sábado, 12 de septiembre de 2026

PASCUAL ALONSO SECO (1853-1914). Fundición Pascual Alonso

             Pascual Alonso Seco, que instaló la primera fundición en la villa de Torrelavega en los primeros años del siglo XX, nace[1] a las once de la noche del día 10 de julio de 1853 en Sopeña de Carneros, provincia de León. Pertenece este pequeño pueblo al municipio de Villaobispo de Otero situado a escasos 4 km de Astorga. Formaban parte de este municipio además del citado, Sopeña de Carneros, Brineda, Carneros, La Carrera, Otero de Escarpizo y Villaobispo de Otero. En la antigüedad Sopeña, “bajo la peña”, se llamaba Petra Leve por las rocas donde se asentaba la primera fortaleza.

            Pascual Alonso era hijo de Domingo Alonso Mosquera y María Seco Prieto que se habían casado en el mismo pueblo de Sopeña. Domingo, su padre, era natural de Otero de Escarpizo, perteneciente al municipio de Villaobispo de Otero; y su madre, María, había nacido, en Sopeña de Carneros.

            Al día siguiente del nacimiento del niño, al que pondrán de nombre Pascual, fue conducido a la iglesia parroquial de Santa María de Sopeña de Carneros donde fue bautizado[2] por el presbítero Toribio Gayoso.

Partida de bautismo de Pascual Alonso 1853 Sopeña de Carneros, León. 

   Nuestro biografiado era nieto por línea paterna de Francisco Alonso y de Polonia Mosquera “vecinos que fueron de Sopeña donde fallecieron, el primero natural de este pueblo y la segunda de Otero”.  Sus abuelos maternos, Alejandro Seco y María Prieto “vecinos que fueron de este lugar donde murieron, y naturales aquel de Sopeña y está de Román de la Vega”. Además de Pascual, el matrimonio tuvo tres hijos más, Alejandro, Vicente y Pedro que pensamos que fueron agricultores.

            Domingo Alonso Mosquera, padre de nuestro biografiado, “fallece[3] de un accidente apopléjico a las cuatro menos cuarto de la mañana del día 13 de julio de 1867 después de recibir el Santo Sacramento de la Extremaunción, y cuando contaba con 55 años”. Al día siguiente fue sepultado en el cementerio de la localidad por Ignacio Martínez, presbítero cura propio de dicho pueblo. Enterré “al cadáver de Domingo Alonso, mi feligrés, natural de Otero de Escarpizo en esta Diócesis, viudo que había quedado de María Seco difunta en esta parroquia, hijo legítimo de Francisco Alonso y de Polonia Mosquera, vecinos que fueron de este pueblo de Sopeña, en donde fallecieron, y naturales el primero del mismo pueblo, y la segunda del dicho Otero”. Se le hicieron los funerales según costumbre del pueblo”.

            El niño Pascual corretea por las callejas y caminos de Sopeña hasta que se tiene que poner a trabajar y antes aprender un oficio. La primera relación que tuvo Pascual Alonso con el fuego fue en Astorga. A escasos cuatro kilómetros del pueblo donde nació. En Astorga trabaja de herrero, fue su primera profesión. Con el fuego y el martillo hacía o reparaba piezas que se usaban en el trasporte más común de aquellos años, los carros y también verjas y puertas de hierro para las casas del lugar y alrededores.

            Años después es contratado como forjador por la empresa Nueva Montaña Quijano viniéndose a vivir a Los Corrales de Buelna. Será su segundo oficio y su segundo lugar de residencia. Aquí nacerán dos de sus hijos, Domingo Alonso Herrera[4] (1893-1977) y Manuel[5] (n.1895), en el último decenio del siglo XIX.

            Más adelante se traslada a vivir a Castro Urdiales donde trabajará en una fundición y es aquí donde nace su hijo pequeño Miguel Alonso Herrera[6] (1897-1979). Son los primeros años del siglo XX cuando se independiza y crea su primera empresa de fundición que llega a tener una plantilla de cerca de 200 trabajadores. La Fundición de Pascual Alonso es pionera en Torrelavega.

            Por lo tanto, Pascual Alonso vivió a lo largo de su vida en cinco lugares. En Sopeña de Carneros donde nació; en Astorga donde aprende el oficio y trabaja como herrero; en Los Corrales de Buelna donde trabaja de forjador en la empresa Nueva Montaña Quijano de José María Quijano Fernández-Hontoria (1843-1911); en Castro Urdiales cuando, en los últimos años del siglo XIX, trabaja en una fundición, y, por último, en los primeros años[7] del siglo XX, llega a Torrelavega y crea una importante empresa “Fundición de cobre y hierro Pascual Alonso”. Es aquí en Torrelavega donde formará una extensa familia al casarse sus cinco hijos.

La Fundición, en su primera ubicación, estaba alojada en Cuatro Caminos en un corralón que había detrás de donde se instalará, más adelante, el Bar Gimnástica. La Fundición y Talleres de Pascual Alonso fueron muy importantes. Fabricaban piezas para el ferrocarril, para carromatos, para los molinos y panaderías. Incluso fabricaban maquinas, tornos fresadores, y todo lo necesario para el acabado de las piezas por tener la fundición y los talleres. Todo iba viento en popa hasta el comienzo de la guerra incivil española cuando fue incautada por los sublevados.

 

PASCUAL ALONSO EN LOS CORRALES DE BUELNA

 

            Estando trabajando de herrero en Astorga es llamado por la empresa Forjas de Buelna para trabajar como forjador. Esta empresa fue creada por José María Quijano Fernández-Hontoria (1843-1911), joven abogado natural de Los Corrales de Buelna. Gracias a él y a su política de crecimiento, Pascual Alonso viene a trabajar y vivir al valle de Buelna abandonando definitivamente la provincia de León.

            Cuando Pascual Alonso trabaja como forjador en los Corrales de Buelna, Alberta su mujer “atendía una tienda del pueblo donde se vendía de todo y la ayudaba su marido Pascual cuando salía de trabajar".

            José María el fundador de la empresa, era hijo de José Felipe Quijano Moncalián[8], la calle Ancha de Torrelavega lleva su nombre, y Rafaela Fernández Hontoria. Estudia Derecho en la Universidad de Valladolid en la que se licencia en 1866. Más adelante trabajó hasta los treinta años como abogado en Torrelavega. A partir de 1875, después de visitar la Exposición Universal de 1873 en París, inicia su etapa como empresario. Comienza haciendo puntas para las ferreterías de Santander. Poco a poco y con la ayuda de operarios con buenos oficios que contrata, dio cuerpo a una importante empresa del metal. Entre estos operarios de primera línea, que va contratando por toda España, está Pascual Alonso.

            La importancia de este empresario es palpable, años más tarde, en 1899 constituyó la sociedad Altos Hornos de Nueva Montaña, de la que fue su primer presidente. Fue, además, consejero y fundador del Ferrocarril Santander-Bilbao y del Ferrocarril del Cantábrico. Diputado provincial, representando a Cantabria varias veces como senador. A su fallecimiento, en 1911, su viuda, Soledad de la Colina y de la Mora, y sus hijos, fundaron la Sociedad Anónima José María Quijano, que en 1948 se fusionó con Nueva Montaña. El Rey Alfonso XIII concedió a su viuda el título de condesa de Forjas de Buelna, cuando visitó la fábrica de Los Corrales de Buelna tres años después del fallecimiento de su fundador. Según cuenta la familia de Pascual, este señor, José María Quijano, fue el que animó a Pascual Alonso a montar su propia empresa a principios del siglo XX en Torrelavega.

El primer taller de la Fundición lo instaló en La Quebrantada, hoy Cuatro Caminos, en un caserón al comienzo de lo que será la calle Joaquín Hoyos. Posteriormente en 1909 comienza la construcción de su nueva fundición y al año siguiente se traslada a su segunda sede, al Paseo de Posada Herrera que así se llama en homenaje al político asturiano José Posada Herrera (1814-1885). Estará situada la nueva fundición después de la fábrica de Curtidos, tenería francesa, de Alexis Etchart Mendicouague[9] y del ramal de la vía del Grillo que unía la línea de vía estrecha del ferrocarril del Cantábrico con la vía ancha de Renfe, en la estación de Sierrapando.

