Pascual Alonso Seco, que instaló la
primera fundición en la villa de Torrelavega en los primeros años del siglo XX,
nace[1]
a las once de la noche del día 10 de julio de 1853 en Sopeña de Carneros,
provincia de León. Pertenece este pequeño pueblo al municipio de Villaobispo de
Otero situado a escasos 4 km de Astorga. Formaban parte de este municipio
además del citado, Sopeña de Carneros, Brineda, Carneros, La Carrera, Otero de
Escarpizo y Villaobispo de Otero. En la antigüedad Sopeña, “bajo la peña”, se
llamaba Petra Leve por las rocas donde se asentaba la primera fortaleza.
Pascual Alonso era hijo de Domingo
Alonso Mosquera y María Seco Prieto que se habían casado en el mismo pueblo de Sopeña.
Domingo, su padre, era natural de Otero de Escarpizo, perteneciente al
municipio de Villaobispo de Otero; y su madre, María, había nacido, en Sopeña
de Carneros.
Al día siguiente del
nacimiento del niño, al que pondrán de nombre Pascual, fue conducido a la
iglesia parroquial de Santa María de Sopeña de Carneros donde fue bautizado[2]
por el presbítero Toribio Gayoso.
Nuestro biografiado era nieto por línea paterna de
Francisco Alonso y de Polonia Mosquera “vecinos que fueron de Sopeña donde fallecieron,
el primero natural de este pueblo y la segunda de Otero”. Sus abuelos maternos, Alejandro Seco y María
Prieto “vecinos que fueron de este lugar donde murieron, y naturales aquel de
Sopeña y está de Román de la Vega”. Además de Pascual, el matrimonio tuvo tres
hijos más, Alejandro, Vicente y Pedro que pensamos que fueron agricultores.
Domingo Alonso Mosquera,
padre de nuestro biografiado, “fallece[3]
de un accidente apopléjico a las cuatro menos cuarto de la mañana del día 13 de
julio de 1867 después de recibir el Santo Sacramento de la Extremaunción, y cuando
contaba con 55 años”. Al día siguiente fue sepultado en el cementerio de la
localidad por Ignacio Martínez, presbítero cura propio de dicho pueblo. Enterré
“al cadáver de Domingo Alonso, mi feligrés, natural de Otero de Escarpizo en
esta Diócesis, viudo que había quedado de María Seco difunta en esta parroquia,
hijo legítimo de Francisco Alonso y de Polonia Mosquera, vecinos que fueron de
este pueblo de Sopeña, en donde fallecieron, y naturales el primero del mismo
pueblo, y la segunda del dicho Otero”. Se le hicieron los funerales según
costumbre del pueblo”.
El niño Pascual corretea por las
callejas y caminos de Sopeña hasta que se tiene que poner a trabajar y antes
aprender un oficio. La primera relación
que tuvo Pascual Alonso con el fuego fue en Astorga. A escasos cuatro
kilómetros del pueblo donde nació. En Astorga trabaja de herrero, fue su
primera profesión. Con el fuego y el martillo hacía o reparaba piezas que se
usaban en el trasporte más común de aquellos años, los carros y también verjas
y puertas de hierro para las casas del lugar y alrededores.
Años después es contratado como forjador por la
empresa Nueva Montaña Quijano viniéndose a vivir a Los Corrales de Buelna. Será
su segundo oficio y su segundo lugar de residencia. Aquí nacerán dos de sus
hijos, Domingo Alonso Herrera[4]
(1893-1977) y Manuel[5]
(n.1895), en el último decenio del siglo XIX.
Más
adelante se traslada a vivir a Castro Urdiales donde trabajará en una fundición
y es aquí donde nace su hijo pequeño Miguel Alonso Herrera[6]
(1897-1979). Son los primeros años del siglo XX cuando se independiza y crea su
primera empresa de fundición que llega a tener una plantilla de cerca de 200
trabajadores. La Fundición de Pascual Alonso es pionera en Torrelavega.
Por lo tanto, Pascual Alonso vivió a lo largo de su
vida en cinco lugares. En Sopeña de Carneros donde nació; en Astorga donde
aprende el oficio y trabaja como herrero; en Los Corrales de Buelna donde
trabaja de forjador en la empresa Nueva Montaña Quijano de José María Quijano Fernández-Hontoria (1843-1911); en Castro Urdiales cuando, en los últimos años del
siglo XIX, trabaja en una fundición, y, por último, en los primeros años[7]
del siglo XX, llega a Torrelavega y crea una importante empresa “Fundición de
cobre y hierro Pascual Alonso”. Es aquí en Torrelavega donde formará una
extensa familia al casarse sus cinco hijos.
La Fundición, en su
primera ubicación, estaba alojada en Cuatro Caminos en un corralón que había
detrás de donde se instalará, más adelante, el Bar Gimnástica. La Fundición y
Talleres de Pascual Alonso fueron muy importantes. Fabricaban piezas para el
ferrocarril, para carromatos, para los molinos y panaderías. Incluso fabricaban
maquinas, tornos fresadores, y todo lo necesario para el acabado de las piezas
por tener la fundición y los talleres. Todo iba viento en popa hasta el
comienzo de la guerra incivil española cuando fue incautada por los sublevados.
PASCUAL ALONSO EN LOS CORRALES DE BUELNA
Estando
trabajando de herrero en Astorga es llamado por la empresa Forjas de Buelna
para trabajar como forjador. Esta empresa fue creada por José María Quijano
Fernández-Hontoria (1843-1911), joven abogado natural de Los Corrales de Buelna.
Gracias a él y a su política de crecimiento, Pascual Alonso viene a trabajar y
vivir al valle de Buelna abandonando definitivamente la provincia de León.
Cuando
Pascual Alonso trabaja como forjador en los Corrales de Buelna, Alberta su
mujer “atendía una tienda del pueblo donde se vendía de todo y la ayudaba su
marido Pascual cuando salía de trabajar".
José
María el fundador de la empresa, era hijo de José Felipe Quijano Moncalián[8],
la calle Ancha de Torrelavega lleva su nombre, y Rafaela Fernández Hontoria. Estudia
Derecho en la Universidad de Valladolid en la que se licencia en 1866. Más
adelante trabajó hasta los treinta años como abogado en Torrelavega. A partir
de 1875, después de visitar la Exposición Universal de 1873 en París, inicia su
etapa como empresario. Comienza haciendo puntas para las ferreterías de
Santander. Poco a poco y con la ayuda de operarios con buenos oficios que
contrata, dio cuerpo a una importante empresa del metal. Entre estos operarios
de primera línea, que va contratando por toda España, está Pascual Alonso.
La
importancia de este empresario es palpable, años más tarde, en 1899 constituyó
la sociedad Altos Hornos de Nueva Montaña, de la que fue su primer presidente. Fue,
además, consejero y fundador del Ferrocarril Santander-Bilbao y del Ferrocarril
del Cantábrico. Diputado provincial, representando a Cantabria varias veces
como senador. A su fallecimiento, en 1911, su viuda, Soledad de la Colina y de
la Mora, y sus hijos, fundaron la Sociedad Anónima José María Quijano, que en
1948 se fusionó con Nueva Montaña. El Rey Alfonso XIII concedió a su viuda el
título de condesa de Forjas de Buelna, cuando visitó la fábrica de Los Corrales
de Buelna tres años después del fallecimiento de su fundador. Según cuenta la
familia de Pascual, este señor, José María Quijano, fue el que animó a Pascual
Alonso a montar su propia empresa a principios del siglo XX en Torrelavega.
El primer taller de la Fundición lo instaló en La Quebrantada, hoy Cuatro Caminos, en un caserón al comienzo de lo que será la calle Joaquín Hoyos. Posteriormente en 1909 comienza la construcción de su nueva fundición y al año siguiente se traslada a su segunda sede, al Paseo de Posada Herrera que así se llama en homenaje al político asturiano José Posada Herrera (1814-1885). Estará situada la nueva fundición después de la fábrica de Curtidos, tenería francesa, de Alexis Etchart Mendicouague[9] y del ramal de la vía del Grillo que unía la línea de vía estrecha del ferrocarril del Cantábrico con la vía ancha de Renfe, en la estación de Sierrapando.
Permiso para la construcción de la Fundición en 1909 en el Paseo Posada Herrera.
Taller
de Fundición Pascual Alonso
Cuando llamaban por teléfono a su empresa tenías
que pedir el 9 a la telefonista que te preguntaba y se publicitaba como “Taller
de Construcción y Reparación Pascual Alonso Seco. Fundición de hierro hasta
2.000 kilos. Fundición de Bronce. Cerrajería y Forja. Calderería. Fumistería.
Maquinaria en General. Panaderías completas. Molinos harineros”. Trabajaban
con toda clase de máquinas y motores que posteriormente instalaba.
Aunque en varios libros y
periódicos datan el comienzo de la fundición de Pascual Alonso Seco en 1888 en
Torrelavega, es decir en el siglo XIX, la realidad es que no es así. Consultada
la contribución industrial, la fundación comienza su andadura en el siglo XX,
concretamente en 1903. Se instala en La Quebrantada, hoy Cuatro Caminos.
Pascual Alonso paga por esta fundición como contribución industrial[10]
al ayuntamiento de Torrelavega 500 pesetas al año.
Por las “Matrículas y Padrones de la
Contribución Industrial y de Comercio”[11]
podemos conocer cuando se instala la fundición. Esta relación de comercios e
industrias servía a la administración para tener una relación exacta de los
establecimientos abiertos de cara al público. Además, se utilizaba para cobrar
tasas por tener un establecimiento al público.
