Hace
muchos años, en otro siglo y en una Villa bien distinta a la de ahora, vivió
una persona luchadora que veló durante más de treinta años por la seguridad de
sus convecinos, los torrelaveguenses. Se llamaba Eleuterio Eguren y era el jefe
de la Guardia Municipal.
Nunca imaginó Eleuterio Eguren Fernández, que era así como se
llama nuestro biografiado, que muchos años después, un descendiente suyo,
Javier López Estrada iba a ser el alcalde del pueblo que tantos quebraderos de
cabeza le causó. Ni tampoco, que el marido de su bisnieta Pilar iba a regir los
destinos del municipio de Torrelavega y, también, los de la región. No en vano,
Javier López Marcano fue, como su hijo, alcalde de esta ciudad y, además,
consejero del Gobierno Regional de Cantabria en varias consejerías. Esta es la verdadera
historia que les vamos a contar.
ELEUTERIO EGUREN FERNÁNDEZ (1862-1936)
Eleuterio Eguren Fernández nació en Zurita
en 1862. Era hijo de Francisco Eguren y Maria Fernández, ambos naturales de
Zurita. Aunque no existen actas sacramentales de aquella época en Zurita y
todavía no se había puesto en marcha el Registro Civil para poder documentar el
año de su nacimiento, estamos en condiciones de asegurar que es correcta la
fecha de nacimiento que aportamos, 1862, porque sabemos la fecha en que se casó
y los años que tenía, 24, y, también, sabemos la fecha en que falleció y los años
que tenía, 74, y en ambos casos el cálculo coincide. Por lo tanto, podemos
afirmar que Eleuterio nació en 1862.
Pasa la niñez en la casa de sus padres, con sus hermanos; en
la escuela del pueblo y correteando por las callejas del pueblo en la mitad del
siglo XIX. Pronto se traslada la familia a la villa de Torrelavega y es aquí donde
conoce a la que, más adelante, será su mujer.
Cuando Eleuterio Eguren tiene veinticuatro años se
casa[1], el día 15 de febrero de 1886, en la
iglesia de Nuestra Señora de la Consolación, con Isidora Presmanes Bárcena, cinco
años mayor que él y viuda de José Villegas con el que había tenido una hija
llamada Rogelia.
Isidora
Presmanes Bárcena, había nacido[2] a las seis y media de la
mañana del 8 de marzo de 1857 en Torrelavega. Era hija legitima de José
Presmanes, de oficio carpintero, y de Ciriaca Bárcena, nacidos en esta misma
Villa
donde están avecindados. Isidora era nieta por vía paterna de Juan Presmanes,
natural de Santiago de Heras, en la Junta de Cudeyo, y de Maria Herrero Blanco,
que había nacido en Abiozo en el Valle de Carriedo. Por línea materna era nieta
de Miguel Bárcena, natural de Rivero, y de Josefa Cabada, nacida en Sovilla,
ambos del Ayuntamiento de San Felices, y todos vecinos de esta villa de
Torrelavega.
Les
casa en la sacristía el presbítero de esta parroquia de Nuestra Señora de la Consolación,
Ceferino Calderón. “Desposé en la Sacristía de dicha parroquia”[3]. Esto posiblemente ocurrió
porque la novia estaba embarazada de seis meses y en aquellos años
la iglesia aplicaba distintos criterios que en la actualidad. Fueron testigos
de su boda los torrelaveguenses Domingo González-Tánago y Alfredo González
Rivas.
Los
padres de Isidora, José Cruz y Ciriaca Bárcena, se habían casado[4] en la iglesia de Nuestra
Señora de la Consolación en la Plaza del Grano de la villa de Torrelavega, el
12 de enero de 1850. El novio tenía 22 años, los mismos que la novia, cuando
les desposa Josef María Sánchez de Riancho, cura párroco de esta iglesia.
Además de Isidora, José y Ciriaca, tuvieron siete
hijos más: Maria Magdalena[5] (n.1851),
Marceliano[6] (n.1854),
Micaela[7] (n.1855),
Enrique[8] (n.1859),
Maria Mercedes[9] (n.1860),
Maria Dolores[10] (n.1861)
y Serafín[11] (n.1865).
También
conocemos a algunos de los hermanos de Eleuterio. No a todos porque volvemos a
recordar que no había libros sacramentales de aquella época de Zurita. Tenía
una hermana que se llamaba, Francisca Eguren[12] que se casa[13] con Paulino Fernández en Torrelavega el 6
de septiembre de 1884. Tuvo el matrimonio varios hijos: a Dolores, que
falleció[14]
cuando solo contaba con nueve años, a Enrique, Martina, que falleció[15]
a los 8 meses de edad, Pilar, María Ángeles, Águeda, Luis, Rosalía y Jesús.
Sabemos también que Eleuterio tuvo
otro hermano que murió joven. Félix Eguren Fernández casado con Bernardina
Alonso, natural de la villa de Torrelavega, y que falleció[16] a los 26 años de una neumonía, el 9
de marzo de 1890. Tres meses después de su fallecimiento nacerá, el 14 de
junio, su único hijo, Félix Eguren Alonso[17].