Permiso para la construcción de la Fundición en 1909 en el Paseo Posada Herrera.


 

Taller de Fundición Pascual Alonso

            Cuando llamaban por teléfono a su empresa tenías que pedir el 9 a la telefonista que te preguntaba y se publicitaba como “Taller de Construcción y Reparación Pascual Alonso Seco. Fundición de hierro hasta 2.000 kilos. Fundición de Bronce. Cerrajería y Forja. Calderería. Fumistería. Maquinaria en General. Panaderías completas. Molinos harineros”. Trabajaban con toda clase de máquinas y motores que posteriormente instalaba.

            Aunque en varios libros y periódicos datan el comienzo de la fundición de Pascual Alonso Seco en 1888 en Torrelavega, es decir en el siglo XIX, la realidad es que no es así. Consultada la contribución industrial, la fundación comienza su andadura en el siglo XX, concretamente en 1903. Se instala en La Quebrantada, hoy Cuatro Caminos. Pascual Alonso paga por esta fundición como contribución industrial[10] al ayuntamiento de Torrelavega 500 pesetas al año.

            Por las “Matrículas y Padrones de la Contribución Industrial y de Comercio”[11] podemos conocer cuando se instala la fundición. Esta relación de comercios e industrias servía a la administración para tener una relación exacta de los establecimientos abiertos de cara al público. Además, se utilizaba para cobrar tasas por tener un establecimiento al público.

            Después de venir de Castro-Urdiales a Torrelavega instala en 1903 su taller de hierro en el corralón de Cuatro Caminos, como ya hemos dicho, hasta que decide construir su propio taller, Taller de Fundición Pascual Alonso. Han pasado tan solo poco más de cinco años. Para ello, presenta en el ayuntamiento, el 23 de enero de 1909, unos planos y “solicita construir en el Paseo de Posada Herrera una casa vivienda y un taller de hierro”.

Plano de la Fundición. Archivo Municipal Torrelavega

 

El plano fue dibujado por el maestro de obras Pablo Piqué (1848-1918), aprobado el proyecto y comunicado el 16 de febrero de 1909 por el secretario del ayuntamiento Luis Bustamante


La Fundición en la actualidad, 2026

 

Pascual Alonso se casa[12] con la santanderina Alberta Herrera Fernández. La novia había nacido[13] en Santander a las tres y media de la mañana del día 7 de agosto de 1860. Era hija de José Herrera que era natural de Viérnoles y de Justa Fernández que había nacido en el pueblo de Santa Cruz de Iguña. A los cinco días fue bautizada en la iglesia catedral de Santander por cura ecónomo Francisco Paula Diaz.

            Fueron sus abuelos maternos, Julián Fernández natural del pueblo de Aguayo y María Pérez que había nacido en el pueblo de Santa Cruz; su abuelo paterno desconocido[14] y su abuela paterna Petra Herrera nacida en el pueblo de Viérnoles.

Partida de bautismo de Alberta Herrera 1860, Santander.

 

            Tuvo el matrimonio cinco hijos, Domingo, Luis, Miguel, Manuel y uno adoptado, Faustino. De todos hablaremos más adelante.

            El comercio y la industria de Torrelavega[15] fueron los responsables del salto cualitativo que trasformó esta ciudad en los primeros años veinte del siglo veinte. Después vendrá la etapa más floreciente de esta ciudad. Anteriormente la llegada de la luz, la concesión del título de ciudad, el establecimiento de fábricas de primer nivel provoca un cambio importante y definitivo de este lugar.

            Atrás quedaron los asentamientos de nuestros antepasados en la falda del monte Dobra, el castillo con las tres torres de los señores de la Vega en la Plaza de la Iglesia, el Camino Real que conecto el Puerto de Santander con Castilla, el cruce de caminos, la concesión del mercado de los jueves, la concesión de las Ferias de Ganado, hasta conseguir un comercio y una industria pujante que culminará con la constitución del Banco de Torrelavega en 1920 y años antes con la creación de la Cámara Oficial de Comercio e Industria de Torrelavega en 1913.

            A todos ellos, comerciantes e industriales, con nombres y apellidos, les debemos mucho, entre ellos a Pascual Alonso Seco que crea la primera fundición de Torrelavega en los primeros años del siglo XX.

Esta fotografía es solo es un pequeño homenaje a estos industriales de Torrelavega, de izquierda a derecha aparecen en esta foto histórica: Florencio Fernández Herrero, hijo de Segundo Fernández y de la empresa del mismo nombre; Pascual Alonso Seco, con la primera fundición que se instala en Torrelavega, Fundición Pascual Alonso; Alfonso Guerra, secretario de la Escuela de Artes y Oficios en donde se formaron fantásticos operarios; Víctor Tejedor, librepensador y por último a Joaquín Fernández Herrero[16], hermano de Florencio, que fue cantero y alcalde Republicano de Torrelavega. 

Industriales de Torrelavega antes mencionados

 

PENSAMIENTO DE PASCUAL ALONSO            

 

              Por entonces no todo era partido conservador y partido liberal, también existía en Torrelavega, en los últimos años del siglo XIX y primeros del siguiente, un grupo de Librepensadores, conectados con el movimiento del libre pensamiento que comenzó en Francia.

              Los librepensadores son republicanos, “buscando la alianza con las clases trabajadoras”, abrazan el liberalismo, el feminismo, el divorcio, el naturalismo, el estudio de las humanidades, la historia de las religiones y cuestionan la pena de muerte. Contrarios a los dogmas católicos, presentan una fuerte carga anticlerical, por lo que cuentan con una contestación radical desde las instituciones oficiales y los órganos de prensa de las autoridades eclesiásticas españolas.

              Muestran sus simpatías con la masonería, con la Institución Libre de Enseñanza, con la Asociación por la Enseñanza de la Mujer, con la Sociedad Protectora de los Niños y están a favor del resurgimiento de la cultura sefardí en España. Este movimiento en Torrelavega tomó partido en 1905 cuando en los días 4, 5, 6 y 7 de septiembre se iba a celebrar en París, el Congreso Internacional de Librepensadores. El grupo de Torrelavega decidió ser representado en la capital francesa por el director de Las Dominicales de Madrid, Fernando Lozano[17]. Esta noticia la podemos leer en “Las Dominicales del Libre Pensamiento”[18] correspondiente al día 22 de septiembre 1905.

              Esta revista semanal que se publicaba los domingos entre 1875 y 1939, influyó en la sociedad de la época. Contribuyó en buena medida a abrir en la sociedad de aquella época un debate sobre temas tan importantes como la educación, la igualdad, la política. Destacados escritores firmaban artículos en esta revista como Joaquín Dicenta, Emilio Castelar, Francisco Pi y Margall y la escritora feminista Rosario de Acuña.

              En ese movimiento junto a nuestro biografiado, Pascual Alonso Seco, estaba mi bisabuelo, Isaac Gómez Abascal, su hermano Maximiliano y otros muchos más, que más adelante citaremos. Políticamente eran personas progresistas y también, destacaban por su anticlericalismo.

              Al año siguiente, se celebró otro congreso de librepensadores, esta vez en Buenos Aires, Argentina. La fecha para el Congreso Internacional de Librepensadores, era el 20 de septiembre de 1906. También en este congreso estuvo representada Torrelavega de la mano, una vez más del director del semanario antes citado.

              No eran pocos los que pertenecían a este grupo, allí estaban representadas muchas familias de esta ciudad. Pascual Alonso Seco con tres de sus hijos, Manuel, Miguel y Faustino Alonso Herrera; también José Ortiz Ruiz[19], Víctor Tejedor, Antonio de Terán, José Cayón, Luis Sánchez, Alberto Herrera.

              La familia del autor de esta biografía estaba personificada por Isaac Gómez Abascal[20], por su hijo Adolfo Gómez, por el hermano de Isaac, Maximiliano Gómez Abascal[21] y allí también estaban, Jesús Peña, José Armas, Santiago Sanchez Quevedo, y el que será más adelante alcalde republicano Joaquín Fernández Herreros[22].