Después de venir de Castro-Urdiales
a Torrelavega instala en 1903 su taller de hierro en el corralón de Cuatro
Caminos, como ya hemos dicho, hasta que decide construir su propio taller,
Taller de Fundición Pascual Alonso. Han pasado tan solo poco más de cinco años.
Para ello, presenta en el ayuntamiento, el 23 de enero de 1909, unos planos y
“solicita construir en el Paseo de Posada Herrera una casa vivienda y un taller
de hierro”.
Plano de la Fundición. Archivo Municipal Torrelavega
El plano fue dibujado por el maestro de obras Pablo Piqué (1848-1918), aprobado el proyecto y comunicado el 16 de febrero de 1909 por el secretario del ayuntamiento Luis Bustamante
Pascual Alonso se casa[12]
con la santanderina Alberta Herrera Fernández. La novia había nacido[13]
en Santander a las tres y media de la mañana del día 7 de agosto de 1860. Era
hija de José Herrera que era natural de Viérnoles y de Justa Fernández que
había nacido en el pueblo de Santa Cruz de Iguña. A los cinco días fue
bautizada en la iglesia catedral de Santander por cura ecónomo Francisco Paula
Diaz.
Fueron sus abuelos maternos, Julián
Fernández natural del pueblo de Aguayo y María Pérez que había nacido en el
pueblo de Santa Cruz; su abuelo paterno desconocido[14]
y su abuela paterna Petra Herrera nacida en el pueblo de Viérnoles.
Partida de bautismo de Alberta Herrera 1860, Santander.
Tuvo el matrimonio cinco hijos, Domingo, Luis, Miguel, Manuel y uno adoptado, Faustino. De todos hablaremos más adelante.
El comercio y la industria
de Torrelavega[15]
fueron los responsables del salto cualitativo que trasformó esta ciudad en los
primeros años veinte del siglo veinte. Después vendrá la etapa más floreciente
de esta ciudad. Anteriormente la llegada de la luz, la concesión del título de
ciudad, el establecimiento de fábricas de primer nivel provoca un cambio
importante y definitivo de este lugar.
Atrás quedaron los asentamientos de nuestros antepasados
en la falda del monte Dobra, el castillo con las tres torres de los señores de
la Vega en la Plaza de la Iglesia, el Camino Real que conecto el Puerto de
Santander con Castilla, el cruce de caminos, la concesión del mercado de los
jueves, la concesión de las Ferias de Ganado, hasta conseguir un comercio y una
industria pujante que culminará con la constitución del Banco de Torrelavega en
1920 y años antes con la creación de la Cámara Oficial de Comercio e Industria
de Torrelavega en 1913.
A todos ellos, comerciantes e industriales, con nombres y
apellidos, les debemos mucho, entre ellos a Pascual Alonso Seco que crea la
primera fundición de Torrelavega en los primeros años del siglo XX.
Esta fotografía
es solo es un pequeño homenaje a estos industriales de Torrelavega, de
izquierda a derecha aparecen en esta foto histórica: Florencio Fernández
Herrero, hijo de Segundo Fernández y de la empresa del mismo nombre; Pascual
Alonso Seco, con la primera fundición que se instala en Torrelavega, Fundición
Pascual Alonso; Alfonso Guerra, secretario de la Escuela de Artes y Oficios en
donde se formaron fantásticos operarios; Víctor Tejedor, librepensador y por
último a Joaquín Fernández Herrero[16], hermano de Florencio,
que fue cantero y alcalde Republicano de Torrelavega.
Industriales de Torrelavega antes
mencionados
PENSAMIENTO DE PASCUAL ALONSO
Por entonces no todo
era partido conservador y partido liberal, también existía en Torrelavega, en
los últimos años del siglo XIX y primeros del siguiente, un grupo de
Librepensadores, conectados con el movimiento del libre pensamiento que comenzó
en Francia.
Los librepensadores
son republicanos, “buscando la alianza con las clases trabajadoras”, abrazan el
liberalismo, el feminismo, el divorcio, el naturalismo, el estudio de las
humanidades, la historia de las religiones y cuestionan la pena de muerte.
Contrarios a los dogmas católicos, presentan una fuerte carga anticlerical, por
lo que cuentan con una contestación radical desde las instituciones oficiales y
los órganos de prensa de las autoridades eclesiásticas españolas.
Muestran sus
simpatías con la masonería, con la Institución Libre de Enseñanza, con la
Asociación por la Enseñanza de la Mujer, con la Sociedad Protectora de los
Niños y están a favor del resurgimiento de la cultura sefardí en España. Este
movimiento en Torrelavega tomó partido en 1905 cuando en los días 4, 5, 6 y 7
de septiembre se iba a celebrar en París, el Congreso Internacional de
Librepensadores. El grupo de Torrelavega decidió ser representado en la capital
francesa por el director de Las Dominicales de Madrid, Fernando Lozano[17].
Esta noticia la podemos leer en “Las Dominicales del Libre Pensamiento”[18]
correspondiente al día 22 de septiembre 1905.
Esta
revista semanal que se publicaba los domingos entre 1875 y 1939, influyó en la
sociedad de la época. Contribuyó en buena medida a abrir en la sociedad de
aquella época un debate sobre temas tan importantes como la educación, la
igualdad, la política. Destacados escritores firmaban artículos en esta revista
como Joaquín Dicenta, Emilio Castelar, Francisco Pi y Margall y la escritora
feminista Rosario de Acuña.
En
ese movimiento junto a nuestro biografiado, Pascual Alonso Seco, estaba mi
bisabuelo, Isaac Gómez Abascal, su hermano Maximiliano y otros muchos más, que
más adelante citaremos. Políticamente eran personas progresistas y también,
destacaban por su anticlericalismo.
Al
año siguiente, se celebró otro congreso de librepensadores, esta vez en Buenos
Aires, Argentina. La fecha para el Congreso Internacional de Librepensadores, era
el 20 de septiembre de 1906. También en este congreso estuvo representada
Torrelavega de la mano, una vez más del director del semanario antes citado.
No
eran pocos los que pertenecían a este grupo, allí estaban representadas muchas
familias de esta ciudad. Pascual Alonso Seco con tres de sus hijos, Manuel,
Miguel y Faustino Alonso Herrera; también José Ortiz Ruiz[19], Víctor Tejedor, Antonio de
Terán, José Cayón, Luis Sánchez, Alberto Herrera.
La
familia del autor de esta biografía estaba personificada por Isaac Gómez
Abascal[20],
por su hijo Adolfo Gómez, por el hermano de Isaac, Maximiliano Gómez
Abascal[21] y allí
también estaban, Jesús Peña, José Armas, Santiago Sanchez Quevedo, y el que
será más adelante alcalde republicano Joaquín Fernández Herreros[22].
También formaban parte de este
movimiento de librepensadores, Saturio Fernández, Luciano Alcalde, Anastasio
López Salcedo, Eusebio Cuevas, José Villegas, Benito Fernández Carujedo,
Giordano Termófilo Tejedor, Víctor Manuel Tejedor. Y dos mujeres, Dulcinea
Herreros de Tejedor, Araceli Tejedor.
Cabecera de la revista Las Dominicales del Libre Pensamiento
El solar donde estaba instalada
la Fundición de Pascual Alonso se extendía a lo largo del paseo de Julio
Hauzeur, prácticamente, desde el paso a nivel de las “ocho portillas” hasta el
chalet, donde tenía la clínica de partos Manuel Salceda Díaz-Munio frente a la fábrica
Continental.
En la primera vivienda, junto a
las vías, vivían Miguel y Domingo Alonso Herrera. En el otro extremo se
encontraba la vivienda de Luis Alonso Herrera. Y entre ambas viviendas estaban
los talleres de fundición y metalúrgico. En la parte trasera de los edificios,
colindante con los prados de la Mies de Vega, estaban los patios de fundición y
ferretería.
Vivienda al final de la Fundición donde vivía Luis Alonso Herrera, 2026
En uno de estos patios, en una
especie de casucha, vivieron un tonelero gallego llamado Acosta, su mujer y su
hijo que, si mal no recuerdo, fue guardia municipal. En otro patio, bajo una
tejavana, guardaba el carro un tal Inocencio que, con un burro y su pierna de
madera, se dedicaba a recoger botellas vacías de vidrio para vender.
Uno de los nietos de
Pascual Alonso, José Alonso Conde, cuenta en una entrevista realizada por
Manuel Crespo, que “el mayor esplendor de la industria de Pascual Alonso hay
que enmarcarla entre 1914 (fecha en que fallece el fundador) y 1923”. El
declive de esta empresa “coincide con la guerra civil española en la que los
Alonso lucharon en el bando perdedor”. El bando sublevado incautó gran parte
del material que se encontraba en la factoría, nuestra familia “nunca hizo una
reclamación limitándonos a aceptar una circunstancia histórica adversa”. A la
muerte del pionero en 1914 la empresa pasó a su viuda Alberta Herrera y a la
muerte de esta, años después en 1921, a sus hijos, Domingo, Luis y Miguel hasta
su desaparición después de la guerra incivil española.
La
guerra incivil española castigó, como ya hemos explicado, la marcha de una
empresa floreciente de esta ciudad. “Apostaron por los perdedores y esto trajo
consecuencias”. Fue incautada y expropiados gran parte de sus bienes. Acabada
la guerra fueron sus hijos los que decidieron poner en marcha la nueva empresa.