HIJOS DE ELEUTERIO E ISIDORA
Eleuterio
Eguren e Isidora Presmanes tienen, además de Rogelia, que Isidora aporta a su
nuevo matrimonio, ocho hijos más. Sofia (n.1886), Leoncia Julia (1887-1888), Antidia
Simona (n.1889), María Sacramento (n.1891), María
Isolina (1892-1893), Gerónimo (n.1894), Cecilia (n.1896), María del Pilar (n.1897), que es la
línea sucesoria que interesa a nuestra historia, y Eleuterio (n.1899).
De este último, sabemos que Eleuterio Eguren, con el mismo nombre que su padre, nace[18] a las siete de la mañana del día 4 de enero de 1899. A los siete días fue bautizado en la parroquia de Nuestra Señora de la Consolación de Torrelavega. Se casa en La Montaña en 1925 con Aurora González Maruri y muere[19] en Sierrapando al año de casarse, cuando contaba con 28 años, el 19 de abril de 1926.
Julia Leoncia Eguren (1887-1888) nace[20] el 11 de abril de 1887 y fallece[21] a los once meses de edad, el 27 de febrero de 1888, a consecuencia de una enteritis. Al día siguiente fue enterrada en el cementerio de Geloria.
María Isolina Eguren (1892-1893) nace[22] a las seis de la mañana del 30 abril de 1892. La bautizaron en la iglesia de la Consolación el 4 de mayo de ese mismo año. Isolina murió[23] con un año de edad. el día 6 de enero de 1893 a consecuencia de una “laringitis aguda”.
Hablaremos también de su hija mayor, Sofia
Eguren (1886-1913), que nace[24] a las tres y media de la tarde del día 30 de
abril de 1886 en la villa de Torrelavega. Fue bautizada el día 2 de mayo del
mes siguiente por Ceferino Calderón, presbítero, cura propio de la parroquia de
Nuestra Señora de Consolación en dicha Villa.
Sofia casa con el torrelaveguense, José Palacio Rivero, con el que tiene dos hijos, Juan y Rosario. Sofia fallece[25] muy joven de “fiebres gripales” cuando solo cuenta con 25 años, el 21 de abril de 1913. Sus restos reposan en el cementerio de Geloria.
Antidia
Simona Eguren (n.1889) nace[26] el 28 de octubre de 1889
en Torrelavega. A los pocos días, el día uno de noviembre, es bautizada en la
iglesia de Nuestra Señora de la Consolación. Más adelante con treinta años, se
casa[27], el día 3 de diciembre de
1921 en la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción de Torrelavega, con Jerónimo
José Uffo. El novio, que era cubano y de color, tenía 34 años y había nacido en
El Recreo, localidad perteneciente a Matanzas en la Isla de Cuba. Era viajante
de comercio e hijo natural de Leonarda, que había nacido en la localidad de
Máximo Gómez, perteneciente a la provincia de Matanzas, Cuba.
El
diario de la mañana El Cantábrico recoge la noticia en sus páginas: “Hoy
sábado, en esta iglesia parroquial, han contraído matrimonio la simpática bella
señorita Antidia Eguren, hija de nuestro celoso jefe de la guardia municipal,
Don Eleuterio Eguren, y el activo viajante del comercio “La ciudad de Granada”,
don Jerónimo Uffo, de nacionalidad cubana”.
Les
casó el sacerdote ecónomo de Peñacastillo, Ángel Bolloqui y celebró la misa el
párroco de Posada de Llanes, Serafín Blasco. Actuaron como padrinos Luciano
Barquín y su esposa Asunción Azcárate. Después de la ceremonia religiosa, que
se celebró a primera hora de la mañana, “el numeroso acompañante fue obsequiado
con un espléndido desayuno, servido en el hotel de Horga”[28].
Gerónimo Eguren (n.1894) nace[29] a las 9 de la noche del 6 de noviembre de 1894. A los siete días fue bautizado en la parroquia de Nuestra Señora de la Consolación de Torrelavega. Con 18 años se casa[30] con Isabel Fernández Fernández en la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, el 11 de agosto de 1913. La novia, de la misma edad que él, era natural de Villapresente e hija de Pablo Fernández, natural de Villacarriedo, y de Carolina Fernández nacida en Villafufre.
Otra de las hijas de Eleuterio e Isidora, Cecilia Eguren (n.1896), nace[31] a las once de la noche del 1 de febrero de 1896. Ocho días después es bautizada en la iglesia de Nuestra Señora de la Consolación. Cecilia se casa[32], con 47 años, con Baltasar Sánchez Fernández, el 30 de abril de 1945, en la iglesia de la Asunción de Torrelavega. El novio de 46 años, natural de Torrelavega y domiciliado en Sierrapando, estaba viudo. Había estado casado, en primeras nupcias, con Consuelo Caballero Andrea, que había fallecido el día 30 de agosto de 1935 en Torrelavega. Baltasar era hijo Celestino Sánchez, natural de La Robla, León, y de Ramona, natural de Frómista, Palencia.
María Sacramento Eguren (n.1891)
nace[33] a las seis de la mañana del 19 de
enero de 1891 en Torrelavega. A los seis días fue bautizada en la parroquia de
Nuestra señora de la Consolación. Se casó el 14 de agosto de 1926 en la
parroquia de San Pedro El Real de Madrid, con Tomás Sánchez Merino.