              También formaban parte de este movimiento de librepensadores, Saturio Fernández, Luciano Alcalde, Anastasio López Salcedo, Eusebio Cuevas, José Villegas, Benito Fernández Carujedo, Giordano Termófilo Tejedor, Víctor Manuel Tejedor. Y dos mujeres, Dulcinea Herreros de Tejedor, Araceli Tejedor.

Cabecera de la revista Las Dominicales del Libre Pensamiento

El solar donde estaba instalada la Fundición de Pascual Alonso se extendía a lo largo del paseo de Julio Hauzeur, prácticamente, desde el paso a nivel de las “ocho portillas” hasta el chalet, donde tenía la clínica de partos Manuel Salceda Díaz-Munio frente a la fábrica Continental.

En la primera vivienda, junto a las vías, vivían Miguel y Domingo Alonso Herrera. En el otro extremo se encontraba la vivienda de Luis Alonso Herrera. Y entre ambas viviendas estaban los talleres de fundición y metalúrgico. En la parte trasera de los edificios, colindante con los prados de la Mies de Vega, estaban los patios de fundición y ferretería.

Vivienda al final de la Fundición donde vivía Luis Alonso Herrera, 2026

En uno de estos patios, en una especie de casucha, vivieron un tonelero gallego llamado Acosta, su mujer y su hijo que, si mal no recuerdo, fue guardia municipal. En otro patio, bajo una tejavana, guardaba el carro un tal Inocencio que, con un burro y su pierna de madera, se dedicaba a recoger botellas vacías de vidrio para vender.

Uno de los nietos de Pascual Alonso, José Alonso Conde, cuenta en una entrevista realizada por Manuel Crespo, que “el mayor esplendor de la industria de Pascual Alonso hay que enmarcarla entre 1914 (fecha en que fallece el fundador) y 1923”. El declive de esta empresa “coincide con la guerra civil española en la que los Alonso lucharon en el bando perdedor”. El bando sublevado incautó gran parte del material que se encontraba en la factoría, nuestra familia “nunca hizo una reclamación limitándonos a aceptar una circunstancia histórica adversa”. A la muerte del pionero en 1914 la empresa pasó a su viuda Alberta Herrera y a la muerte de esta, años después en 1921, a sus hijos, Domingo, Luis y Miguel hasta su desaparición después de la guerra incivil española.

            La guerra incivil española castigó, como ya hemos explicado, la marcha de una empresa floreciente de esta ciudad. “Apostaron por los perdedores y esto trajo consecuencias”. Fue incautada y expropiados gran parte de sus bienes. Acabada la guerra fueron sus hijos los que decidieron poner en marcha la nueva empresa. Eran los primeros años de los cuarenta del siglo pasado cuando deciden poner en marcha una Fundición de Hierro. La tramitación se llevó a cabo en Santander, en la Delegación de Industria. Por fin la autorización apareció en el Boletín Oficial de la Provincia del día 23 de junio de 1943. Decía así:

“Esta Delegación de Industria ha resuelto: Autorizar al hijo de Pascual Alonso, para poner en funcionamiento una industria de fundición de hierro en Torrelavega con arreglo a las condiciones generales fijadas en la norma 11º de la citada Orden. La puesta en marcha deberá efectuarse en el plazo máximo de tres meses, pasados los cuales, sin realizarla, se considerará anulada la presente autorización. Santander 10 de junio de 1943”[23]

Firma autógrafa de Pascual Alonso

 

FALLECIMIENTO

            Pascual Alonso fallece cuando contaba 61 años, de una insuficiencia mitral, a las 17 horas del día 2 de octubre de 1914, en su casa al lado mismo de la fundición, en el Paseo de Posada Herrera. Deja viuda, Alberta Herrera Fernández y “tres hijos llamados Luis, Domingo y Miguel y uno adoptivo llamado Faustino Castro”[24]. Hizo testamento ante el notario de Torrelavega, Mariano Muñoz[25]. Su mujer fallecerá siete años después, en 1921.

            Un mes antes de su fallecimiento, el 23 de septiembre de 1914, el notario de Torrelavega Mariano Muñiz Castaño[26] acude a la casa de Pascual Alonso ya enfermo y en cama. “Pascual Alonso, mayor de edad, casado, industrial con cédula personal número 1634, tiene, a mi juicio, y al de los testigos, la capacidad legal necesaria para otorgar esta su disposición testamentaria”.

            “Que aun cuando enfermo en cama se halla en el pleno uso de sus facultades intelectuales otorga seis cláusulas. La primera se refiere a la gestión de su cuerpo y alma. Aunque no profesó ninguna religión, ya hemos dicho que era ateo y librepensador, a la hora de morir decide: “Dejar a voluntad de su mujer todo lo relativo a entierro y demás piadoso que haya de celebrarse en bien de su alma”[27].

Testamento de Pascual Seco

            La segunda y tercera disposición se refiere a los bienes que posee: “Lega en pleno dominio a su mujer Alberta Herrera la mitad del tercio de bienes de que el testador puede disponer libremente y lega asimismo a su citada esposa el usufructo de la otra mitad de bienes del referido tercio de libre disposición y la nuda[28] propiedad de esa mitad a Serafín Faustino Castro, a quien el testador ha criado y educado como a hijo”[29].

            Nombra herederos a sus tres hijos, Luis, Domingo y Miguel, porque hacía años que Manuel había muerto. “En el remanente de todos sus bienes, derechos y acciones instituye y nombra herederos en pleno dominio y por iguales partes, a sus tres hijos Luis, Domingo y Miguel Alonso Herrera”[30].

            Nombra albaceas a su mujer, a su hijo Luis y a su amigo Bernardo Velarde Blanco que además le nombra contador y encargado de la “liquidación, división y adjudicación de su caudal, haciendo cuanto sea necesario hasta dejar a cada uno de sus herederos en posesión de los bienes que les correspondan”[31]. Fueron testigos de cuanto aquí aconteció el ya citado Bernardo Velarde Blanco, su hermano Alberto Velarde Blanco[32] y Carlos Celis Pérez. Casi tres años después, el 13 de junio de 1817, su viuda Alberta Herrera pide y recoge una copia del testamento en la notaría.

La prensa escrita recoge, como no podía ser de otra manera, el fallecimiento “del conocido industrial” Pascual Alonso Seco. El Impulsor, correspondiente al 4 de octubre de 1914, publicó su fallecimiento que se había producido dos días antes, el viernes 2 de octubre de 1914. La Hidalguía Cántabra del 8 de octubre nos comenta su entierro: “El sábado fue conducido hasta la última morada el antiguo industrial de esta plaza D. Pascual Alonso”. ¿Cuál fue su antigua morada? Aunque su defunción no aparece en los libros parroquiales de difuntos, ya hemos hablado de su condición de ateo, hay que pensar que fue enterrado en el cementerio de Geloria que había sido inaugurado tres años antes. A la izquierda de entrada de este camposanto había un pequeño espacio reservado para enterrar a los que no abrazaban la fe católica. Esa fue su morada.

El día 3 de julio de 1915 apareció en el periódico El Cantábrico una noticia que hacía referencia a un incendió que se había producido el día 30 de junio en la Fundición Pascual Alonso. Hacía escasos ocho meses de la muerte del fundador siendo su viuda Alberta Herrera Fernández la que se encargaba en la gestión de la empresa:

“A las nueve de la noche del último día del mes pasado, se declaró un violento incendio en la fundición de la señora viuda de Pascual Alonso de Torrelavega. El fuego fue originado por la estufa secadera de moldes, habiéndose quemado el tejado, solamente por la parte que cubre a esta. Al lugar del suceso acudieron fuerzas de la guardia civil y los bomberos, quienes lograron sofocar el incendio a las dos horas de haberse iniciado. El edificio estaba asegurado”[33].

Alberta Herrera Fernández, mujer de Pascual, fallece con 62 años el 26 septiembre 1921 a la una del mediodía de “Bright”. Era hija de José Herrera Velar y Justa Fernández domiciliados también en su casa de la calle Posada Herrera. Cuando muere Alberta “deja tres hijos, Luis, Domingo y Miguel, mayores de edad”[34]. Su cadáver recibirá sepultura en el cementerio de esta ciudad. No hizo testamento.

