domingo de Castanedo, vecino de esta Villa”. “Como tuve dudas” dice el sacerdote Vítores de la Haya, la bauticé bajo condición el día 25 de este mismo mes por en Santa Cruz iglesia parroquial de esta villa de Escalante. Libro Bautizados Escalante (1803-1820), folio 7. El segundo hijo, Gregorio Joaquín Trugeda nació  el día 9 de mayo de 1807 en Escalante. A los cuatro días fue bautizado en la Iglesia parroquial de Santa Cruz de esta villa de Escalante. Se da la circunstancia “que nada más ver la luz fue “bautizado por necesidad” el día 9 por el vecino de esta Villa Antonio Martínez. Era  hijo natural de María Trugeda y Venero, moza soltera, y nieto por línea materna de Diego Trugeda y María Venero, ya difuntos. Libro Bautizados Escalante (1803-1820), folio 45. El tercer hijo natural  fue, Juan Trugeda, nació  día 16 de mayo de 1813. A los cinco días fue bautizado en la iglesia parroquial de Escalante. Libro Bautizados Escalante (1763-1865), folio 110.
[29] Libro Bautizados Escalante (1709-1789), folio 200.
[30] Libro Casados Castillo (1760-1812), folio ilegible.
[31] Índice de Bautizados de Castillo.
[32] Joaquín Trugeda y Sainz, vecino de este pueblo de Castillo, falleció  el 20 de enero de 1880, con 74 años y de muerte natural. Se casó en primeras nupcias con Victoria de Pellón, de cuyo matrimonio dejó cuatro hijos que son Romo, Raimundo, Pedro y Severa de Trugeda y Pellón. En segundas nupcias se casó con Eleuterio Ruiz, de cuyo matrimonio dejó dos hijos que son Quintín y Dorotea de Trugeda y Ruiz. Fue sepultado a las 24 horas en el cementerio general de Castillo. Libro Bautizados Castillo (1806), folio 13. Libro Difuntos Castillo (1865-1946), folio 73 vto.
[33] Libro Bautizados Castillo, folio 67 y 68.
[34] Libro Bautizados Castillo (1817), folio 125.
[35] Libro Difuntos Castillo (1825-1852), folio 76.
[36] No hizo testamento ni se cumple su alma por ser pobre.
[37] Nacido el 9 de febrero de 1711 en  Noja. Guardiamarina con 15 años. Alcanzó su mayor gloria defendiendo La Habana de la invasión inglesa de 1762. El rey Carlos III mandó erigir una estatua en su honor en Meruelo (Cantabria). Mandó también el rey que hubiera siempre en la real Armada un navío llamado Velasco y concedió a su hermano Iñigo José de Velasco el título de marqués de Velasco del Morro. Era hijo de Pedro de Velasco Santelices y María Antonia Fernández de Isla y Pobes que además de este tuvieron por hijos a Iñigo Jose de Velasco e Isla, I Marqués de Velasco del Morro; María Antonia de Velasco e Isla; Luisa Magdalena de Velasco e Isla y Bernarda de Velasco e Isla.
[38] Libro Casados Noja (1619-1977), folio 87 vto.
[39] Libro Bautizados Noja (1834-1884), folio 53.
[40] Era nieto de Manuel Trugeda y de Claudia Velasco y por línea materna de Cosme de la Riva y Antonia San Miguel.
[41] Registro Civil Santander, tomo I, folio 441 vto.
[42] Libro Bautizados. Quijas 1867, folio 14 vto.
[43] Bustamante Gómez, Tomás; Los comienzos de la Cámara e Industria de Torrelavega. Artes Gráficas Quinzaños, 2012, páginas 192/199. Y ver https://www.torrelavegaantigua.com/2014/02/manuel-trugeda-cayuso-1882-1933_7.html
[44] Boletín Oficial de la Provincia de Santander,  6 junio 1879.
[45] Ver https://www.torrelavegaantigua.com/2016/02/ostenemos-que-remontar-hasta-1753-para.html
[46] Ver https://www.torrelavegaantigua.com/2018/09/joaquin-ruiz-de-villa-gonzalez.html
[47] Ver https://www.torrelavegaantigua.com/2014/08/gregorio-martin-blanco-nacio-en-la.html
[48] Ver https://www.torrelavegaantigua.com/2013/12/gervasio-herrero-gonzalez-1845-1910.html
[49] Ver https://www.torrelavegaantigua.com/2013/11/n-unca-pensaron-los-bisabuelos-de.html
[50] Bustamante Gómez, Tomás; Los comienzos de la Cámara de Comercio e Industria de Torrelavega. Artes Gráficas Quinzaños, 2012. Ver https://www.torrelavegaantigua.com/2013/09/florencio-ceruti-y-castaneda-baron-de.html
[51] Ver https://www.torrelavegaantigua.com/2014/06/santiago-sanudo-cano-1863-1908-abogado.html
[52] Bustamante Gómez, Tomás; Federico Rodríguez Piró. De Flandes a Chile. Artes Gráficas Quinzaños, 2019.
[53] Ver https://www.torrelavegaantigua.com/2014/02/manuel-trugeda-cayuso-1882-1933_7.html
[54] Archivo Municipal Torrelavega. Acta municipal 23 septiembre 1907.
[55] Libro 11 Difuntos de Torrelavega, folio 232 vto. y 233. Registro civil Torrelavega Tomo 47, folio 148
[56] El Impulsor, 7 octubre 1907.
[57] Archivo Municipal Torrelavega. Se sesión municipal 11 octubre 1907.
[58] El Impulsor, 10 noviembre 1907.