Y, por último, está María del Pilar Eguren
(1897-1978), que nace[34] a las 8 de la noche del 7 de mayo de
1897. A los siete días fue bautizada en la parroquia de Nuestra Señora de la
Consolación de Torrelavega en la céntrica Plaza del Grano.
En su casa, en el segundo piso del
número 11 de la Plaza de San Bartolomé, fallece[35], la hija del jefe de la Guarda
Municipal, Pilar Eguren Presmanes, a los 81 años de edad, el día 20 de octubre
de 1978. Había estado casada con el comerciante Manuel Estrada Cuetos con el
que tuvo seis hijos Manuel, que muere[36] con tan solo 11 años, el 3 de marzo
de 1934, José, Elisa, Luis, Carmen y Luciano, que es el que sigue la línea
sucesoria.
Luciano Estrada Eguren
(1926-1999) nace[37] en Torrelavega el 23 de noviembre de
1926. Bastantes días después, el 18 de diciembre, es bautizado en la iglesia de
Nuestra Señora de la Asunción de Torrelavega. Era hijo de Manuel Estrada
Cuetos, natural de Campuzano y de Pilar Eguren de esta ciudad de Torrelavega.
Fueron sus abuelos paternos, Cándido Estrada, nacido en Molledo Portolín y
Dominica Cuetos natural de Torrelavega; y sus abuelos maternos, nuestro
biografiado, Eleuterio Eguren, e Isidora Presmanes.
Luciano Estrada se casa con
Pilar Gandarillas García (1932-2021) con la que tiene cinco hijos, Luciano,
Carmen, Silvia, Manolín, que fallece un año antes que su madre, y Pilar Estrada
Gandarillas. La novia había nacido en Zurita el 28 de septiembre de 1932. Era
hija de Domingo Gandarillas y Carmen García. Pilar Gandarillas que es la que sigue
nuestra investigación fallece[38] en Torrelavega, cuando contaba con 88
años, el 16 de junio de 2021. Al día siguiente fue enterrada en el cementerio
de Geloria en la Llama.
Luciano Estrada, cuando contaba con 72 años,
fallece[39], en su casa de la Plaza de San
Bartolomé, el ocho de junio de 1999. Al día siguiente fue enterrado, cerca de
su casa, en el cementerio de Geloria. La comitiva fúnebre se encaminó por la cuesta
de los Desamparados hasta llegar al camposanto de la Llama.
El matrimonio Estrada
Gandarillas tuvo cuatro hijos, Luciano, Carmen, Silvia y Pilar. Está última
nace[40] en Zurita de Piélagos y se casa con Javier
López Marcano en la iglesia de San Julián de Zurita de Piélagos, el dos de
septiembre 1979. Javier, que había nacido en Tanos, Torrelavega, el 26 de enero
de 1955, y Pilar tuvieron tres hijos, Leticia[41] (n.1980), Alba (n.1991) y el actual
alcalde de esta ciudad, Javier López Estrada (n.1981). La cábala, pues, está
resuelta.
ELEUTERIO EGUREN FERNÁNDEZ, GUARDÍA MUNICIPAL
Pero
volvamos al primer eslabón y protagonista de nuestra historia. Al año siguiente
de casarse, Eleuterio Eguren fue nombrado guardia municipal, era 1887. Tarda
tan solo dos años en ascender a jefe de la Guardia Municipal de Torrelavega,
“debido a su inmejorable comportamiento”.
Guardia Urbano
Desde el 1 de julio de 1887 al 14 de
enero de 1889
Desde
el 15 de enero de 1889 al 14 de noviembre de 1908
Cabo
de la Guardia Urbana
Del
12 de julio de 1917 al 5 de marzo de 1923
Es el alcalde Guillelmo Gómez Ceballos[42] quien le nombra “jefe de la fuerza diurna y nocturna de esta Villa con un sueldo de 865 pesetas”. “Por el artículo 74 de la Ley Municipal, el 1 de julio de 1887, le designa Guardia Municipal, con el doble carácter de Interventor armado del Matadero, estando a las órdenes del jefe José Blanco, y de prestar igual servicio que los demás guardias y vestir uniforme”
Eleuterio
Eguren dimitió dos veces, de su puesto de guardia municipal. La primera de
ellas, voluntariamente, en 1908, y la segunda en 1927 “por circunstancias especiales”[43], que más adelante desvelaremos.
Es en el mes de noviembre de 1908, estando de
alcalde Alberto Velarde[44],
cuando Eleuterio Eguren presenta la dimisión como jefe de la Guardia Municipal
de Torrelavega. Según las crónicas de aquellos años “el alcalde admite la
dimisión”[45].
El Cantábrico correspondiente al 15 de noviembre de 1908 recoge
la noticia: “Nos dicen de Torrelavega, que ayer sábado presentó la
dimisión de su cargo el jefe de la Guardia Municipal de aquella ciudad,
Eleuterio Eguren, habiéndole sido admitida en el acto por el alcalde accidental
D. Alberto Velarde”.
Durante seis años, entre 1908 y 1014, vive con su
familia en Barreda, donde la empresa Solvay & Compañía empezaba a
desarrollar su actividad industrial. Desempeña el puesto de jefe de la
seguridad en la empresa belga. Durante estos años que trabaja en esta empresa
química, “presenta inmejorables referencias”.