 

HIJOS DE PASCUAL Y ALBERTA

         Pascual Alonso tiene cinco hijos, Domingo, Miguel, Luis, Manuel y uno, adoptado, Faustino.

Domingo Alonso Herrera cuando era joven

 

DOMINGO ALONSO HERRERA (1893-1977)

         Domingo Alonso Herrera nació[35] a las cuatro de la tarde del 10 de abril de 1893 en la casa de sus padres cuando estos vivían en Los Corrales de Buelna donde su padre, Pascual Alonso, trabajaba como fundidor. Cuando nació el pequeño Domingo su padre contaba con 40 años y su madre con 33.

            Al día siguiente de su nacimiento su padre Pascual se personó en el Juzgado de Los Corrales para certificar su nacimiento. Su madre Alberta Herrera permanecía en su casa reponiéndose del parto. Domingo era nieto por línea paterna de Domingo Alonso y María Seco Prieto, ambos naturales de Sopeña de Carneros, perteneciente al distrito de Otero, en León. Y por línea materna eran sus abuelos José Herrera Velarde que era natural de Viérnoles y Justa Fernández Pérez que había nacido en Valdeiguña en el valle de Iguña.

            No tuvo mucho tiempo Domingo de jugar por las calles de Los Corrales, porque unos años después sus padres se trasladan a vivir a Castro Urdiales donde su padre trabajará en una fundición del lugar. En esta villa marinera nacerá en 1897 su hermano Miguel. Pocos años después, ya en los principios años del siglo XX, toda la familia se traslada definitivamente a vivir a Torrelavega donde el cabeza de familia abre un taller en La Quebrantada, hoy Cuatro Caminos, “Talleres Pascual Alonso”.

Conservas La Llanisca

            Con 10 años corretea por la zona donde su padre tiene el taller y de ahora en adelante nada de esto le será ajeno. Años después, en 1910 cuando su padre construye su nuevo taller y su nueva casa en el Paseo de Posada Herrera, Domingo ya tiene 17 años y aprende rápidamente el oficio, no en vano a su lado tiene un gran maestro de la fundición, su padre Pascual. Hasta llegar a ser jefe en la empresa de su padre.

            Se casó con Dolores Conde Gutiérrez[36] (1895-1980) en Llanes, Asturias, de donde era natural. La novia era hija de José Conde Rodríguez (1873-1953) y Francisca Gutiérrez Ruesga (1864-1913). Su padre José, fue el dueño de “La Llanisca” conservas de pescados y salazones de Llanes. Más adelante José se separará de Francisca y se casa con Aurora Merodio Sobrino con la que tiene cuatro hijos: Lidia, Maria Teresa, José e Isaura Conde Merodio.

Dolores Conde Gutiérrez

Vivió en la casa que construyeron sus padres en 1909 en el Paseo de Posada Herrera, llamada después calle Julio Hauzeur, en el número cinco. Trabajó en la fundición de su padre. El matrimonio tuvo seis hijos de los que daremos cuenta.

            José Alonso Conde (1920-2001) nace[37] 13 de mayo 1920 en Llanes, Asturias. Trabajó como director de “Industria Metalúrgica Jose Alonso Conde”. Se casó con María Jesús Rodríguez Tamargo y tuvo cinco hijos; Inmaculada, José Francisco, Ana María, María del Carmen y María José. José Alonso falleció[38] el 7 de marzo de 2001 en Torrelavega. Sus cenizas fueron esparcidas por el monte Ibio.

Alberta Alonso Conde (1922-1990) nace[39] el 18 de noviembre de 1922 en Torrelavega. Trabajó de carnicera. Se casó con Ricardo Manuel Montero Santibáñez industrial carnicero con el que tuvo dos hijos, José Manuel y Enrique. Su último domicilio lo encontramos en el piso cuarto derecha de la calle Félix Apellaniz en Torrelavega. Alberta falleció[40] en el Hospital de Validecilla en Santander el 1 de noviembre 1990 “de un ictus cerebral isquémico”. Sus restos reposan ene le cementerio de Campuzano de Torrelavega.

Domingo Alonso Herrera

            Guillermo Miguel Alonso Conde (1925-1995) nace[41] a las ocho de la mañana del 10 de febrero 1925 en Torrelavega. Días después, el 1 de marzo fue bautizado en la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, siendo sus padrinos Miguel Alonso y Elisa Quevedo. Trabajó de moldeador en Torrelavega y de curtidor en Francia. Se casó[42] con Valentina Diaz Gomez y tuvo 4 hijos; José Manuel, María Dolores, Rodolfo y María del Mar. Vivió en el número 13 de la calle José Gutiérrez Alonso. Falleció[43] 23 de noviembre 1995 y está enterrado en el cementerio municipal Rio Cabo de Torrelavega.

            María Teresa Alonso Conde (n.1930) nace[44] a las cuatro de la mañana del 17 de octubre 1930 en Torrelavega. A los seis días fue bautizada en la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción. Se casó con Luis Campo Laborda con el que tuvo 6 hijos, Luis, Alberto Ignacio, Begoña, Maria Teresa, Blanca y José Ramon. En la actualidad sigue viviendo.

            Dolores Alonso Conde (n.1923) nace[45] en Torrelavega a las cinco de la tarde del día 21 de agosto de 1923. El día 3 del mes siguiente fue bautizado en la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción. Fueron sus abuelos paternos Pascual Alonso y Alberta Herrera anteriormente mencionados; y los abuelos maternos, José Conde y Francisca Gutiérrez Ruesga naturales de Burguillos, Badajoz, y Cervera del Rio Pisuerga, Palencia. Permaneció soltera. Murió en Vitoria donde está enterrada.

            Y por último el hijo pequeño, Rodrigo Alonso Conde (1933-2014)   que nace[46] a las siete y media de la tarde del día 6 de julio 1933 en Torrelavega. Fue bautizado el día 31 de julio de este año en la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción con los nombres de Domingo, Ezequiel Rodrigo. Trabajó en el taller de su hermano José. Se casó con Leonor Cacho Rubio el día 16 de julio de 1963 en Ganzo, Torrelavega. Tuvo el matrimonio 4 hijos; Alejandro, Ana, Rodrigo y Isabel. Rodrigo Alonso Conde falleció[47] el 9 de julio 2014 y está enterado en el cementerio de Ganzo, Torrelavega.

            Domingo Alonso Herrera falleció[48] con 84 años el 24 de mayo de 1977 en Torrelavega y su mujer Dolores Conde Gutiérrez tres años después, el 26 octubre 1980, cuando contaba con 85 años. Sus restos reposan en el cementerio de Campuzano, en Torrelavega

Fábrica de conservas La Llanisca en Llanes

 

MANUEL ALONSO HERRERA (1895-1914*)

Dos años después nacerá el segundo hijo de Pascual y Alberta, Manuel. Manuel Paulino, que era así como le llamaron nace[49] a las 4 de la tarde del día 22 de junio de 1895 en la casa de sus padres en Los Corrales de Buelna cuando su padre Pascual trabajaba como fundidor en esta localidad. Fallece joven antes que su padre que lo hizo en 1914.


FAUSTINO ALONSO HERRERA (n.1883)

Al nacer Faustino Castro      

            Faustino Serafín Castro, uno de los cinco hijos de Pascual Alonso Seco, el único que fue adoptado, había “nacido[50] en 1883 en Santander. En su certificado de matrimonio afirma que “estaba domiciliado en Torrelavega”. Es posible que fuera hijo de algún pariente del padre de Pascual, Domingo Alonso Mosquera o de su madre Polonia Mosquera, porque los Mosquera están emparentados con los Castro.

            Pascual Alonso dice de él en su testamento “le he criado y educado como a un hijo”, dándole sus apellidos, por lo tanto, a partir de su adopción será Faustino Alonso Herrera. Parece, según nos cuenta algún descendiente, que ejerció el oficio de barbero.