Eran los primeros años de los cuarenta del siglo pasado cuando deciden poner en
marcha una Fundición de Hierro. La tramitación se llevó a cabo en Santander, en
la Delegación de Industria. Por fin la autorización apareció en el Boletín
Oficial de la Provincia del día 23 de junio de 1943. Decía así:
“Esta Delegación de Industria ha resuelto: Autorizar al hijo de Pascual Alonso, para poner en funcionamiento una industria de fundición de hierro en Torrelavega con arreglo a las condiciones generales fijadas en la norma 11º de la citada Orden. La puesta en marcha deberá efectuarse en el plazo máximo de tres meses, pasados los cuales, sin realizarla, se considerará anulada la presente autorización. Santander 10 de junio de 1943”[23]
Firma autógrafa de Pascual Alonso
FALLECIMIENTO
Pascual Alonso fallece cuando
contaba 61 años, de una insuficiencia mitral, a las 17 horas del día 2 de
octubre de 1914, en su casa al lado mismo de la fundición, en el Paseo de
Posada Herrera. Deja viuda, Alberta Herrera Fernández y “tres hijos llamados
Luis, Domingo y Miguel y uno adoptivo llamado Faustino Castro”[24].
Hizo testamento ante el notario de Torrelavega, Mariano Muñoz[25].
Su mujer fallecerá siete años después, en 1921.
Un
mes antes de su fallecimiento, el 23 de septiembre de 1914, el notario de Torrelavega
Mariano Muñiz Castaño[26]
acude a la casa de Pascual Alonso ya enfermo y en cama. “Pascual Alonso, mayor
de edad, casado, industrial con cédula personal número 1634, tiene, a mi juicio, y al de los testigos, la
capacidad legal necesaria para otorgar esta su disposición testamentaria”.
“Que
aun cuando enfermo en cama se halla en el pleno uso de sus facultades
intelectuales otorga seis cláusulas. La primera se refiere a la gestión de su
cuerpo y alma. Aunque no profesó ninguna religión, ya hemos dicho que era ateo
y librepensador, a la hora de morir decide: “Dejar a voluntad de su mujer todo
lo relativo a entierro y demás piadoso que haya de celebrarse en bien de su
alma”[27].
Testamento
de Pascual Seco
La segunda y tercera disposición se refiere
a los bienes que posee: “Lega en pleno dominio a su mujer Alberta Herrera la
mitad del tercio de bienes de que el testador puede disponer libremente y lega
asimismo a su citada esposa el usufructo de la otra mitad de bienes del
referido tercio de libre disposición y la nuda[28] propiedad de esa mitad a
Serafín Faustino Castro, a quien el testador ha criado y educado como a hijo”[29].
Nombra herederos a sus tres hijos, Luis,
Domingo y Miguel, porque hacía años que Manuel había muerto. “En el remanente
de todos sus bienes, derechos y acciones instituye y nombra herederos en pleno
dominio y por iguales partes, a sus tres hijos Luis, Domingo y Miguel Alonso
Herrera”[30].
Nombra albaceas a su mujer, a su hijo Luis y
a su amigo Bernardo Velarde Blanco que además le nombra contador y encargado de
la “liquidación, división y adjudicación de su caudal, haciendo cuanto sea
necesario hasta dejar a cada uno de sus herederos en posesión de los bienes que
les correspondan”[31].
Fueron testigos de cuanto aquí aconteció el ya citado Bernardo Velarde Blanco,
su hermano Alberto Velarde Blanco[32]
y Carlos Celis Pérez. Casi tres años después, el 13 de junio de 1817, su viuda
Alberta Herrera pide y recoge una copia del testamento en la notaría.
La prensa escrita recoge, como no podía ser de otra
manera, el fallecimiento “del conocido industrial” Pascual Alonso Seco. El
Impulsor, correspondiente al 4 de octubre de 1914, publicó su fallecimiento
que se había producido dos días antes, el viernes 2 de octubre de 1914. La
Hidalguía Cántabra del 8 de octubre nos comenta su entierro: “El sábado fue
conducido hasta la última morada el antiguo industrial de esta plaza D. Pascual
Alonso”. ¿Cuál fue su antigua morada? Aunque su defunción no aparece en los libros
parroquiales de difuntos, ya hemos hablado de su condición de ateo, hay que
pensar que fue enterrado en el cementerio de Geloria que había sido inaugurado
tres años antes. A la izquierda de entrada de este camposanto había un pequeño
espacio reservado para enterrar a los que no abrazaban la fe católica. Esa fue
su morada.
El día 3
de julio de 1915 apareció en el periódico El Cantábrico una noticia que
hacía referencia a un incendió que se había producido el día 30 de junio en la
Fundición Pascual Alonso. Hacía escasos ocho meses de la muerte del fundador
siendo su viuda Alberta Herrera Fernández la que se encargaba en la gestión de
la empresa:
“A las
nueve de la noche del último día del mes pasado, se declaró un violento
incendio en la fundición de la señora viuda de Pascual Alonso de Torrelavega.
El fuego fue originado por la estufa secadera de moldes, habiéndose quemado el
tejado, solamente por la parte que cubre a esta. Al lugar del suceso acudieron
fuerzas de la guardia civil y los bomberos, quienes lograron sofocar el
incendio a las dos horas de haberse iniciado. El edificio estaba asegurado”[33].
Alberta Herrera Fernández, mujer de Pascual, fallece con 62 años el 26
septiembre 1921 a la una del mediodía de “Bright”. Era hija de José Herrera
Velar y Justa Fernández domiciliados también en su casa de la calle Posada
Herrera. Cuando muere Alberta “deja tres hijos, Luis, Domingo y Miguel, mayores
de edad”[34]. Su
cadáver recibirá sepultura en el cementerio de esta ciudad. No hizo testamento.
HIJOS DE PASCUAL Y ALBERTA
Pascual
Alonso tiene cinco hijos, Domingo, Miguel, Luis, Manuel y uno, adoptado,
Faustino.
Domingo Alonso Herrera cuando
era joven
DOMINGO ALONSO HERRERA
(1893-1977)
Domingo Alonso Herrera nació[35]
a las cuatro de la tarde del 10 de abril de 1893 en la casa de sus padres
cuando estos vivían en Los Corrales de Buelna donde su padre, Pascual Alonso,
trabajaba como fundidor. Cuando nació el pequeño Domingo su padre contaba con
40 años y su madre con 33.
Al día siguiente de su nacimiento su
padre Pascual se personó en el Juzgado de Los Corrales para certificar su
nacimiento. Su madre Alberta Herrera permanecía en su casa reponiéndose del
parto. Domingo era nieto por línea paterna de Domingo Alonso y María Seco
Prieto, ambos naturales de Sopeña de Carneros, perteneciente al distrito de
Otero, en León. Y por línea materna eran sus abuelos José Herrera Velarde que
era natural de Viérnoles y Justa Fernández Pérez que había nacido en Valdeiguña
en el valle de Iguña.
No tuvo mucho tiempo Domingo de
jugar por las calles de Los Corrales, porque unos años después sus padres se
trasladan a vivir a Castro Urdiales donde su padre trabajará en una fundición
del lugar. En esta villa marinera nacerá en 1897 su hermano Miguel. Pocos años
después, ya en los principios años del siglo XX, toda la familia se traslada
definitivamente a vivir a Torrelavega donde el cabeza de familia abre un taller
en La Quebrantada, hoy Cuatro Caminos, “Talleres Pascual Alonso”.
Conservas
La Llanisca
Con 10 años corretea por la zona
donde su padre tiene el taller y de ahora en adelante nada de esto le será
ajeno. Años después, en 1910 cuando su padre construye su nuevo taller y su
nueva casa en el Paseo de Posada Herrera, Domingo ya tiene 17 años y aprende
rápidamente el oficio, no en vano a su lado tiene un gran maestro de la
fundición, su padre Pascual. Hasta llegar a ser jefe en la empresa de su padre.
Se casó con Dolores Conde Gutiérrez[36]
(1895-1980) en Llanes, Asturias, de donde era natural.
La novia era hija de José Conde Rodríguez (1873-1953) y Francisca
Gutiérrez Ruesga (1864-1913). Su padre José, fue el dueño de “La Llanisca”
conservas de pescados y salazones de Llanes. Más adelante José se separará de
Francisca y se casa con Aurora Merodio Sobrino con la que tiene cuatro hijos:
Lidia, Maria Teresa, José e Isaura Conde Merodio.
Dolores
Conde Gutiérrez
Vivió en la casa que
construyeron sus padres en 1909 en el Paseo de Posada Herrera, llamada después
calle Julio Hauzeur, en el número cinco. Trabajó en la fundición de su padre. El matrimonio tuvo seis hijos de los que daremos
cuenta.
José
Alonso Conde (1920-2001) nace[37] 13 de
mayo 1920 en Llanes, Asturias. Trabajó como director de “Industria Metalúrgica
Jose Alonso Conde”. Se casó con María Jesús Rodríguez Tamargo y tuvo cinco
hijos; Inmaculada, José Francisco, Ana María, María del Carmen y María José. José
Alonso falleció[38]
el 7 de marzo de 2001 en Torrelavega. Sus cenizas fueron esparcidas por el
monte Ibio.
Alberta Alonso Conde
(1922-1990) nace[39]
el 18 de noviembre de 1922 en Torrelavega. Trabajó de carnicera. Se casó con
Ricardo Manuel Montero Santibáñez industrial carnicero con el que tuvo dos
hijos, José Manuel y Enrique. Su último domicilio lo encontramos en el piso
cuarto derecha de la calle Félix Apellaniz en Torrelavega. Alberta falleció[40]
en el Hospital de Validecilla en Santander el 1 de noviembre 1990 “de un ictus
cerebral isquémico”. Sus restos reposan ene le cementerio de Campuzano de
Torrelavega.