El
6 de noviembre de 1914, el alcalde Julián Urbina le repone en su antiguo puesto
de jefe de la Guardia Municipal de Torrelavega. Al año siguiente sabemos que “Eleuterio Eguren detiene a un
individuo”[46].
Por lo tanto, ya estaba en ejercicio. Estará en este puesto hasta que cesa, por
segunda vez, en 1923 por terminante oficio del alcalde propietario en
aquella fecha, señor Pedraja.
Han trascurrido nueve años más como jefe de la guardia Urbana y decide jubilarse. Aquí comienza una lucha personal, que durará varios años, para conseguir una jubilación remunerada.
Eleuterio nos deja escrito de su puño y letra las
condecoraciones y distinciones que recibió:
“En 1900 fui condecorado por su Majestad El Rey y
en su nombre por la Reina Regente del Reino María Cristina, con la Cruz de la
Real Orden de Isabel la Católica como recompensa de servicios extraordinarios
y, muy especialmente, a la captura de criminales”.
Recibí a mi nombre un oficio laudatorio de la catástrofe del Machichaco, expedido por el ayuntamiento de Santander y la medalla conmemorativa por mi cooperación de auxilios en referida catástrofe”. Esa Medalla del ayuntamiento de Santander le fue concedida el 15 de febrero de 1894 por el alcalde de la capital José María Trevilla, con “un voto de gracia, por los humanitarios trabajos realizados en la horrible catástrofe del Machichaco”.
Con esas distinciones y tras treinta años sirviendo
al ayuntamiento cuando pretende jubilarse “no disfruta ni cinco céntimos de
retiro”. Estos son los datos.
·
El 31 de enero de 1923 el ayuntamiento
“acordó abonar el sueldo de un año al jefe de la Guardia Municipal Eleuterio
Eguren.
·
El 24 de enero de 1923, la comisión de
hacienda dictamina que no debe abonarse ninguna jubilación, pero para compensar
su retiro aconseja abonar el sueldo de medio año que asciende a 1.095 pesetas.
· El 5 de marzo de 1923 “cesa del cargo de jefe de la Guardia Municipal debiendo hacer entrega del uniforme y armas en su poder”
El decano de la prensa diaria de Santander La Atalaya se hace eco “de los excelentes servicios prestados
por el jefe de los guardias municipales” y se preguntaba el porqué de la
“tacañería de algunos concejales que le han negado al señor Eguren unas cuantas
pesetas en concepto de retiro, que tiene bien merecido”[47].
Eleuterio
Eguren siempre luchó por conseguir una jubilación que estaba seguro haber
merecido. Fue un defensor a ultranza de las jubilaciones, pero no solo para
unos pocos. “En la sesión del Ayuntamiento del 17 de enero de 1923 pasó a
informe de las Comisiones de Hacienda y Gobernación una instancia en que el
jefe de la Guardia Municipal, don Eleuterio Eguren, solicitaba se le jubilara”.
Esto es lo que podemos leer en El Cantábrico correspondiente al 18 de
enero de 1923, sobre este hecho.
Era el último día del mes de marzo de 1923 cuando se emitió el dictamen: “no procede acceder a lo solicitado en atención a que no existen precedentes de jubilación, ni pensión de ninguna clase”[48].
¿Qué fue lo que ocurrió en aquellos años con la jubilación de Eleuterio? Él mismo nos lo deja escrito y firmado. No, nos lo han contado, es lo que, según su opinión, ocurrió.
Vamos
a relatar, primero, la petición y motivación que hizo, en 1922, Eleuterio
Eguren cuando solicita una pensión vitalicia. “Durante cerca de treinta
años he prestado mis servicios en este ayuntamiento y por ello suplico me sea
concedida una pensión vitalicia, la que crean conveniente, sobre
todo porque ya lo han hecho con otros empleados con menos categoría y menos
años de servicio” decía nuestro protagonista. Pedía justicia el jefe de la
Guardia municipal.
Cuando hace la petición
por escrito, Eleuterio tiene 61 años, estaba casado y seguía como jefe de la
Guardia Municipal de Torrelavega, estamos ya en 1923.
“Me
encuentro achacoso por haber sido herido años atrás, y no contando con otros
medios de subsistencia que el haber que disfruto del referido cargo, me veo en
la necesidad me sea concedida una modesta pensión que me permita atender, o al
menos ayudar, en las más apremiantes necesidades mías y de mi esposa también,
imposibilitada desde hace varios años”.
Efectivamente,
su mujer no se encontraba nada bien e imposibilitada para hacer cualquier
trabajo. Al año siguiente, en enero de 1923, fallece su mujer Isidora Presmanes
Bárcena y Eleuterio se queda solo.
Para convencer a los
munícipes, vuelve a detallarles una relación de sus méritos, que son muchos e
importantes:
1. “A los 25 años de edad en 1887 - escribe Eleuterio- fui nombrado Guardia municipal, ascendiendo a jefe de la expresada Guardia en 1889”.