            Siendo joven, Faustino conoce a la que va a ser su mujer, Maria Montero Ruiz, que era natural de Campuzano, Torrelavega, e hija de Ramón Montero, gallego nacido en Betanzos, La Coruña, y de Ezequiela Ruiz, nacido en el pueblo de Campuzano.                                                                                    

            La pareja contrajo matrimonio civil el 11 de marzo de 1911 en el juzgado de Torrelavega que estaba situado en el Consistorio municipal en la Plazuela del Grano frente a la cárcel del partido judicial. Allí estaban presentes el Juez Municipal Valeriano Ingelmo, el secretario Francisco de la Fuente y cuatro testigos, republicanos y libres pensadores, Manuel Gutiérrez Rubio, Vicente Calzada Perez, Víctor Tejedor Coroas y Aurelio Berrazueta. El novio contaba con 28 años y la novia con solo 18.  Fue una doble boda, ya que se casaron a la vez él y su hermano Luis, constituyendo este hecho un acontecimiento en aquel Torrelavega poco habituado a estas ceremonias civiles de matrimonio. 

            Hubo una gran concurrencia de gente que ocupó totalmente el soportal de la Casa Consistorial, y al acabar la ceremonia les recibió un quinteto musical tocando La Marsellesa como himno de la libertad, y los acompañó los allí presentes por varias calles de la ciudad. Celebraron el banquete en Campuzano “verdadero baluarte del republicanismo español”. El acontecimiento mereció una crónica que aparece en el periódico El Cantábrico del día posterior. Decía así la crónica:

            Dos Matrimonios Civiles.

            Ante el Juez Municipal D. Valeriano Ingelmo, y el secretario Don Francisco de la Fuente, contrajeron ayer matrimonio las bellísimas jóvenes Doña Teodora Fernández Herreros y Doña Marina Montero Ruiz, con Don Luis Alonso Herrera y Don Serafín Faustino Alonso, respectivamente. Fueron testigos Don Manuel Gutiérrez Rubio, Don Vicente Calzada Perez, Don Víctor Tejedor Coroas y Don Aurelio Berrazueta.

            El soportal de la Casa Consistorial fue totalmente ocupado por un gran número de personas que esperaban ver la celebración de los actos civiles, por los que aquí ya va entrando la gente. Al salir del Juzgado los contrayentes, los testigos y los invitados, un quinteto les recibió a los acordes de La Marsellesa y vivas al matrimonio civil, que fueron unánimemente contestados por la enorme concurrencia.

            Después de recorrer varias calles, se dirigieron todos al inmediato pueblo de Campuzano, verdadero baluarte del republicanismo español, donde tenía preparada una suculenta comida la señora viuda de Pereira. Durante el almuerzo reinó la más franca alegría entre los comensales, celebrando el acto doble de ayer, por el cual dos familias honradas y trabajadoras se han manifestado partidarias del matrimonio civil.

            El elemento joven, compuesto en su mayor parte de lindísimas muchachas, en cuyos relampagueantes ojos vimos abismos de amor insondable, bailó sin cesar hasta las ocho de la noche, hora en que aquella abigarrada maceta de flores, cuyos perfumes aun conservamos, se deshizo para volver cada flor a su tiesto. El bullicio y la algazara no decayeron un instante durante todo el día. Reciban los cónyuges, sus padres y los testigos, queridos amigos nuestros todos, la más sincera enhorabuena[51].  

            El hecho de estar casado civilmente, en aquel tiempo, provocaba automáticamente la excomunión de la Iglesia Católica. Por este motivo, cuando a los seis años deciden contraer matrimonio religioso, tuvieron que ser absueltos de esta excomunión, y así lo indica el párroco en su partida de matrimonio “fueron absueltos de la excomunión en que habían incurrido por su matrimonio civil”[52]. El matrimonio religioso se celebró el 28 de mayo de 1917 en la Iglesia de la Consolación en la Plazuela del Grano de Torrelavega. Faustino, el novio tenía 34 años y la novia María 24.  Ofició la ceremonia el cura Emilio Revuelta Ruiz. Once días antes de su matrimonio religioso, bautizaron en un mismo día a los cuatro hijos que ya tenían, Alberta, María Milagros, Ramón y Felicidad, suponemos que esta sería otra de las condiciones que ponía la Iglesia para poder celebrar el matrimonio religioso.

Interior de la Fundición de Pascual Alonso e Hijos

 

 Faustino y María tuvieron nada menos que diez hijos. El primero una niña a la que llamaron Alberta[53] (n. 1911); después nacerá otra niña María Milagros[54] (n.1913); al año siguiente tuvieron el primer niño Ramón[55] (n.1914) y por último nacerá la cuarta hija antes de su matrimonio religioso, Felicidad[56] (n.1916). Al año siguiente de nacer Felicidad se casan por la iglesia. Tres años después nacerá el segundo hijo varón Faustino Enrique[57] (n.1920); después vendrá otra niña a la que ponen de nombre Lucila[58] (n.1922). Será la primera hija que se va a vivir a Barcelona y allí se casa, en la Iglesia de la Madona Milagrosa con Claudio Rodríguez Saho el 18 de octubre de 1945; después nacerá otro niño al que ponen de nombre Nicolás[59] (n.1924) que también se casa en Barcelona, en la Parroquia de Santa Madrona, con Nieves Molina Pérez el 7 de diciembre de 1947. En 1928 nacerá Marina[60](n.1928) casada como los dos hermanos anteriores en Barcelona el 28 de enero de 1982 con Mario Bencerrey Ontubia, en San Ildefonso. Por último, nacerán en los años treinta del siglo XX sus dos últimos hijos, Eugenia[61](n.1931); y José Luis[62](n.1933). Este último, se casa[63]en Barcelona con María Amparo Molinero Gañan el 4 de agosto de 1975 en la parroquia de San Idelfonso (de Barcelona). Todos los hijos de Faustino y Mariana nacieron en Torrelavega y fueron bautizados en la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción.

            En julio de 1929 aparece en la Voz de Cantabria en la sección de Torrelavega, una solicitud para que un hijo suyo entrara en el Sanatorio de Tuberculosos de Pedrosa. Tres años después, en la sesión del Ayuntamiento celebrada el día 30 julio de 1932, se aprueba “ampliar el plazo de estancia en el Sanatorio de Pedrosa del hijo de D. Faustino Alonso, vecino de esta ciudad, en atención a no hallarse restablecido de la enfermedad que padece”[64]. Y también sabemos por los periódicos de la época que solicita una ayuda familiar por tener familia numerosa. “Se han concedido los beneficios de la ley de Subsidios a familias numerosas a Faustino Alonso Herrera de Torrelavega como padre de 8 hijos”[65]. Después nacerán otros dos.

         Pascual Alonso, su padre adoptivo, hizo su testamento un mes antes de fallecer en 1914, y en la cláusula tercera se refiere a él. “Lega así mismo a su citada esposa el usufructo de la otra mitad de bienes del referido tercio de libre disposición y la nuda propiedad de esa mitad a Serafín Faustino Castro, a quien el testador “ha criado y educado como a un hijo”. Esto significa que los bienes que le corresponden a Faustino se los deja en propiedad, pero al ser la usufructuaria su madre adoptiva, Alberta Herrera, Faustino no podrá disponer de ello hasta que esta muera.

            Cuando fallece Pascual Alonso, en el certificado de defunción[66] aparecen los cuatro hijos vivos, entre ellos Faustino. Manuel, el quinto hijo, ya había fallecido. Curiosamente cuando muere su madre adoptiva, Alberta Herrera, en 1921, su hijo Faustino ya no aparece en el certificado de defunción[67], solo Luis, Miguel y Domingo. Parece que esta anomalía tiene que ver con el hecho que describimos a continuación. Información escrita y facilitada por un familiar cercano:

Muerto Pascual en 1914 su mujer Alberta tuvo que ponerse al mando de la fundición. Hubo una época en que aparecían rotas las cajas que albergaban piezas de la fundición. Esta mujer a través de un pequeño ventano construido por su padre Segundo Fernández, sorprendió con las manos en la masa a su hijo adoptivo Faustiano. Bajó del piso de arriba y con un palo le dio una buena paliza. Le dio un atado con su ropa “y le echo de casa para siempre”.