Domingo Alonso Herrera
Guillermo Miguel Alonso Conde
(1925-1995) nace[41]
a las ocho de la mañana del 10 de febrero 1925 en Torrelavega. Días después, el
1 de marzo fue bautizado en la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, siendo
sus padrinos Miguel Alonso y Elisa Quevedo. Trabajó de moldeador en Torrelavega
y de curtidor en Francia. Se casó[42]
con Valentina Diaz Gomez y tuvo 4 hijos; José Manuel, María Dolores, Rodolfo y
María del Mar. Vivió en el número 13 de la calle José Gutiérrez Alonso.
Falleció[43]
23 de noviembre 1995 y está enterrado en el cementerio municipal Rio Cabo de
Torrelavega.
María Teresa Alonso Conde (n.1930) nace[44]
a las cuatro de la mañana del 17 de octubre 1930 en Torrelavega. A los seis
días fue bautizada en la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción. Se casó con
Luis Campo Laborda con el que tuvo 6 hijos, Luis, Alberto Ignacio, Begoña,
Maria Teresa, Blanca y José Ramon. En la actualidad sigue viviendo.
Dolores Alonso Conde (n.1923) nace[45] en Torrelavega a las cinco de la tarde del día 21 de agosto de 1923. El día 3 del mes siguiente fue bautizado en la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción. Fueron sus abuelos paternos Pascual Alonso y Alberta Herrera anteriormente mencionados; y los abuelos maternos, José Conde y Francisca Gutiérrez Ruesga naturales de Burguillos, Badajoz, y Cervera del Rio Pisuerga, Palencia. Permaneció soltera. Murió en Vitoria donde está enterrada.
Y por último el hijo pequeño, Rodrigo
Alonso Conde (1933-2014) que
nace[46]
a las siete y media de la tarde del día 6 de julio 1933 en Torrelavega. Fue
bautizado el día 31 de julio de este año en la iglesia de Nuestra Señora de la
Asunción con los nombres de Domingo, Ezequiel Rodrigo. Trabajó en el taller de
su hermano José. Se casó con Leonor Cacho Rubio el día 16 de julio de 1963 en
Ganzo, Torrelavega. Tuvo el matrimonio 4 hijos; Alejandro, Ana, Rodrigo y
Isabel. Rodrigo Alonso Conde falleció[47] el 9 de
julio 2014 y está enterado en el cementerio de Ganzo, Torrelavega.
Domingo Alonso Herrera falleció[48] con 84 años el 24 de mayo de 1977 en Torrelavega y su mujer Dolores Conde Gutiérrez tres años después, el 26 octubre 1980, cuando contaba con 85 años. Sus restos reposan en el cementerio de Campuzano, en Torrelavega
Fábrica
de conservas La Llanisca en Llanes
MANUEL ALONSO HERRERA (1895-1914*)
Dos años después nacerá el segundo hijo de Pascual
y Alberta, Manuel. Manuel
Paulino, que era así como le llamaron nace[49] a las 4 de la tarde del día
22 de junio de 1895 en la casa de sus padres en Los Corrales de Buelna cuando
su padre Pascual trabajaba como fundidor en esta localidad. Fallece joven antes
que su padre que lo hizo en 1914.
FAUSTINO
ALONSO HERRERA (n.1883)
Al nacer Faustino Castro
Faustino
Serafín Castro, uno de los cinco hijos de Pascual Alonso Seco, el único que fue
adoptado, había “nacido[50]
en 1883 en Santander. En su certificado de matrimonio afirma que “estaba
domiciliado en Torrelavega”. Es posible que fuera hijo de algún pariente del
padre de Pascual, Domingo Alonso Mosquera o de su madre Polonia Mosquera,
porque los Mosquera están emparentados con los Castro.
Pascual Alonso dice de él en su
testamento “le he criado y educado como a un hijo”, dándole sus apellidos, por
lo tanto, a partir de su adopción será Faustino Alonso Herrera. Parece, según
nos cuenta algún descendiente, que ejerció el oficio de barbero.
Siendo joven, Faustino conoce a la que va a ser
su mujer, Maria Montero Ruiz, que era natural de Campuzano, Torrelavega, e hija
de Ramón Montero, gallego nacido en Betanzos, La Coruña, y de Ezequiela Ruiz,
nacido en el pueblo de Campuzano.
La pareja contrajo matrimonio civil el 11 de
marzo de 1911 en el juzgado de Torrelavega que estaba situado en el Consistorio
municipal en la Plazuela del Grano frente a la cárcel del partido judicial.
Allí estaban presentes el Juez Municipal Valeriano Ingelmo, el secretario
Francisco de la Fuente y cuatro testigos, republicanos y libres pensadores,
Manuel Gutiérrez Rubio, Vicente Calzada Perez, Víctor Tejedor Coroas y Aurelio
Berrazueta. El novio contaba con 28 años y la novia con solo 18. Fue una doble boda, ya que se casaron a la
vez él y su hermano Luis, constituyendo este hecho un acontecimiento en aquel
Torrelavega poco habituado a estas ceremonias civiles de matrimonio.
Hubo una gran concurrencia de gente
que ocupó totalmente el soportal de la Casa Consistorial, y al acabar la
ceremonia les recibió un quinteto musical tocando La Marsellesa como himno de
la libertad, y los acompañó los allí presentes por varias calles de la ciudad. Celebraron
el banquete en Campuzano “verdadero baluarte del republicanismo español”. El
acontecimiento mereció una crónica que aparece en el periódico El Cantábrico
del día posterior. Decía así la crónica:
Dos Matrimonios Civiles.
Ante el Juez Municipal D. Valeriano
Ingelmo, y el secretario Don Francisco de la Fuente, contrajeron ayer
matrimonio las bellísimas jóvenes Doña Teodora Fernández Herreros y Doña Marina
Montero Ruiz, con Don Luis Alonso Herrera y Don Serafín Faustino Alonso,
respectivamente. Fueron testigos Don Manuel Gutiérrez Rubio, Don Vicente
Calzada Perez, Don Víctor Tejedor Coroas y Don Aurelio Berrazueta.
El soportal de la Casa Consistorial
fue totalmente ocupado por un gran número de personas que esperaban ver la
celebración de los actos civiles, por los que aquí ya va entrando la gente. Al
salir del Juzgado los contrayentes, los testigos y los invitados, un quinteto
les recibió a los acordes de La Marsellesa y vivas al matrimonio civil, que
fueron unánimemente contestados por la enorme concurrencia.
Después de recorrer varias calles,
se dirigieron todos al inmediato pueblo de Campuzano, verdadero baluarte del
republicanismo español, donde tenía preparada una suculenta comida la señora
viuda de Pereira. Durante el almuerzo reinó la más franca alegría entre los
comensales, celebrando el acto doble de ayer, por el cual dos familias honradas
y trabajadoras se han manifestado partidarias del matrimonio civil.
El elemento joven, compuesto en su
mayor parte de lindísimas muchachas, en cuyos relampagueantes ojos vimos
abismos de amor insondable, bailó sin cesar hasta las ocho de la noche, hora en
que aquella abigarrada maceta de flores, cuyos perfumes aun conservamos, se
deshizo para volver cada flor a su tiesto. El bullicio y la algazara no decayeron
un instante durante todo el día. Reciban los cónyuges, sus padres y los
testigos, queridos amigos nuestros todos, la más sincera enhorabuena[51].
El hecho de estar casado civilmente, en aquel
tiempo, provocaba automáticamente la excomunión de la Iglesia Católica. Por
este motivo, cuando a los seis años deciden contraer matrimonio religioso,
tuvieron que ser absueltos de esta excomunión, y así lo indica el párroco en su
partida de matrimonio “fueron absueltos de la excomunión en que habían incurrido
por su matrimonio civil”[52]. El
matrimonio religioso se celebró el 28 de mayo de 1917 en la Iglesia de la
Consolación en la Plazuela del Grano de Torrelavega. Faustino, el novio tenía
34 años y la novia María 24. Ofició la
ceremonia el cura Emilio Revuelta Ruiz. Once días antes de su matrimonio
religioso, bautizaron en un mismo día a los cuatro hijos que ya tenían,
Alberta, María Milagros, Ramón y Felicidad, suponemos que esta sería otra de
las condiciones que ponía la Iglesia para poder celebrar el matrimonio
religioso.
Interior de la Fundición de Pascual Alonso e Hijos
Faustino y María tuvieron nada menos que diez
hijos. El primero una niña a la que llamaron Alberta[53]
(n. 1911); después nacerá otra niña María Milagros[54]
(n.1913); al año siguiente tuvieron el primer niño Ramón[55]
(n.1914) y por último nacerá la cuarta hija antes de su matrimonio religioso,
Felicidad[56]
(n.1916). Al año siguiente de nacer Felicidad se casan por la iglesia. Tres
años después nacerá el segundo hijo varón Faustino Enrique[57]
(n.1920); después vendrá otra niña a la que ponen de nombre Lucila[58]
(n.1922). Será la primera hija que se va a vivir a Barcelona y allí se casa, en
la Iglesia de la Madona Milagrosa con Claudio Rodríguez Saho el 18 de octubre
de 1945; después nacerá otro niño al que ponen de nombre Nicolás[59]
(n.1924) que también se casa en Barcelona, en la Parroquia de Santa Madrona,
con Nieves Molina Pérez el 7 de diciembre de 1947. En 1928 nacerá Marina[60](n.1928)
casada como los dos hermanos anteriores en Barcelona el 28 de enero de 1982 con
Mario Bencerrey Ontubia, en San Ildefonso. Por último, nacerán en los años
treinta del siglo XX sus dos últimos hijos, Eugenia[61](n.1931);
y José Luis[62](n.1933).