2. “En
1908, por causas ajenas a mi voluntad, presenté la dimisión del cargo, siendo
nuevamente a desempeñarlo en 1914, por el entonces alcalde Julián Urbina en
virtud de ruego del comercio de este término municipal”.
Los robos y tropelías habían aumentado seriamente y los comerciantes y el alcalde estaban preocupados.
3. “En 1900 fui condecorado por su Majestad El Rey y en su nombre la Reina Regente del Reino María Cristina, Cruz de la Real Orden de Isabel la Católica como recompensa de servicios extraordinarios y, muy especialmente, a la captura de criminales”.
Eleuterio
tuvo mucha relación con todos los jueces que trabajaron en esta plaza, como
también, con los alcaldes que presidieron las diferentes corporaciones
municipales mientras él fue jefe de la Guardia.
5. “En
1902, el día cuatro de mayo, que me encontraba prestando el servicio de noche
en esta ciudad, a las 10 de la noche recibí una puñalada por un criminal siendo
esta la causa por la que, en la actualidad, me encuentre impedido para
dedicarme a otra ocupación, estando necesitado para mi sustento y el de mi
esposa”.
El
agresor que se llamaba Fernando Vela Buenaga, fue condenado a siete años de
prisión mayor y multa de 500 pesetas[49].
Con esta hoja de servicios Eleuterio solicita “un
retiro razonable por sus treinta años de servicios, con no muy buenos
resultados”[50].
Los hechos ocurrieron así:
Como ya hemos dicho, solicita la jubilación[51]
el 17 de enero de 1923 redactando una instancia a las comisiones de Hacienda y
Gobernación solicitando su retiro. Al año siguiente, el 11 de febrero de 1924,
en un pleno municipal, el concejal Restituto Berrazueta solicita al secretario
“que se lea el escrito firmado por el ex jefe de la Guardia Municipal Eleuterio
Eguren que prestó servicios en esta ciudad durante muchos
años. El secretario accede a ello y lee la instancia “que pide se le conceda
una pensión vitalicia”. Tras una ligera deliberación, se acuerda que pase lo
solicitado a estudio y dictamen de la Comisión de Hacienda.
El
periódico El
Cantábrico del 10 de enero de 1924
nos relata este hecho: “El concejal D. Restituto Berrazueta
expone su deseo de que se trate del escrito firmado por D. Eleuterio Eguren, ex
jefe de la Guardia Municipal, que prestó servicios en
esta ciudad durante muchos años, y el Ayuntamiento accede a lo propuesto,
leyéndose por el secretario después la instancia, en que
pide se le conceda una pensión vitalicia. Tras ligera deliberación, se acuerda
que pase lo solicitado a estudio y dictamen de la Comisión de Hacienda”[52].
Al mes siguiente en sesión del Ayuntamiento
correspondiente al 9 de febrero de 1924, “la Comisión de Hacienda informa que
se deniegue lo solicitado por D. Eleuterio Eguren, ex jefe de la Guardia
municipal”[53].
Este contratiempo no acobarda a nuestro personaje, lo volverá a intentar,
incluso unos meses antes de su fallecimiento.
El
delegado Gubernativo del distrito de Torrelavega-Villacarriedo, Vicente
Portilla, escribe una carta, el 11 de agosto de 1925, al alcalde de Torrelavega
Bonifacio del Castillo Orcajo. Le apremia a interesarse por esta jubilación:
“Mi distinguido amigo. Le remito la instancia que promueve Eleuterio Eguren en
suplica de que se le conceda una jubilación por los 28 años de servicios que
dice prestó en su ayuntamiento. Acéptela y sométala al estudio de la
Corporación, si no hay nada que lo impida; y hágame el favor de comunicarme el
resultado ó resolución que a la misma dé”[54].
En 1927, se acababa de crear una Nueva Asociación
de Empleados del Ayuntamiento y sale en su defensa. También,
el periódico El Cantábrico toma partido por Eleuterio:
“Hoy a esta nueva
Sociedad de Empleados del Ayuntamiento de Torrelavega nos dirigimos para que
vea la manera de defender un caso justísimo que ocurre con un ex empleado, y
que, desde luego, demuestra el abandono grande en que se tiene a los que,
después de prestar muchos años servicios irreprochables, se encuentran
separados del cargo.
En
resumen, treinta años sirviendo al Ayuntamiento, para verse al fin de los
cuales, en el más completo abandono, ya que no disfruta, en la actualidad, ni
de cinco céntimos de retiro.
Con
esta lucidísima hoja de servicios solicitó repetidas veces el señor Eguren el
que le señalasen un retiro razonable a sus treinta años de servicios, siendo
desoído. Nosotros creemos que la nueva Asociación de empleados municipales debe
preocuparse de lo sucedido a este ex jefe de Policía, viendo la manera de que
el Ayuntamiento recompense sus largos años de servicio con alguna remuneración”[55].
La
solución que adoptó el consistorio municipal parece ser que no fue la adecuada.
La Voz de Cantabria lo puso de manifiesto, denunciándolo, desde sus
páginas.
“Ayer
mañana hemos tenido ocasión de presenciar algo que nos produjo honda tristeza.