            Es muy probable que Faustino, Maria y sus hijos abandonen Torrelavega para irse a vivir a Cataluña en los años anteriores a la guerra incivil española por motivos ideológicos, como otros muchos. Además, el hecho de que cuatro hijos suyos, Lucila, Nicolás, Marina y José Luis, se casen en Barcelona y allí formen una nueva familia, nos hace pensar que ya vivían allí. Es posible que toda la familia se fuera a vivir a la ciudad Condal, y allí sea donde fallece Faustino, el hijo adoptado de Pascual Alonso Seco.

        

Luis Alonso Herrera

 

LUIS ALONSO HERRERA (1890-1955)

         Luis Alonso Herrera nació[68] en Santander capital en 1890. No tuvo mucho tiempo para corretear por las calles del lugar en que nació porque en los primeros años del siglo XX toda la familia se traslada a vivir a Torrelavega, donde su padre Pascual Alonso Seco, en 1903, instalará una fundición. El lugar escogido La Quebrantada, hoy Cuatro Caminos, en un corralón que había en la parte de atrás de donde años después comienza su andadura el emblemático Bar Gimnástica.

            Siendo todavía un niño corretea por la zona donde su padre tiene el taller y, desde ahora en adelante, lo que allí ocurre no le será ajeno. Luis de joven estudió para Jesuita. En 1909 su padre construye una nueva casa y su nuevo taller cerca de La Quebratada, en el Paseo de Posada Herrera. Entonces Luis ya tiene 18 años y aprende rápidamente el oficio no en vano a su lado tiene un gran maestro de la fundición, su padre Pascual. Más adelante llegará a ser jefe de taller como sus hermanos Domingo y Miguel en la empresa que fundó su padre. Este paseo donde estaba alojada la casa y el taller, pasó a llamarse calle Julio Hauzeur, en recuerdo del que fue director general de la Real Compañía Asturiana de Minas Jules van der Heyden á Hauzeur (1822- 1909). 

            El anticlericalismo que abraza gran parte de su familia hace que Luis Alonso Herrera hace no se case por la iglesia católica, ni en ninguna iglesia. Contrae matrimonio[69] en el Ayuntamiento de Torrelavega ante el juez del Registro Civil, Valeriano Ingelmo, con Teodora Fernández Herreros (1893-1969). Era el 11 de marzo de 1911 cuando comparecen “Don Luis Alonso Herrera, natural de Santander, de 20 años, soltero, fundidor, domiciliado en esta Ciudad, cuyo nacimiento está inscrito en el Registro Civil de Santander, e hijo legítimo de Don Pascual Alonso Seco y de Doña Alberta Herrera Fernández, naturales respectivamente de Sopeña y Santander, y vecinos de esta Ciudad”.

            La novia “Doña Teodora Dorotea Fernández y Herreros, de 18 años, soltera, dedicada a las labores propias de su sexo y domiciliada en Sierrapando, habiéndose inscrito su nacimiento en el Registro Civil de esta Ciudad, era hija legítima de D. Segundo Fernández Gutiérrez, natural de Somahoz y vecino de Sierrapando, y de Doña Lucia Herreros López, natural de Sierrapando, ya fallecida”.

            Hay que resaltar que ese mismo día y en ese mismo lugar se casaba a la vez que Luis, su hermano Faustino. Fue por tanto una boda conjunta no muy frecuente. El Juez municipal manifestó que la comparecencia de los expresados Don Luis Alonso Herrera y Doña Teodora Dorotea Fernández Herreros, tenía por objeto la celebración del matrimonio civil[70] de los mismos.

Teodora Fernández Herreros

            Para casarse de esta forma en aquellos tiempos “tenías que adjurar de pertenecer a la Religión Católica Apostólica Romana, y así se cumplió. A continuación, el Juez municipal interrogó a los novios con la siguiente formula:

            “¿Queréis por esposa a Doña Teodora Dorotea Fernández y Herreros? Y el interrogado contestó en alta, clara e inteligible voz Si quiero. Seguidamente preguntó a Doña Teodora Dorotea Fernández Herreros si quería por esposo a Don Luis Alonso Herrera, y la interrogada contestó Si quiero”. El Juez dirigiéndose a los dos, pronunció las siguientes palabras: “Quedáis unidos en matrimonio perpetuo e indisoluble”.

            Era el 11 de marzo de 1911 y junto a ellos estaban su hermano de adopción Faustino y su futura mujer Florinda Marina Montero Ruiz Terminado el matrimonio civil de Luis y Teodora, le correspondía seguidamente celebrar el de su hermano[71] de adopción que podrán leer en el capítulo dedicado a Faustino Alonso Herrera.

            La ceremonia de los dos matrimonios civiles quedó descrita en El Cantábrico del 12 marzo 1911.

            El soportal de la Casa Consistorial fue totalmente ocupado por un gran número de personas que esperaban ver la celebración de los actos civiles, por los que aquí ya va entrando la gente. Al salir del Juzgado los contrayentes, los testigos y los invitados, un quinteto les recibió a los acordes de La Marsellesa y vivas al matrimonio civil, que fueron unánimemente contestados por la enorme concurrencia.

            Después de recorrer varias calles, se dirigieron todos al inmediato pueblo de Campuzano, verdadero baluarte del republicanismo español, donde tenía preparada una suculenta comida la señora viuda de Pereira. Durante el almuerzo reinó la más franca alegría entre los comensales, celebrando el acto doble de ayer, por el cual dos familias honradas y trabajadoras se han manifestado partidarias del matrimonio civil.

            El elemento joven, compuesto en su mayor parte de lindísimas muchachas, en cuyos relampagueantes ojos vimos abismos de amor insondable, bailó sin cesar hasta las ocho de la noche, hora en que aquella abigarrada maceta de flores, cuyos perfumes aun conservamos, se deshizo para volver cada flor a su tiesto. El bullicio y la algazara no decayeron un instante durante todo el día. Reciban los cónyuges, sus padres y los testigos, queridos amigos nuestros todos, la más sincera enhorabuena[72].    

Teodora Fernández Herreros (1892-1969), conocida familiarmente como Dora, nace en Sierrapando el 9 de noviembre de 1892. Era hija de Segundo Fernández Gutiérrez, natural de Somahoz, San Felices, y de Lucía Herreros López, natural de Sierrapando. Todas las tardes iba a coser y trabajar al bar Besaya.

Dora era religiosa y creyente, aunque nunca fue a misa. Su madre tuvo sus más y sus menos con el sacerdote que retiró los reclinatorios de la iglesia. Le sentó tan mal que no volvió a la iglesia y prohibió a sus hijos que fueran. Dora bautizó a todos sus hijos en diferentes pueblos de los alrededores de Torrelavega para que su madre no se enterará. Esto es lo que cuenta Ángel Alonso que dice que cuando se fue a casar estuvo buscando donde estaba bautizado y fueron sus tíos Domingo y Lola los que le dijeron que había sido bautizado en Tanos.

“Recuerdo a mi abuela Dora casi siempre en la cama, en camisón y con toquilla, con las piernas vendadas pues las tenía ulceradas, siempre perfectamente aseada, oliendo a “Heno de Pravia” y cepillándose una larga y canosa melena. Era cariñosa y muy buena”[73].

 Dora falleció en su casa de Julio Hauzeur, al lado de la Fundición, el 4 de abril de 1969. Está enterrada junto a su marido Luis Alonso en el cementerio de Geloria. Su tumba está en la puerta principal del cementerio a la derecha. Con ellos están enterrados sus dos nietos, Ana Marí y Mandi, hijos de Julia Alonso Fernández. La tumba tenía un altarcillo pero que ya no existe por su estado de abandono.

Luis y Teodora con sus primeros hijos: German, Luis Alonso, Carmen, Teodora Fernández, María Luisa y la primera Julia, 1917 

 

Luis Alonso y Dora Fernández tuvieron 11 hijos. Sus dos primeros, Luis y Julia, murieron siendo niños de corta edad. Más adelante pondrán estos mismos nombres a otros dos hijos que nacieron después, en 1920 y 1922, en recuerdo de los hermanos fallecidos. Después nacerá Carmen Azucena.

Carmen Azucena Alonso (1911-1978), conocida familiarmente como Sena, nace en Torrelavega el 14 de septiembre de 1911. Se casó con Valentín Martín Gutiérrez que fue camarero en las cafeterías Sport y Saja de Torrelavega. Tuvieron dos hijas: Violeta[74] y Margarita. Sena, siendo joven, formó parte, como secretaria, del Partido Comunista en Torrelavega. Fue una mujer emprendedora, trabajadora y de mucho carácter.