Este último, se casa[63]en
Barcelona con María Amparo Molinero Gañan el 4 de agosto de 1975 en la
parroquia de San Idelfonso (de Barcelona). Todos los hijos de Faustino y
Mariana nacieron en Torrelavega y fueron bautizados en la iglesia de Nuestra
Señora de la Asunción.
En julio de 1929 aparece en la Voz
de Cantabria en la sección de Torrelavega, una solicitud para que un hijo suyo entrara
en el Sanatorio de Tuberculosos de Pedrosa. Tres años después, en la sesión del
Ayuntamiento celebrada el día 30 julio de 1932, se aprueba “ampliar el plazo de
estancia en el Sanatorio de Pedrosa del hijo de D. Faustino Alonso, vecino de
esta ciudad, en atención a no hallarse restablecido de la enfermedad que
padece”[64].
Y también sabemos por los periódicos de la época que solicita una ayuda
familiar por tener familia numerosa. “Se han concedido los beneficios de la ley de
Subsidios a familias numerosas a Faustino Alonso Herrera de Torrelavega como
padre de 8 hijos”[65].
Después nacerán otros dos.
Pascual Alonso, su padre
adoptivo, hizo su testamento un mes antes de fallecer en 1914, y en la cláusula
tercera se refiere a él. “Lega así mismo a su citada esposa el usufructo de la
otra mitad de bienes del referido tercio de libre disposición y la nuda
propiedad de esa mitad a Serafín Faustino Castro, a quien el testador “ha
criado y educado como a un hijo”. Esto significa que los bienes que le
corresponden a Faustino se los deja en propiedad, pero al ser la usufructuaria
su madre adoptiva, Alberta Herrera, Faustino no podrá disponer de ello hasta
que esta muera.
Cuando fallece Pascual Alonso, en el
certificado de defunción[66]
aparecen los cuatro hijos vivos, entre ellos Faustino. Manuel, el quinto hijo,
ya había fallecido. Curiosamente cuando muere su madre adoptiva, Alberta
Herrera, en 1921, su hijo Faustino ya no aparece en el certificado de defunción[67],
solo Luis, Miguel y Domingo. Parece que esta anomalía tiene que ver con el
hecho que describimos a continuación. Información escrita y facilitada por un
familiar cercano:
“Muerto Pascual en 1914 su mujer
Alberta tuvo que ponerse al mando de la fundición. Hubo una época en que
aparecían rotas las cajas que albergaban piezas de la fundición. Esta mujer a
través de un pequeño ventano construido por su padre Segundo Fernández,
sorprendió con las manos en la masa a su hijo adoptivo Faustiano. Bajó del piso
de arriba y con un palo le dio una buena paliza. Le dio un atado con su ropa “y
le echo de casa para siempre”.
Es muy probable que Faustino, Maria
y sus hijos abandonen Torrelavega para irse a vivir a Cataluña en los años
anteriores a la guerra incivil española por motivos ideológicos, como otros
muchos. Además, el hecho de que cuatro hijos suyos, Lucila, Nicolás, Marina y
José Luis, se casen en Barcelona y allí formen una nueva familia, nos hace
pensar que ya vivían allí. Es posible que toda la familia se fuera a vivir a la
ciudad Condal, y allí sea donde fallece Faustino, el hijo adoptado de Pascual
Alonso Seco.
Luis Alonso Herrera
LUIS ALONSO HERRERA (1890-1955)
Luis
Alonso Herrera nació[68] en Santander
capital en 1890. No tuvo mucho tiempo para corretear por las calles del lugar
en que nació porque en los primeros años del siglo XX toda la familia se
traslada a vivir a Torrelavega, donde su padre Pascual Alonso Seco, en 1903,
instalará una fundición. El lugar escogido La Quebrantada, hoy Cuatro Caminos,
en un corralón que había en la parte de atrás de donde años después comienza su
andadura el emblemático Bar Gimnástica.
Siendo todavía un
niño corretea por la zona donde su padre tiene el taller y, desde ahora en
adelante, lo que allí ocurre no le será ajeno. Luis de joven estudió para
Jesuita. En 1909 su padre construye una nueva casa y su nuevo taller cerca de
La Quebratada, en el Paseo de Posada Herrera. Entonces Luis ya tiene 18 años y
aprende rápidamente el oficio no en vano a su lado tiene un gran maestro de la
fundición, su padre Pascual. Más adelante llegará a ser jefe de taller como sus
hermanos Domingo y Miguel en la empresa que fundó su padre. Este paseo donde
estaba alojada la casa y el taller, pasó a llamarse calle Julio Hauzeur, en
recuerdo del que fue director general de la Real Compañía Asturiana de Minas
Jules van der Heyden á Hauzeur (1822- 1909).
El anticlericalismo que abraza gran
parte de su familia hace que Luis Alonso Herrera hace no se case por la iglesia
católica, ni en ninguna iglesia. Contrae matrimonio[69] en el Ayuntamiento
de Torrelavega ante el juez del Registro Civil, Valeriano Ingelmo, con Teodora
Fernández Herreros (1893-1969). Era el 11 de marzo de 1911 cuando comparecen “Don
Luis Alonso Herrera, natural de Santander, de 20 años, soltero, fundidor,
domiciliado en esta Ciudad, cuyo nacimiento está inscrito en el Registro Civil
de Santander, e hijo legítimo de Don Pascual Alonso Seco y de Doña Alberta
Herrera Fernández, naturales respectivamente de Sopeña y Santander, y vecinos
de esta Ciudad”.
La novia “Doña Teodora
Dorotea Fernández y Herreros, de 18 años, soltera, dedicada a las labores propias
de su sexo y domiciliada en Sierrapando, habiéndose inscrito su nacimiento en
el Registro Civil de esta Ciudad, era hija legítima de D. Segundo Fernández
Gutiérrez, natural de Somahoz y vecino de Sierrapando, y de Doña Lucia Herreros
López, natural de Sierrapando, ya fallecida”.
Hay
que resaltar que ese mismo día y en ese mismo lugar se casaba a la vez que
Luis, su hermano Faustino. Fue por tanto una boda conjunta no muy frecuente. El
Juez municipal manifestó que la comparecencia de los expresados Don Luis Alonso
Herrera y Doña Teodora Dorotea Fernández Herreros, tenía por objeto la
celebración del matrimonio civil[70] de
los mismos.
Teodora Fernández Herreros
Para casarse de esta
forma en aquellos tiempos “tenías que adjurar de pertenecer a la Religión
Católica Apostólica Romana, y así se cumplió. A continuación, el Juez municipal
interrogó a los novios con la siguiente formula:
“¿Queréis por esposa a
Doña Teodora Dorotea Fernández y Herreros? Y el interrogado contestó en alta,
clara e inteligible voz Si quiero. Seguidamente preguntó a Doña Teodora Dorotea
Fernández Herreros si quería por esposo a Don Luis Alonso Herrera, y la
interrogada contestó Si quiero”. El Juez dirigiéndose a los dos, pronunció las
siguientes palabras: “Quedáis unidos en matrimonio perpetuo e indisoluble”.
Era el 11 de marzo de
1911 y junto a ellos estaban su hermano de adopción Faustino y su futura mujer
Florinda Marina Montero Ruiz Terminado el matrimonio civil de Luis y Teodora,
le correspondía seguidamente celebrar el de su hermano[71] de
adopción que podrán leer en el capítulo dedicado a Faustino Alonso Herrera.
La ceremonia de los dos
matrimonios civiles quedó descrita en El Cantábrico del 12 marzo 1911.
El
soportal de la Casa Consistorial fue totalmente ocupado por un gran número de
personas que esperaban ver la celebración de los actos civiles, por los que
aquí ya va entrando la gente. Al salir del Juzgado los contrayentes, los
testigos y los invitados, un quinteto les recibió a los acordes de La
Marsellesa y vivas al matrimonio civil, que fueron unánimemente contestados por
la enorme concurrencia.
Después de recorrer
varias calles, se dirigieron todos al inmediato pueblo de Campuzano, verdadero
baluarte del republicanismo español, donde tenía preparada una suculenta comida
la señora viuda de Pereira. Durante el almuerzo reinó la más franca alegría
entre los comensales, celebrando el acto doble de ayer, por el cual dos
familias honradas y trabajadoras se han manifestado partidarias del matrimonio
civil.
El elemento joven, compuesto en su mayor parte de lindísimas muchachas, en cuyos relampagueantes ojos vimos abismos de amor insondable, bailó sin cesar hasta las ocho de la noche, hora en que aquella abigarrada maceta de flores, cuyos perfumes aun conservamos, se deshizo para volver cada flor a su tiesto. El bullicio y la algazara no decayeron un instante durante todo el día. Reciban los cónyuges, sus padres y los testigos, queridos amigos nuestros todos, la más sincera enhorabuena[72].
Teodora Fernández Herreros (1892-1969),
conocida familiarmente como Dora, nace en Sierrapando el 9 de noviembre de
1892. Era hija de Segundo Fernández Gutiérrez, natural de Somahoz, San Felices,
y de Lucía Herreros López, natural de Sierrapando. Todas las tardes iba a coser
y trabajar al bar Besaya.