Vimos a un anciano, muy conocido en nuestra ciudad y vecino de ella durante
muchísimos años, entregado a la faena de abrir una zanja a lo largo del camino
del cementerio. Un hombre que casi no podía con el pico, sudoroso, entregado a
un rudo trabajo que, indudablemente, no podrá soportar por mucho tiempo. Nos
referimos al que fue antiguo Jefe de la Guardia Municipal, D. Eleuterio
Eguren”.
“Este
señor, que en la actualidad cuenta 64 años, de los cuales prestó 29 de servicio
en el Municipio, salió de él sin obtener jubilación. Con el exiguo haber de 75
pesetas mensuales empezó a prestar sus servicios, llegando en los tres últimos
años a cobrar como máximo 180 pesetas, retirándosele en el año 1923 por causas
que nosotros y alguno más conoce, las cuales no son todo lo claras que eran de
esperar”.
Es el concejal Pedro Matías Gómez[56] el que solicita en una sesión ordinaria celebrada en el ayuntamiento el 18 de octubre de 1927, que “se nombre a Eleuterio, después de haber trabajado más de 30 años en esta institución, que se le nombre para alguno de los trabajos que por su edad pueda desempeñar”. La propuesta se concretó aún más, “podría desempeñar labores de limpieza del Ferial de la Llama, Pabellones de Exposición”.
El puesto no tendría derecho a jubilación alguna, ni derechos pasivos, y “el jornal que se le aplique saldrá del capítulo de improviso”. Certifica y firma esta propuesta, el secretario del ayuntamiento Cándido Moreno Fernández de la Reguera.
Fue
Isidro Díaz-Bustamante Blanco[57] siendo alcalde, con sus
compañeros de corporación, los que le nombraron “empleado para la inspección y
limpieza del Ferial de La Llama, del local de la Exposición de ganados, y de
todo aquel barrio” y de esta manera facilitarle un sueldo mensual. La Comisión
permanente, “designa a Eleuterio Eguren como Empleado de este ayuntamiento para
la ejecución de trabajos de limpieza en el ferial de la Llama, Pabellones de la
Exposición y otros cometidos, sin derecho a la jubilación con un sueldo de 4
pesetas al día”[58].
Lo
que pareció una salida al mal momento económico por el que pasaba Eleuterio, no
fue así
“A
un anciano como es él, proseguía la publicación, si se le quiere ayudar a que
se gane el sustento de sus últimos años de vida, debe buscársele otra ocupación.
En el Ayuntamiento, entre las mismas brigadas obreras, existen puestos cuyo
trabajo no es tan fuerte como el asignado a D. Eleuterio Eguren. No solamente
por humanidad sino, también, por espíritu de justicia”[59].
El
jefe de la Guardia Municipal era una persona de principios. Cuando cesa de su
cargo en 1908 y se va a trabajar a una incipiente Solvay no lo hace por
voluntad propia. Tiene que llegar el nuevo régimen para enterarnos el por qué
presentó su dimisión
Su
primer cese tiene que ver con las desavenencias políticas que tuvo con el
alcalde Federico Rodríguez Piró[60]. Nos relata Eleuterio por
escrito: “El 14 de noviembre de 1908 por causas ajenas a mi voluntad, causas
políticas, tuve la necesidad de presentar la dimisión del cargo siendo el alcalde
Federico Rodríguez Piró”[61]. Esta será su primera
dimisión.
“Eleuterio
Eguren fue nombrado, nuevamente, el 12 de julio de 1917 jefe de la Guardia
Municipal hasta el día 5 de marzo de 1923, que por no haber querido dar el voto
de él y el de sus hijos e hijos políticos a cierto Cacique en las elecciones
celebradas aquel año, fue suspendido de empleo y sueldo”[62]. Será su segunda
dimisión.
Ya en los años treinta, Eleuterio Eguren “solicita permiso
para viajar a Madrid, petición que le fue concedida”[63]. En el último mes del año
de 1935, “el alcalde Ramón Torre firma, el día 17, una subida de su jornal de
5.50 pesetas a 7”. Esta subida se debe a la insistencia del empleado municipal
Eleuterio Eguren sobre su situación económica. Unos días, antes, el doce de
diciembre escribe a la corporación municipal en estos términos:
“Eleuterio Eguren como empleado
del ayuntamiento durante más de cuarenta años, expone a la Corporación
Municipal lo siguiente:
- Que no tengo otros medios que el humilde
jornal de 5.50 pesetas y ante la carestía de la vida, me veo obligado a
solicitar un jornal de 7,50 pesetas.
-
Fui durante treinta y tantos años jefe de
la Guardia Municipal donde fui herido gravemente y de cuyas heridas me hallo
resentido y en esta última etapa de mi vida me falta salud.
- Por mis actos en las inundaciones y otros trabajos me entregaron la Cruz de Isabel La Católica”.
Concluye
Eleuterio el escrito con una petición a la corporación municipal:
“Y aunque no soy
partidario de establecer comparaciones, veo que hay otros empleados que no
prestaron tantos años como yo, que disfrutan de un jornal mínimo de 7.50
pesetas. Por ello me atrevo a suplicar a todos los concejales que debido
a mi ancianidad y a mis años de servicio acuerden la solicitud que es de
justicia”[64].