[59] Tío bisabuelo del autor de esta investigación.
[60] Sesión 26 de octubre 1907.
[61] Archivo Municipal Torrelavega. Se sesión municipal 7 noviembre 1907.
[62] insuficiencia mitral. Registro Civil Torrelavega tomo 57, folio 94. Hizo testamento Protocolo Notarial número 311. Notario de Torrelavega  Mariano Muñiz y Castaño.
[63] Nació  el día 6 de octubre de 1875 en Cabezón de la Sal. A los siete días fue bautizado  en la parroquia de San Martín de este mismo lugar.
[64] Ver https://www.torrelavegaantigua.com/2014/02/manuel-trugeda-cayuso-1882-1933_7.html
[65] Libro Bautizados Quijas (1859- 1892), folio 4.
[66] El Impulsor, 25 junio 1899.
[67] Número 133.
[68] Cédula personal número 4.074.
[69] Ver https://www.torrelavegaantigua.com/2013/12/gervasio-herrero-gonzalez-1845-1910.html
[70] El Impulsor, 14 enero 1900.
[71] En 1909 su mujer, Felisa Granja, vendió la propiedad al fisco. Hoy en día es un museo.
[72] Aportado por su  nieta Gloria Covanna Trugeda.
[73] El 10 de septiembre de 1907.
[74] El  5 de mayo de 1912.
[75] Escritura nº 45 de reconocimiento de un derecho. Propiedad de la nieta de Santiago Trugeda.
[76] Libro Bautizados Quijas (1859-1992), folio 45.
[77] Ver https://www.torrelavegaantigua.com/2012/03/ramon-miguel-y-crisol.html
[78] Libro Bautizados Torrelavega (1875-1881), folio 265.
[79] Libro Difuntos Torrelavega (1950-1960), folio 17.
[80] Registro Civil Reocín, tomo 3, folio 28 vto.
[81] Libro Bautizados Quijas (1859-1892), folio 57.
[82]  Libro 15 Casados Reocín, folio28, Registro civil de Reocín.
[83] Libro cincuenta Bautizados Madrid, folio 46 vto.
[84] Nació en Iquique. Tuvo una hija llamada Gloria Cavanna Trugeda que nos ha aportado muchos datos. A ella mi agradecimiento.
[85] Nació y falleció en Santiago Chile. Muere sin descendencia.
[86] Margarita, Carmen, Cleofé y Josefa que asi era como la bautizaron nació el día 23 de julio de 1908 en Torrelavega. A los dos días fue bautizada en la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción. Fueron sus padrinos José Martínez, vecino de Madrid, y Cleofé Trugeda, que lo era de Torrelavega. Libro Bautizados Torrelavega (1906-1909), folio 147. Se casó, según consta en el margen izquierdo de su bautismo con Carlos Pozzi, el día 4 de octubre de 1935 en la parroquia de San José Obrero de Torrelavega.  Tuvo tres hijos: Carlos, Margarita y Cristina. Han fallecido Carlos y Margarita
[87] Nació el 31 de agosto de 1910 en Torrelavega. Bautizada el día 11 de septiembre además con los nombres de Ramona y Heliodora en la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción. Fueron sus padrinos Agustín Muñoz Trugeda, Académico profesor de la Jurisprudencia y legislación de Madrid y abogado de Santander y Bilbao; y Heliodora Álvarez Valdés.  Libro Bautizados Torrelavega (1809-1913), folio 73 vto.
Falleció en Madrid el 13 septiembre de 1983. Murió sin descendencia.
[88] Nació en Torrelavega el 8 de agosto de 1912. Libro Bautizados Torrelavega (1809-1913), folio 202. El día 15 fue bautizado en la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción. Fueron sus padrinos Clemente Riba y Marcelina González vecinos de Santander. Se casó con  Helené Andree Maillard Crampes que había nacido en Viña del Mar el 8 de mayo de 1911. Era hija de emigrantes franceses.  Falleció Santiago el 15 diciembre 1954 en Santiago de Chile. Tuvo por hijos a  Santiago Trugeda Maillard , Eugenio Juan Miguel Trugeda Maillard que en la actualidad tiene 82 años y María Luisa  Trugeda Maillard. SantiagoTrugeda Martínez en  su segundo matrimonio tuvo por hijo a Sergio  Trugeda. Santiago  Trugeda Martínez está enterrado en el Cementerio Metropolitano en el cuadro de Bomberos. Helené, su mujer,  está enterrada en el Parque del Recuerdo en Viña del Mar.
[89] Nació a las 9 de la noche en Santiago el 23 de febrero de 1917 cuando su padre contaba con 40 años. Además la pusieron de nombre Amalia. Registro Civil de Chile, circunscripción de Santiago, año 1917, número 2, página 95. Falleció en Caracas el 1 de junio 1991.Deja una hija  María Mercedes Vázquez Trugeda.
[90] La Atalaya correspondiente al 20 de marzo de 1905.
[91] El Cantábrico correspondiente al 15 de junio de 1905.
[92] El Impulsor, 17 junio 1905.
[93] El Impulsor, 15 octubre 1907.
[94] El Impulsor, 7 octubre 1907.
[95] El Impulsor, 15 septiembre 1907
[96] Registro Civil de Chile, circunscripción de Santiago, año 1917, número 2, página 95.
[97] Libro 127 Defunciones Madrid, folio287 vto. Certificado del Juez Municipal del Distrito judicial de la Universidad de Madrid. Eugenio Elices y Gaset Juez Municipal.
[98] Libro 216 Difuntos Madrid, folio 18.
[99] La Atalaya correspondiente al 5 mayo 1921.