Dora era religiosa y creyente, aunque nunca fue a misa. Su madre tuvo
sus más y sus menos con el sacerdote que retiró los reclinatorios de la
iglesia. Le sentó tan mal que no volvió a la iglesia y prohibió a sus hijos que
fueran. Dora bautizó a todos sus hijos en diferentes pueblos de los alrededores
de Torrelavega para que su madre no se enterará. Esto es lo que cuenta Ángel
Alonso que dice que cuando se fue a casar estuvo buscando donde estaba
bautizado y fueron sus tíos Domingo y Lola los que le dijeron que había sido
bautizado en Tanos.
“Recuerdo a mi abuela Dora casi siempre en la cama, en camisón y con
toquilla, con las piernas vendadas pues las tenía ulceradas, siempre
perfectamente aseada, oliendo a “Heno de Pravia” y cepillándose una larga y
canosa melena. Era cariñosa y muy buena”[73].
Dora falleció en su casa de Julio
Hauzeur, al lado de la Fundición, el 4 de abril de 1969. Está enterrada junto a
su marido Luis Alonso en el cementerio de Geloria. Su tumba está en la puerta
principal del cementerio a la derecha. Con ellos están enterrados sus dos
nietos, Ana Marí y Mandi, hijos de Julia Alonso Fernández. La tumba tenía un
altarcillo pero que ya no existe por su estado de abandono.
Luis y Teodora con sus primeros hijos: German, Luis Alonso, Carmen, Teodora Fernández, María Luisa y la primera Julia, 1917
Luis Alonso y Dora Fernández tuvieron
11 hijos. Sus dos primeros, Luis y Julia, murieron siendo niños de corta edad.
Más adelante pondrán estos mismos nombres a otros dos hijos que nacieron
después, en 1920 y 1922, en recuerdo de los hermanos fallecidos. Después nacerá
Carmen Azucena.
Carmen Azucena Alonso (1911-1978),
conocida familiarmente como Sena, nace en Torrelavega el 14 de septiembre de
1911. Se casó con Valentín Martín Gutiérrez que fue camarero en las cafeterías
Sport y Saja de Torrelavega. Tuvieron dos hijas: Violeta[74] y
Margarita. Sena, siendo joven, formó parte, como secretaria, del Partido
Comunista en Torrelavega. Fue una mujer emprendedora, trabajadora y de mucho
carácter.
En un cuartucho anejo a los talleres de fundición puso con su prima
Berta Alonso, hija de Domingo, un taller de modista llamado Modas Marvi, en
referencia a sus hijas Margarita y Viole. Después, aunque continuó cosiendo,
puso con su marido Valentín una tienda de comestibles. Vendían, sobre todo,
queso, chorizo, sardinas, etcétera, vino y pan que les pedían los obreros de la
fábrica General para sus bocadillos.
Esta fábrica tenía la entrada principal en el Paseo de Julio Hauzeur,
justamente enfrente de la tienda. Fueron los propios obreros de la fábrica los
que les propusieron transformar la tienda en un bar. Como Valentín había sido
camarero y conocía el oficio se animaron. La familia les permitió aprovechar
parte de la nave de ferretería de la fundición e instalaron un bar con comedor
para comidas al que llamaron Bar Besaya.
El Bar Besaya tuvo una clientela fabulosa; los obreros de la fábrica
General y los camioneros que venían a cargar cubiertas; los obreros de los
Talleres Alonso y la familia; los obreros de Talleres Obregón y los domingos,
cuando jugaba la Gimnastica en el Malecón un tropel de gente paraba en él bar
ya que entonces había pocos coches y la mayoría de los aficionados iban al
Malecón y regresaban a pie por todo el paseo de Torres.
“Mi abuela Sena, nos cuenta Armando Martín, compró un enorme televisor
en 1960, cuando todavía había muy pocas familias en Torrelavega que lo
tuvieran, y el comedor se llenaba de clientes para ver las pocos programas y
películas que se emitían”.
Junto
al Bar Besaya, sobre 1955, instaló su taller de reparación de bicicletas el
ciclista Julio San Emeterio, apodado El Mezo, en donde se juntaban ciclistas
profesionales y aficionados para poner a punto sus bicicletas. Julio San
Emeterio vivió un tiempo en dos cuartuchos, cocina y habitación, encima del
taller.
El 6 de octubre de 1956 se fundó oficialmente en el Bar Besaya la Peña Ciclista Julio San Emeterio, posterior Sociedad Deportiva Torrelavega, ya que, por divergencias con Julio San Emeterio, Bruno Churiaque de la Herrería, presidente de la Peña, cambió en 1961 la denominación del club. Aquí tuvo su sede hasta 1957 que se trasladó al Bar Español. Todavía se puede ver al día de hoy los restos del letrero pintado en la pared que dice: “Reparaciones y accesorios Julio San Emeterio”. Carmen Alonso falleció en Santander, el 5 octubre de 1978.
Después vendrá Germán Novelty Alonso (1912-1988), conocido familiarmente con el nombre de Tito, que nace en Torrelavega el 28 noviembre de 1912. Casado con Sara Arenal Rivero de Suances. Tuvieron tres hijos: Elia, Sara y Agustín Novelty. Siendo muy joven tuvo un taller de reparación de coches y motos en un corralón cerca del bar Vitorero, abajo del boulevard Demetrio Herrero. En aquel corralón los hermanos Marañón tuvieron sus diligencias que llevaban y traían a las gentes de los pueblos a Torrelavega. Tito aprendió el oficio de protésico dental trabajando para el dentista Eduardo Vega. Emigró a Caracas, Venezuela, en donde se ganó la vida como mecánico dentista. Cuando regresó a España fijó su residencia en Valladolid falleciendo en Vilanova i la Geltrú el 4 de agosto de 1988.
María Luisa Adalia Alonso (1914-1979), conocida familiarmente con el
nombre de Yaya, nace en Torrelavega el 25 de noviembre de 1914. Casada con
Julio Eusebio Peón Gutiérrez, transportista de Torrelavega. Tuvieron dos hijos:
Roberto y Julio Peón Alonso. Roberto, se licenció en Químicas en la Universidad
de Salamanca Profesionalmente estuvo ligado a la empresa Sniace desde
principios de los años 60 hasta su jubilación como director de una de sus
empresas filiales y consejero. Se casó con María Josefa Pérez Carrera con la
que tuvo cuatro hijas, María Luisa, Cristina, María Victoria e Irene. Roberto
tuvo inquietudes por la política y fue uno de los fundadores de Alianza Popular
en Cantabria. Su hermano Julio, perito industrial, también desarrolló toda su
carrera profesional en Sniace. se casó con Lucia Hernando y tuvo tres hijos:
Fernando, María y Ana. María Luisa Alonso fallece el 18 de agosto de 1979.
Julia Alonso (1920-1999), conocida familiarmente por tía Julia, nace en Torrelavega el 18 noviembre de 1920. “Tuvo una vida atribulada y triste y no la acompañó para nada la suerte”. Se casó con Manuel de las Heras Merancio que era motorista del Cuerpo de Policía Armada de Tráfico. Se fueron a vivir a Madrid, de donde era él. Julia tuvo un niño que nació muerto. Después tuvo a su hija Ana Mari. Cuando la niña tenía dos años, en 1947 falleció su marido en un accidente de moto en Madrid con 33 años en acto de Servicio. Viuda, Julia se vino a vivir a Torrelavega a la casa de su madre Dora. A los 7 añitos muere de enfermedad su hija Ana Mari. Todavía joven, tuvo un novió que falleció y del que quedó embarazada de su hijo Armando que falleció cuando solo tenía cuatro años en un accidente en el taller metalúrgico. Desde entonces Julia se dedicó a cuidar a su madre y a su hermano soltero Chuchi. Julia Alonso falleció en Bezana, en una residencia de mayores el 19 de octubre de 1999.
Luis Alonso (1922-1999) nace en Torrelavega el 27 de febrero de 1922. Se casa con Aquilina González Corrales. Vivieron en Ganzo y tuvieron tres hijos: Luis, Ana Mari y Benito. Luis trabajó en la Continental y después en Sniace. Tuvo muy buena relación con su hermano Ángel con el que trabajó en asuntos de chatarrería y molinos de carbón. Luis Alonso fallece el 28de enero de 1999.
Segundo Jesús Alonso (1923-1984), conocido familiarmente como Chuchi nace en Torrelavega el 24 de mayo de 1923. Se casa con 42 años en 1965 con Rosa Alverdi Lombraña. Conoció a una señora viuda, llamada Rosa Alverdi Lombraña. Trabajó en la empresa de construcción de Eusebio Peón como chofer del camión que tenían. Jesús Alonso fallece el 11 de diciembre de 1984.
Ángel Teodoro Alonso (1926-2020) nace en
Torrelavega el 11de septiembre de 1926 en el número tres de la calle Julio
Hauzeur de Torrelavega. Casado con Gloria Moreno Martínez. No tuvieron hijos.
Su madre, Teodora Fernández Herrero tuvo 9
hermanos y la madre de esta, 16 hijos. “Cuando el hijo –de Luis y Teodora-
Ángel Alonso Fernández se iba a casar tuvo que buscar su bautismo porque no lo
encontraban por ningún lado hasta que lo encontró en Tanos”. “Mi madre bautizó
a todos sus hijos en los pueblos de alrededor para que no se enterara su abuela
que era atea.”
Segundo Fernández, padre de Teodora fue
cantero y conoció a su mujer cuando construía los puentes de piedra por donde
pasaba el Ferrocarril desde Reinosa a Santander. Tuvieron 16 hijos, entre
ellos, la citada Teodora, Ascensión, Joaquín[75]
que fue alcalde de Torrelavega, Clotilde, Carmen y Daniela.