Al
final, no le subieron tanto como solicitaba, pero se acercaron mucho a su
petición.
Eleuterio
no cesa en su empeño. Con la llegada de la segunda República, intenta
nuevamente conseguir lo que según sus convicciones era de justicia. Era el 27
de julio de 1936 cuando hace un alegato a favor de la Republica y en defensa de
sus peticiones.
Afirma
que, “el 22 de junio de 1908 fui felicitado de oficio por el alcalde Federico
Rodríguez Piró por los buenos trabajos que realizó en las dolorosas
inundaciones[65]
que hubo en esta ciudad el día 19 de este mes de junio.
-
Que en 1900 por la captura de criminales y
maleantes le fue concedida la Cruz de Isabel La Católica.
-
Que, en 1902, el 4 de mayo prestando el
servicio de noche fue herido alevosamente por la mano de un criminal.
- Tengo en mi poder varios oficios de los señores jueces de instrucción del partido judicial de Torrelavega, como varios alcaldes dándome las gracias por la captura de ladrones”.
Por
último, hace un alegato a favor de la República, a la vez que solicita justicia
para su petición. Lo escribe así nuestro biografiado:
“La
llegada que fue la época de la justicia con el advenimiento al poder de la
República, con lo cual van desapareciendo las lacras de la vieja política, tan
infame y rastrera, que lo bueno que hoy uno hacía y otro deshacía mañana, por
todo recurro a ustedes demandando Justicia”. Era el mes de julio de 1936. Dos
meses después fallece Eleuterio Eguren, un servidor público.
FALLECIMIENTOS
DE ISIDORA Y ELEUTERIO
Primero
había fallecido la mujer de Eleuterio, Isidora, que lo hace[66], a la una de la tarde del
día 31 de enero de 1923, a consecuencia de un derrame cerebral. Contaba con 60
años y muere trece años antes que su marido. Al día siguiente fue enterrada en
el cementerio de Geloria. Dejaba seis hijos vivos, Antidia, María Sacramento,
Cecilia, María del Pilar, Gerónimo y Eleuterio. De su primer matrimonio deja a
una hija llamada Rogelia.
Un
tumor de laringe acabará con la vida de Eleuterio. Cuatro meses antes de su
fallecimiento, solicita, el 12 de mayo de 1936, un permiso de quince días
“porque tengo que ir a la Casa Salud Valdecilla para someterme a una ligera operación”[67]. El alcalde Pedro Lorenzo[68] se lo concede: “en virtud
de las facultades que me concede el Reglamento de funcionarios vengo a
concederle quince días de Licencia”.
Los
medios regionales recogen la noticia. Esto es lo que podemos leer en El
Cantábrico correspondiente al fatídico día del 18 de julio de 1936:
“En
la Casa de Salud Valdecilla ha sido sometido a una difícil operación
quirúrgica, el ex jefe de la Guardia Municipal, Don Eleuterio Eguren, estimado
amigo nuestro, a quien deseamos un pronto y total restablecimiento”.
Dos
meses después fallece[69] a las seis de la tarde del
día 7 de septiembre de 1936 en Torrelavega, cuando contaba con 74 años de edad.
Murió a consecuencia de un tumor de laringe. Vivían todavía cinco de sus hijos,
Antidia, María Sacramento, Gerónimo, Cecilia y María del Pilar, todos mayores
de edad.
La
Voz de Cantabria correspondiente al 11 de septiembre de 1936 recoge el
fallecimiento: “Confortado con los Santos Sacramentos y la bendición apostólica,
ha fallecido a los 74 años de edad el señor D. Eleuterio Eguren Fernández,
quien durante muchos años desempeño el cargo de jefe de la Guardia Municipal de
Torrelavega, a satisfacción de todo el vecindario.
La
muerte del señor Eguren ha causado en la población profundo sentimiento, pues
el finado, por su acrisolada honradez y hombre de bien, gozaba de la estimación
de los convecinos. Enviamos a los hijos, hijos políticos, nietos, sobrinos y
demás apreciable familia nuestro más sentido pésame”.
Parece
ser que el Ayuntamiento corrió con los gastos de la tumba donde está enterrado
en el Cementerio de Geloria.
Esta
es, pues, sucintamente la historia de ese servidor público, bisabuelo de la madre
de quien hoy ostenta la Alcaldía de nuestra ciudad.
Torrelavega, enero 2026
Tomás Bustamante Gómez
www.torrelavegaantigua
[2] Libro
Bautizados Torrelavega (1852-1859), folio 170 vto.
[4] Libro Casados
Torrelavega (1835-1873), folio 182 vto.
[5] Nacida
el 22 de julio de 1851. Libro Bautizados Torrelavega (1830-1852), folio 252.
[6] Nacido el
6 de enero de 1854. Libro Bautizados Torrelavega (1852-1859), folio 57 vto.
[7] Nacida
el 29 de septiembre de 1855. Libro Bautizados Torrelavega (1852-1859), folio
116 vto.
[8] Nacido
el 16 de febrero de 1859. Libro Bautizados Torrelavega (1852-1859), folio 251
vto.
[9] Nacida
el 24 de septiembre de 1860. Libro Bautizados Torrelavega (1859-1866), folio 62
vto.