En un cuartucho anejo a los talleres de fundición puso con su prima Berta Alonso, hija de Domingo, un taller de modista llamado Modas Marvi, en referencia a sus hijas Margarita y Viole. Después, aunque continuó cosiendo, puso con su marido Valentín una tienda de comestibles. Vendían, sobre todo, queso, chorizo, sardinas, etcétera, vino y pan que les pedían los obreros de la fábrica General para sus bocadillos.

Esta fábrica tenía la entrada principal en el Paseo de Julio Hauzeur, justamente enfrente de la tienda. Fueron los propios obreros de la fábrica los que les propusieron transformar la tienda en un bar. Como Valentín había sido camarero y conocía el oficio se animaron. La familia les permitió aprovechar parte de la nave de ferretería de la fundición e instalaron un bar con comedor para comidas al que llamaron Bar Besaya.

El Bar Besaya tuvo una clientela fabulosa; los obreros de la fábrica General y los camioneros que venían a cargar cubiertas; los obreros de los Talleres Alonso y la familia; los obreros de Talleres Obregón y los domingos, cuando jugaba la Gimnastica en el Malecón un tropel de gente paraba en él bar ya que entonces había pocos coches y la mayoría de los aficionados iban al Malecón y regresaban a pie por todo el paseo de Torres.

“Mi abuela Sena, nos cuenta Armando Martín, compró un enorme televisor en 1960, cuando todavía había muy pocas familias en Torrelavega que lo tuvieran, y el comedor se llenaba de clientes para ver las pocos programas y películas que se emitían”.

Junto al Bar Besaya, sobre 1955, instaló su taller de reparación de bicicletas el ciclista Julio San Emeterio, apodado El Mezo, en donde se juntaban ciclistas profesionales y aficionados para poner a punto sus bicicletas. Julio San Emeterio vivió un tiempo en dos cuartuchos, cocina y habitación, encima del taller.  

El 6 de octubre de 1956 se fundó oficialmente en el Bar Besaya la Peña Ciclista Julio San Emeterio, posterior Sociedad Deportiva Torrelavega, ya que, por divergencias con Julio San Emeterio, Bruno Churiaque de la Herrería, presidente de la Peña, cambió en 1961 la denominación del club. Aquí tuvo su sede hasta 1957 que se trasladó al Bar Español. Todavía se puede ver al día de hoy los restos del letrero pintado en la pared que dice: “Reparaciones y accesorios Julio San Emeterio”. Carmen Alonso falleció en Santander, el 5 octubre de 1978.

Después vendrá Germán Novelty Alonso (1912-1988), conocido familiarmente con el nombre de Tito, que nace en Torrelavega el 28 noviembre de 1912. Casado con Sara Arenal Rivero de Suances. Tuvieron tres hijos: Elia, Sara y Agustín Novelty. Siendo muy joven tuvo un taller de reparación de coches y motos en un corralón cerca del bar Vitorero, abajo del boulevard Demetrio Herrero. En aquel corralón los hermanos Marañón tuvieron sus diligencias que llevaban y traían a las gentes de los pueblos a Torrelavega. Tito aprendió el oficio de protésico dental trabajando para el dentista Eduardo Vega. Emigró a Caracas, Venezuela, en donde se ganó la vida como mecánico dentista. Cuando regresó a España fijó su residencia en Valladolid falleciendo en Vilanova i la Geltrú el 4 de agosto de 1988.

María Luisa Adalia Alonso (1914-1979), conocida familiarmente con el nombre de Yaya, nace en Torrelavega el 25 de noviembre de 1914. Casada con Julio Eusebio Peón Gutiérrez, transportista de Torrelavega. Tuvieron dos hijos: Roberto y Julio Peón Alonso. Roberto, se licenció en Químicas en la Universidad de Salamanca Profesionalmente estuvo ligado a la empresa Sniace desde principios de los años 60 hasta su jubilación como director de una de sus empresas filiales y consejero. Se casó con María Josefa Pérez Carrera con la que tuvo cuatro hijas, María Luisa, Cristina, María Victoria e Irene. Roberto tuvo inquietudes por la política y fue uno de los fundadores de Alianza Popular en Cantabria. Su hermano Julio, perito industrial, también desarrolló toda su carrera profesional en Sniace. se casó con Lucia Hernando y tuvo tres hijos: Fernando, María y Ana. María Luisa Alonso fallece el 18 de agosto de 1979.

Julia Alonso (1920-1999), conocida familiarmente por tía Julia, nace en Torrelavega el 18 noviembre de 1920. “Tuvo una vida atribulada y triste y no la acompañó para nada la suerte”.  Se casó con Manuel de las Heras Merancio que era motorista del Cuerpo de Policía Armada de Tráfico. Se fueron a vivir a Madrid, de donde era él. Julia tuvo un niño que nació muerto. Después tuvo a su hija Ana Mari. Cuando la niña tenía dos años, en 1947 falleció su marido en un accidente de moto en Madrid con 33 años en acto de Servicio. Viuda, Julia se vino a vivir a Torrelavega a la casa de su madre Dora. A los 7 añitos muere de enfermedad su hija Ana Mari. Todavía joven, tuvo un novió que falleció y del que quedó embarazada de su hijo Armando que falleció cuando solo tenía cuatro años en un accidente en el taller metalúrgico. Desde entonces Julia se dedicó a cuidar a su madre y a su hermano soltero Chuchi. Julia Alonso falleció en Bezana, en una residencia de mayores el 19 de octubre de 1999.

Luis Alonso (1922-1999) nace en Torrelavega el 27 de febrero de 1922. Se casa con Aquilina González Corrales. Vivieron en Ganzo y tuvieron tres hijos: Luis, Ana Mari y Benito. Luis trabajó en la Continental y después en Sniace. Tuvo muy buena relación con su hermano Ángel con el que trabajó en asuntos de chatarrería y molinos de carbón. Luis Alonso fallece el 28de enero de 1999.

Segundo Jesús Alonso (1923-1984), conocido familiarmente como Chuchi nace en Torrelavega el 24 de mayo de 1923. Se casa con 42 años en 1965 con Rosa Alverdi Lombraña. Conoció a una señora viuda, llamada Rosa Alverdi Lombraña. Trabajó en la empresa de construcción de Eusebio Peón como chofer del camión que tenían. Jesús Alonso fallece el 11 de diciembre de 1984.

Ángel Teodoro Alonso (1926-2020) nace en Torrelavega el 11de septiembre de 1926 en el número tres de la calle Julio Hauzeur de Torrelavega. Casado con Gloria Moreno Martínez. No tuvieron hijos.

Su madre, Teodora Fernández Herrero tuvo 9 hermanos y la madre de esta, 16 hijos. “Cuando el hijo –de Luis y Teodora- Ángel Alonso Fernández se iba a casar tuvo que buscar su bautismo porque no lo encontraban por ningún lado hasta que lo encontró en Tanos”. “Mi madre bautizó a todos sus hijos en los pueblos de alrededor para que no se enterara su abuela que era atea.”

Segundo Fernández, padre de Teodora fue cantero y conoció a su mujer cuando construía los puentes de piedra por donde pasaba el Ferrocarril desde Reinosa a Santander. Tuvieron 16 hijos, entre ellos, la citada Teodora, Ascensión, Joaquín[75] que fue alcalde de Torrelavega, Clotilde, Carmen y Daniela.

Sin duda fue el más emprendedor de todos los hermanos. Supo ver el negocio reciclable y de la chatarra en aquellos años y un gran inventor de artilugios y máquinas que usó en sus industrias sacando una gran rentabilidad a la maquinaria. Regentó el Bar Póker. Ángel Alonso fallece el 12 de abril de 2020.

Alberto Teodoro Alonso (n.1929), conocido familiarmente por Berto, nace en Torrelavega el 28 de febrero de 1929. Casado con Demetria Saiz González, conocida familiarmente como Tetia. Tuvieron cuatro hijos: Alberto, Margarita, Alberto, segundo hijo con este nombre, y Cristina.