Sin duda fue el más emprendedor de todos los hermanos. Supo ver el negocio reciclable y de la chatarra en aquellos años y un gran inventor de artilugios y máquinas que usó en sus industrias sacando una gran rentabilidad a la maquinaria. Regentó el Bar Póker. Ángel Alonso fallece el 12 de abril de 2020.
Alberto Teodoro Alonso (n.1929), conocido
familiarmente por Berto, nace en Torrelavega el 28 de febrero de 1929. Casado con Demetria Saiz González,
conocida familiarmente como Tetia. Tuvieron
cuatro hijos: Alberto, Margarita, Alberto, segundo hijo con este nombre, y Cristina.
Alberto se inició en el oficio de protésico dental. Trabajaba para el dentista Vega en un taller que tenía en la calle Consolación. Fue socio de su hermano Ángel y juntos pusieron el Bar Póker. Con los años se hizo un formidable protésico dental y fue solicitado para formar una sociedad de protésicos en Oviedo. En esta ciudad termino de fraguar su especialidad y llegó a tener una cátedra en la Universidad de Oviedo.
Casona de la familia de Segundo Fernández Gutiérrez en Sierrapando
Joaquín Armando Alonso (1934-2024), conocido
familiarmente como Mandi, nace en Torrelavega el 14 de agosto de 1934. Se casa con Isabel Chamarro Pulido.
Tuvieron tres hijos: Alberto, Isabel y Juan Carlos. Trabajó en Fundiciones
Orma, hoy Cristalería Puente junto a las vías de Feve. Después pasó a trabajar
para su hermano Ángel llevando carbón por las casas. Falleció hace en 2024 en
Santander.
***
Las diferencias entre
patronos y obreros en los años veinte eran frecuentes. Algunas eran reflejadas
en los periódicos de la época. “A la hora anunciada en nuestro número de ayer
se reunió la Junta local de Reformas Sociales bajo la presidencia del alcalde.
Correspondiendo a la invitación que les había sido hecha, acudieron por la
fundición “Hijo de Alonso”, don Luis Alonso Herrera y la Comisión obrera.
También asistió representando al Sindicado Metalúrgico, el concejal socialista
de Santander Don Bruno Alonso.
Después de larga discusión sobre diferentes
bases de arreglo, sin llegar a ponerse de acuerdo las partes, el patrono señor
Alonso Herrera propuso, en su manifiesto deseo de dar fin a los frecuentes
conflictos entre capital y el trabajo, establecer el régimen cooperativista en
su industria, para lo que ofreció una participación del 50 por 100 a los
obreros por la mano de obra, reservando la otra mitad de las utilidades para el
capital. Por ambas partes, y separadamente, se redactarán unas estipulaciones,
que se ofrecerán, así que estén hechas, para su aprobación definitiva”[76].
Luis Alonso Herrera
fallece[77] el 6 de agosto de
1955 cuando contaba con 65 años[78] en Torrelavega. Manifestó
el juez del Registro Civil de Torrelavega que “se inscribe la defunción de D.
Luis Alonso Herrera, natural de Torrelavega, de 65 años, domiciliado en
Torrelavega, en la calle Julio Hauzeur, de profesión industrial, e hijo de
Pascual y de Alberta, de estado casado con Dña. Teodora Fernández Herreros, de
cuyo matrimonio deja 9 hijos llamados Carmen, Novelti, Maria Luisa, Julia,
Luis, Jesús, Ángel, Alberto y Armando”.
Prosigue el juez que
Luis Alonso “falleció en su domicilio de la calle Julio Hauzeur, a las 16 horas
del día 6 de agosto de 1955, a consecuencia de un carcinoma renal. Fue atendido
por el médico D. Juan Ruiz de Villa de la Sota, licenciado con el nº 374”. El
cadáver, sin funeral alguno por su anticlericalismo, fue sepultado en el cementerio
de Geloria en la zona civil.
Su mujer Teodora, ya viuda,
fallecerá[79] unos años después,
concretamente el 3 de abril de 1969, cuando contaba 76 años. A diferencia de su
marido recibirá “sepultura eclesiástica” [80] en una tumba en la
tierra de Geloria donde alojaran a su marido. Cuando fallece Teodora deja nueve
hijos Carmen, Novalti, María Luisa, Julia, Jesús, Ángel, Alberto, Armando y
Luis.
Miguel Alonso Herrera
MIGUEL ALONSO HERRERA (1897-1979)
Miguel Alonso Herrera nace[81] a las
seis de la tarde del día 2 de julio de 1897 en Castro Urdiales en la época en
que su padre trabajaba en una fundición de esta villa marinera. Ve la luz en el
número 32 de la calle de Santander donde vivían. Fue bautizado[82]
a los ocho días en la iglesia de Santa María de la Asuncion por el presbítero Santiago Alcalde del Hoyo.
A
principios del siglo XX, cuando el niño Miguel Alonso contaba con 3 años, sus
padres se trasladan a vivir con toda la familia a Torrelavega donde su padre
Pascual comienza una nueva etapa en su vida. Hasta ahora siempre trabajó por
cuenta ajena y había llegado el momento de independizarse, instalando un
“taller de maquinaria y fundición de cobre y hierro”. Por primera será patrón.
Vivió
Miguel, a partir de 1910, en la casa que construyeron sus padres junto a la
fundición en el número cinco del Paseo Posada Herrera. Más adelante esta calle
cambiará de nombre y se denominará Julio Hauzeur. Laboralmente trabaja en la
empresa de su padre junto a sus hermanos Domingo y Luis, llegando a ser jefe de
taller.
Miguel
Alonso Herrera se casa[83]
en la iglesia parroquial de Nuestra Señora de La Asunción de Torrelavega, el
día 12 de febrero de 1923, con Elisa Quevedo Cortes[84]
(1898-1960). El novio tenía 25 años y ella dos años menos que él. Elisa había nacido en 1898 en
Colindres y era hija de Pedro Quevedo Estrada e Inocencia Cortés Navamuel,
vecinos de Guarnizo. Cuando Inocencia muere a consecuencia de la llamada gripe
española, su marido se vuelve a casar con Apolonia Santiesteban con la que
tiene varios hijos. Es
quizás por este hecho por el que Elisa se viene a vivir a Torrelavega a casa de
sus primas Marina y Leonor. Elisa fallece en el
mes de diciembre de 1960, en Torrelavega.
Los periódicos de la época recogen el enlace:
“El día 12 de febrero a las 10 de la mañana contraerán matrimonio en la iglesia
parroquial de esta ciudad, la señorita Elisa Quevedo Cortes y Miguel Alonso
Herrera, particulares amigos nuestros”[85].
Miguel Alonso y Elisa Quevedo tuvieron cuatro
hijos.
Elisa Quevedo Cortes
Miguel Ángel Alonso Quevedo (1930-2017) de profesión industrial. Nace[86] el 21 de mayo de 1930 en Torrelavega y fallece el 9 de enero 2017 en el mismo lugar. Se casa el 9 de agosto de 1954, con María Concepción Velasco Ortiz (n.1934) en la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción de Torrelavega. La novia era natural de Nava de Mena, Burgos, donde había nacido el día 8 de diciembre de 1934. Tiene el matrimonio 4 hijos: Pilar, Conrado-Diego, Ana Isabel y Guillermo Alonso Velasco.
Después nacerá Rodolfo Pedro Alonso Quevedo (1931-2019) de profesión Facultativo de minas en AZSA y también industrial de la razón Talleres Puente San Miguel. Nace[87] Rodolfo Pedro, que así fue como le llamaron, a las 8 de la noche del 29 de septiembre de 1931 en Torrelavega. Días después, el 21 de octubre es bautizado en la iglesia de Nuestra Señora de La Asunción. Se casa[88] el 6 de agosto de 1958 con Julia de la Guerra García en la capilla del Asilo San José Obrero de Torrelavega. Tuvo el matrimonio 4 hijos: Yolanda, Eva, Rodolfo y Héctor-David Alonso de la Guerra. Rodolfo fallece el día 21 de febrero de 2019 en el mismo lugar donde nació.
El siguiente, Horacio Vicente Alfonso Alonso Quevedo (n.1936) nace[89] en Torrelavega el 24 de julio de 1936. El día seis del mes siguiente es bautizado en la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción. Murió párvulo, de corta edad.
Y por último nacerá el hijo pequeño Manuel Alonso Quevedo (n.1937) de profesión industrial y con taller propio. Nace el 25 de septiembre de 1937 en El Ferrol, Galicia. Se casa con Martina-Perla Ceballos Rota el día 6 de marzo de 1961 en la iglesia parroquial de Campuzano, Tiene el matrimonio 3 hijos: Jose Luis, Elisa y Silvia Alonso Ceballos.
Miguel Alonso Herrera fallec[90]e
en Torrelavega, el 19 de marzo de 1979, y su mujer, Elisa Quevedo, el 6 de
diciembre de 1960. Ambos fueron enterrados en el cementerio de Geloria para
trasladarlos, más adelante, al cementerio de Campuzano.
IMAGENES PARA EL
RECUERDO
[1] Libro
Bautizados Sopeña, 1853, folio 7.
[2]
Fueron sus padrinos sus tíos Pedro Seco y Pascuala Martínez.
[3] Libro
Difuntos de Sopeña, folio 43.
[4] Nace
10 abril 1893. Registro Civil Los Corrales, folio 32.
[5] Nace
22 junio 1895. Registro Civil Los Corrales, folio 74.
[6] Según
su DNI.
[7] No en
el siglo XIX como aparece en algunos textos publicados.
[8] Ver https://www.torrelavegaantigua.com/2014/12/jose-felipe-de-quijano-y-moncalian-1804.html
[9]
Bustamante Gómez, Tomás; Los comienzos de la Cámara de Comercio e Industria
de Torrelavega.