[10] Nacida
el 23 de septiembre de 1861. Libro Bautizados Torrelavega (1859-1866), folio
106 vto.
[11] Nacido
el 12 de noviembre de 1865. Libro Bautizados Torrelavega (1859-1866), folio 239
vto.
[12] Fueron
sus abuelos paternos Victoriano Fernández, natural de esta Villa, y Balbina
Quintana, natural
de Penagos;
y los maternos Francisco Eguren y María Fernández, naturales y vecinos de
Zurita.
[13] Libro
Casados Torrelavega (1873-1890), folio 2
[14] Falleció de “tuberculosis” y fue
enterrada en el cementerio de Geloria, el 9 de julio de 1894. Libro
Difuntos
Torrelavega (1890-1896) folio 145 vto.
[15]
Falleció de “fiebre gástrica” y fue enterrada el 5 de noviembre de 1894 en el
cementerio de Geloria.
Libro
Difuntos Torrelavega (1890-1896), folio 158.
[16] Libro
Difuntos Torrelavega (1886-1890), folio 227 vto. y 228.
[17] Libro
Bautizados Torrelavega, folio 219 vto.
[18] Libro
15 Bautizados, folio 137.
[19] Libro
14 Difuntos Torrelavega (1923-1930), 128 vto.
[20] Libro Bautizados Torrelavega (1886-1890),
folio 58.
[21] Libro
Difuntos Torrelavega (1884-1890), folio 144.
[22] Libro
14 Bautizados, folio 77.
[23] Libro
Difuntos Torrelavega (1890-1896), folio 97 vto.
[24] Libro Bautizados Torrelavega 1886-1890, folio
1.
[25] Libro
Difuntos Torrelavega (1908-1916), folio 149.
[26] Libro
Bautismos Torrelavega (1886-1890), folio 177 vto.
[27] Libro
Casados Torrelavega (1910-1923), 212 vto.
[28] El
Cantábrico de 4 diciembre 1921.
[29] Libro
14 Bautizados, folio 194.
[30] Libro
Casados Torrelavega (1910-1923), folio 65 vto.
[31] Libro
15 Bautizados de Torrelavega, folio 4.
[32] Libro
Casados Torrelavega (1936-1950), folio 162.
[34] Libro
15 Bautizados de Torrelavega, folio 66.
[35] Libro
Difuntos Torrelavega. Libro 20, folio 518 vto.
[36] Libro Difuntos Torrelavega (1930-1938), folio
129 vto.
[37] Libro
Bautizados (1926-1929), folio 57 vto. y 58.
[38] Libro
24 Difuntos Torrelavega, folio 311.
[39] Libro
Difuntos Torrelavega. Libro 22, folio 125.
[40] En
Zurita de Piélagos el 7 de marzo de 1957.
[41] Nacida
el 3 de agosto de 1980.
[42] Guillelmo Gómez Ceballos (1858-1916) fue alcalde
de Torrelavega de 1887 a 1890.
[43] El
Cantábrico correspondiente al 27 mayo 1927.
[44] https://www.torrelavegaantigua.com/2019/07/alberto-velarde-blanco-1876-1950.html
Y https://www.torrelavegaantigua.com/2015/02/alberto-velarde-blanco-1876-1950-la.html
[46] El
Cantábrico correspondiente al 5 enero 1915.
[47] La
Atalaya del 4 de febrero de 1923.
[48] Archivo
Municipal Torrelavega, legajo H 145, 97.
[49] La
Atalaya correspondiente de al21 diciembre 1902.
[50] El
Cantábrico correspondiente al 27 mayo 1927.
[51] El
Cantábrico correspondiente al 18 enero 1923.
[52] El
Cantábrico correspondiente al 10 enero 1924.
[53]
El Cantábrico correspondiente al 10 febrero 1924.
[54] Archivo
Municipal Torrelavega, legajo H 145, 105.
[55] El
Cantábrico 27 mayo 1927.
[56] Ver https://www.torrelavegaantigua.com/2013/08/pedro-matias-gomez-sanchez-comerciante.html
[57] Ver https://www.torrelavegaantigua.com/2013/10/isidro-diaz-bustamante-blanco.html
[58] Archivo
Municipal Torrelavega, legajo H, 145,92.
[59] La
Voz de Cantabria de 23 octubre 1927.
[60] Era
hermano de la bisabuela del autor de esta biografía, Cándida Rodríguez Piró.
[61] Bustamante Gómez, Tomás; Federico Rodríguez Piró. De Flandes a Chile. Gráficas Quinzaños.
[62] Archivo
Municipal Torrelavega, legajo, H 145, 94.
[63] Era el
13 de mayo de 1935.
[64] Legajo H
145,96.
[65] Ver https://www.torrelavegaantigua.com/2020/05/graves-inundaciones-en-1908-en.html
[66] Libro Difuntos
Torrelavega (1916-1923), folio 250 vto.
[67] Archivo
Municipal Torrelavega, H 145,101.
[68]
Bustamante Gómez, Tomás; Correspondencia de Jesús Cancio. Artes gráficas
Quinzaños, 2025.
[69] Libro
Difuntos Torrelavega (1930-1950), folio 188 vto. y 189.