Graficas Quinzaños, 2012, páginas 158/175
y en https://www.torrelavegaantigua.com/2014/01/alexis-etchart-mendicouague-1850-1929.html
[10]
Archivo Municipal Torrelavega. Matriculas de la Industria y el Comercio, años
desde 1883 hasta 1810.
[11]
Matrículas y Padrones de la contribución industrial y de comercio. 1835-1914.
Archivo Municipal
Torrelavega, H 426; 1. Matriculas de 1835,
1875, 1883, 1890, 1891, 1892, 1893 y 1894.
[12] No
aparece su partida de casamiento ni en Torrelavega, ni en Santander.
[13]
Libro Bautizados Santander (1860-1861), folio 173.
[14] No
consta en el registro de bautismo.
[15] https://www.torrelavegaantigua.com/2012/04/la-industria-de-torrelavega-junto-al.html
[16] Ver http://www.torrelavegantigua.com/2013/01/joaquin-fernandez-herreros-cantero-y.html.
[17] Bustamante Gómez, Tomás; Federico Rodríguez Piró. De Flandes a Chile. Artes Gráficas Quinzaños, 2019, páginas 190 y 191.
[18] Las Dominicales del Libre Pensamiento era un semanario librepensador que se editó en Madrid desde 1883/1909.
[19] Ver https://www.torrelavegaantigua.com/2013/04/jose-ortiz-ruiz-pasiego-por-los-cuatro.html
y
Bustamante
Gómez, Tomás; Los principios de la Cámara de Comercio e Industria de
Torrelavega.
Artes
Gráficas Quinzaños, 2013, páginas 132 a la 139.
[20] Bustamante Gómez, Tomás; El maestro de obra prima y la mulata. Artes Gráficas Quinzaños, 2022, páginas 65/86.
[21] Bustamante
Gómez, Tomás; Federico Rodríguez Piró. De Flandes a Chile. Artes Gráficas
Quinzaños,
[22] Ver https://www.torrelavegaantigua.com/2013/01/joaquin-fernandez-herreros-cantero-y.html
[23] Boletín
Oficial de la Provincia del día 23 de junio de 1943.
[24]
Registro Civil Torrelavega, Tomo 53, página 208, sección tercera.
[25]
Archivo Histórico Provincial de Cantabria.
[26] También
fue presidente de la Real Sociedad Gimnástica de Torrelavega.
[27]
Cláusula primera del testamento.
[28]
Significa que se lo deja en propiedad, pero al ser la usufructuaria su mujer
Alberta Herrera, Serafín
Faustino, su
hijo adoptivo no podrá disponer de ello hasta que esta muera.
[29]
Cláusula dos y tres del testamento.
[30]
Cláusula cuarta del testamento.
[31]
Cláusula quinta del testamento.
[32] Fue alcalde de Torrelavega. Ver https://www.torrelavegaantigua.com/2019/07/alberto-velarde-blanco-1876-1950.html
[33] El
Cantábrico correspondiente al 3 de julio de 1915.
[34]
Registro Civil de Torrelavega, Tomo 59, página 158, sección tercera.
[35] Registro Civil Los
Corrales de Buelna. Libro 15, folio 331.
[36] Falleció en Torrelavega
el 26 de octubre de 1980.
[37] Formulario completado por
él mismo
[38] Información facilitada
por su hija Inmaculada a la cual agradecemos.
[39]
Registro Civil Torrelavega, tomo 127, página 9.
[40] Registro
Civil Torrelavega, tomo 127, página 9, sección tercera.
[41] Libro 22 Bautizados
Torrelavega, folio 186 y 186 vto.
[42] Libro de familia de
Guillermo Miguel Alonso Conde.
[43] Libro 21 Difuntos Torrelavega, folio 175 vto.
[44] Libro 24 Bautizados (1929-1932), folio 166.
[45] Libro
22 Bautizados Torrelavega, folio 65 vto. y 66.
[46] Libro 25 Bautizados
Torrelavega, folio 116 vto.
[47] Esquela de la Funeraria
“La Montañesa”.
[48] Esquela de la Funeraria
“La Montañesa”.
[49]
Registro Civil de Los Corrales de Buelna, nacimientos, folio 74.
[50]
Según dice en su partida de casamiento. Libro Casados Torrelavega (1910-1923),
folio 121 vto.
[51]
Firmaba la crónica “Melilla” y apareció publicado en El Cantábrico del día 12
marzo 1911.
[52] Libro
Casados Torrelavega (1910-1923), 121 vto.
[53] Nace
en Torrelavega el 14 diciembre 1911 y bautizada el 17 de mayo de 1917.Libro 20
Bautizados Torrelavega (1917-1920), folio 4.
[54] Nace
el 4 febrero 1913 y bautizada el 17 de mayo de 1917. Libro 20 Bautizados
Torrelavega (1917-
1920), folio
3.
[55] Nace a las cuatro de la mañana del día 11 de febrero 1914 y bautizado el 17 de mayo de 1917. Libro 20 Bautizados Torrelavega 1917-1920), folio 3.
[56] Nace el día 8 de febrero de 1916y bautizada el 17 de mayo de 1917. Libro 20 Bautizados Torrelavega (1917-1920), folio 3.
[57] Nace el 15 de marzo de 1920 y es bautizado el 29 de marzo. Libro 20 Bautizados Torrelavega (1917-1920), folio 183 vto. y 184.
[58] Nace el 20 de julio de 1922 y bautizada a los diez días. Libro 21 Bautizados Torrelavega (1921-1923), folio 114.
[59]
Nace el 6 de diciembre de 1924 y bautizado el día 21. Libro 22 Bautizados
Torrelavega (1923-1926), folio 165.
[60] Nace
el 20 de febrero de 1928 y bautizada el 4 de marzo. Libro 23 Bautizados
Torrelavega (1926-
1929), folio
161 vto. y 162.
[61]
Nacida el 11 de marzo de 1931 y bautizada el 16 de abril. Libro 24 Bautizados Torrelavega (1929-
1932), folio
204.
[62] Nace
el 29 de enero de 1933 y bautizado el 5 del mes siguiente. Libro 25 Bautizados Torrelavega
(1932-1936), folio 93.
[63] Esta
información aparece en un lateral de la partida de bautismo.
[64] Ver El
Cantábrico 17 agosto 1932.
[65] Ver El
Cantábrico 17 enero 1930 y 10 enero 1931.
[66]
Registro Civil Torrelavega. Difuntos, tomo 53, página 208.
[67]
Registro Civil Torrelavega. Defunciones, tomo 59, página 158.
[68] No siempre el Registro Civil de Santander colabora para obtener estos datos. Pero según su defunción, Registro Civil Torrelavega, tomo 75, página 197, sección tercera, falleció en Torrelavega día 6 de agosto de 1955 a los 65 años. Luego según este dato nace en 1890. Según su matrimonio, Registro Civil de Torrelavega, tomo 20, página 179, sección segunda, se casó el 11 de marzo de 1911 cuando contaba con 20 años. Luego nace en 1891. No nos equivocamos si decimos que nace en Santander entre 1890 y 1891.
[69]
Registro Civil de Torrelavega, tomo 20, página 179, sección segunda.
[70] Asistiendo como testigos Don Manuel Gutiérrez Rubio, de 36 años, casado y vecino de Sierrapando y Don Vicente Calzada Pérez, de 31 años, casado y vecino de Sierra.
[71]
Registro Civil Torrelavega, tomo 20, página 180, sección segunda.
[72]
Firmaba la crónica “Melilla”.
[73] Nos
cuenta Armando Martín Alonso.
[74]
Madre de Armando Martín Alonso que nos ha proporcionado muchos datos. A él mi
agradecimiento.
[75] Joaquín
Fernández Herreros (1871-1951) fue elegido alcalde de Torrelavega el día 2 de
mayo de 1933
sucediendo al primer alcalde de la segunda
república, José Mazón Samperio. Su mandato que duró dos
años finalizó
el día 12 de mayo de 1935. Contó para su elección, además de los republicanos,
con los
votos del
partido monárquico absteniéndose los socialistas.
[76] El
Cantábrico 13 junio 1923.
[77] Registro
Civil Torrelavega, tomo 75, página 197, sección tercera.
[78] En
el recordatorio de su fallecimiento que hizo su mujer aparece 66 años y en
realidad tiene 65 como
así consta en
el Registro Civil.
[79]
Registro Civil Torrelavega, tomo 83, página 392, sección tercera.
[80] Libro
19 Difuntos Torrelavega, folio 59
[81]
Libro Bautizados Castro Urdiales, signatura 08236, folio 320. Aunque,
erróneamente aparece en día 10
de julio en
su defunción del Registro Civil de Torrelavega.
[82] Fueron
sus padrinos Faustino Alonso y Antonia García, vecinos de Castro Urdiales.
[83]
Libro Casados Torrelavega (1910-1923), folio 240.
[84]
Nación el 26 de junio de 1898 en Santa Olalla. Falleció en 1960 en Torrelavega.
[85] Ver El
Cantábrico del 31 enero 1923.
[86]
Libro 24 Bautizados Torrelavega, folio 121.
[87] Libro 24 Bautizados Torrelavega, folio 243
vto.
[88]
Aparece en un lateral de su partida de bautismo.
[89] Libro
26 Bautismos Torrelavega (1936-1942), folio 12 vto.
[90][90]
Registro Civil Torrelavega, tomo 88, página 39.
































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