Alberto se inició en el oficio de protésico dental. Trabajaba para el dentista Vega en un taller que tenía en la calle Consolación. Fue socio de su hermano Ángel y juntos pusieron el Bar Póker. Con los años se hizo un formidable protésico dental y fue solicitado para formar una sociedad de protésicos en Oviedo. En esta ciudad termino de fraguar su especialidad y llegó a tener una cátedra en la Universidad de Oviedo.

Casona de la familia de Segundo Fernández Gutiérrez en Sierrapando

 

Joaquín Armando Alonso (1934-2024), conocido familiarmente como Mandi, nace en Torrelavega el 14 de agosto de 1934. Se casa con Isabel Chamarro Pulido. Tuvieron tres hijos: Alberto, Isabel y Juan Carlos. Trabajó en Fundiciones Orma, hoy Cristalería Puente junto a las vías de Feve. Después pasó a trabajar para su hermano Ángel llevando carbón por las casas. Falleció hace en 2024 en Santander.

***

            Las diferencias entre patronos y obreros en los años veinte eran frecuentes. Algunas eran reflejadas en los periódicos de la época. “A la hora anunciada en nuestro número de ayer se reunió la Junta local de Reformas Sociales bajo la presidencia del alcalde. Correspondiendo a la invitación que les había sido hecha, acudieron por la fundición “Hijo de Alonso”, don Luis Alonso Herrera y la Comisión obrera. También asistió representando al Sindicado Metalúrgico, el concejal socialista de Santander Don Bruno Alonso.

Después de larga discusión sobre diferentes bases de arreglo, sin llegar a ponerse de acuerdo las partes, el patrono señor Alonso Herrera propuso, en su manifiesto deseo de dar fin a los frecuentes conflictos entre capital y el trabajo, establecer el régimen cooperativista en su industria, para lo que ofreció una participación del 50 por 100 a los obreros por la mano de obra, reservando la otra mitad de las utilidades para el capital. Por ambas partes, y separadamente, se redactarán unas estipulaciones, que se ofrecerán, así que estén hechas, para su aprobación definitiva”[76].

            Luis Alonso Herrera fallece[77] el 6 de agosto de 1955 cuando contaba con 65 años[78] en Torrelavega. Manifestó el juez del Registro Civil de Torrelavega que “se inscribe la defunción de D. Luis Alonso Herrera, natural de Torrelavega, de 65 años, domiciliado en Torrelavega, en la calle Julio Hauzeur, de profesión industrial, e hijo de Pascual y de Alberta, de estado casado con Dña. Teodora Fernández Herreros, de cuyo matrimonio deja 9 hijos llamados Carmen, Novelti, Maria Luisa, Julia, Luis, Jesús, Ángel, Alberto y Armando”.

            Prosigue el juez que Luis Alonso “falleció en su domicilio de la calle Julio Hauzeur, a las 16 horas del día 6 de agosto de 1955, a consecuencia de un carcinoma renal. Fue atendido por el médico D. Juan Ruiz de Villa de la Sota, licenciado con el nº 374”. El cadáver, sin funeral alguno por su anticlericalismo, fue sepultado en el cementerio de Geloria en la zona civil.

            Su mujer Teodora, ya viuda, fallecerá[79] unos años después, concretamente el 3 de abril de 1969, cuando contaba 76 años. A diferencia de su marido recibirá “sepultura eclesiástica” [80] en una tumba en la tierra de Geloria donde alojaran a su marido. Cuando fallece Teodora deja nueve hijos Carmen, Novalti, María Luisa, Julia, Jesús, Ángel, Alberto, Armando y Luis.

Miguel Alonso Herrera

 

MIGUEL ALONSO HERRERA (1897-1979)

            Miguel Alonso Herrera nace[81] a las seis de la tarde del día 2 de julio de 1897 en Castro Urdiales en la época en que su padre trabajaba en una fundición de esta villa marinera. Ve la luz en el número 32 de la calle de Santander donde vivían. Fue bautizado[82] a los ocho días en la iglesia de Santa María de la Asuncion por el presbítero Santiago Alcalde del Hoyo.

            A principios del siglo XX, cuando el niño Miguel Alonso contaba con 3 años, sus padres se trasladan a vivir con toda la familia a Torrelavega donde su padre Pascual comienza una nueva etapa en su vida. Hasta ahora siempre trabajó por cuenta ajena y había llegado el momento de independizarse, instalando un “taller de maquinaria y fundición de cobre y hierro”. Por primera será patrón.

            Vivió Miguel, a partir de 1910, en la casa que construyeron sus padres junto a la fundición en el número cinco del Paseo Posada Herrera. Más adelante esta calle cambiará de nombre y se denominará Julio Hauzeur. Laboralmente trabaja en la empresa de su padre junto a sus hermanos Domingo y Luis, llegando a ser jefe de taller.

            Miguel Alonso Herrera se casa[83] en la iglesia parroquial de Nuestra Señora de La Asunción de Torrelavega, el día 12 de febrero de 1923, con Elisa Quevedo Cortes[84] (1898-1960). El novio tenía 25 años y ella dos años menos que él. Elisa había nacido en 1898 en Colindres y era hija de Pedro Quevedo Estrada e Inocencia Cortés Navamuel, vecinos de Guarnizo. Cuando Inocencia muere a consecuencia de la llamada gripe española, su marido se vuelve a casar con Apolonia Santiesteban con la que tiene varios hijos. Es quizás por este hecho por el que Elisa se viene a vivir a Torrelavega a casa de sus primas Marina y Leonor. Elisa fallece en el mes de diciembre de 1960, en Torrelavega.

 Los periódicos de la época recogen el enlace: “El día 12 de febrero a las 10 de la mañana contraerán matrimonio en la iglesia parroquial de esta ciudad, la señorita Elisa Quevedo Cortes y Miguel Alonso Herrera, particulares amigos nuestros”[85].

Miguel Alonso y Elisa Quevedo tuvieron cuatro hijos.

Elisa Quevedo Cortes

Miguel Ángel Alonso Quevedo (1930-2017) de profesión industrial. Nace[86] el 21 de mayo de 1930 en Torrelavega y fallece el 9 de enero 2017 en el mismo lugar. Se casa el 9 de agosto de 1954, con María Concepción Velasco Ortiz (n.1934) en la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción de Torrelavega. La novia era natural de Nava de Mena, Burgos, donde había nacido el día 8 de diciembre de 1934. Tiene el matrimonio 4 hijos: Pilar, Conrado-Diego, Ana Isabel y Guillermo Alonso Velasco.

Después nacerá Rodolfo Pedro Alonso Quevedo (1931-2019) de profesión Facultativo de minas en AZSA y también industrial de la razón Talleres Puente San Miguel. Nace[87] Rodolfo Pedro, que así fue como le llamaron, a las 8 de la noche del 29 de septiembre de 1931 en Torrelavega. Días después, el 21 de octubre es bautizado en la iglesia de Nuestra Señora de La Asunción. Se casa[88] el 6 de agosto de 1958 con Julia de la Guerra García en la capilla del Asilo San José Obrero de Torrelavega. Tuvo el matrimonio 4 hijos: Yolanda, Eva, Rodolfo y Héctor-David Alonso de la Guerra. Rodolfo fallece el día 21 de febrero de 2019 en el mismo lugar donde nació.

El siguiente, Horacio Vicente Alfonso Alonso Quevedo (n.1936) nace[89] en Torrelavega el 24 de julio de 1936. El día seis del mes siguiente es bautizado en la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción. Murió párvulo, de corta edad.

Y por último nacerá el hijo pequeño Manuel Alonso Quevedo (n.1937) de profesión industrial y con taller propio. Nace el 25 de septiembre de 1937 en El Ferrol, Galicia. Se casa con Martina-Perla Ceballos Rota el día 6 de marzo de 1961 en la iglesia parroquial de Campuzano, Tiene el matrimonio 3 hijos: Jose Luis, Elisa y Silvia Alonso Ceballos.

Miguel Alonso Herrera fallec[90]e en Torrelavega, el 19 de marzo de 1979, y su mujer, Elisa Quevedo, el 6 de diciembre de 1960. Ambos fueron enterrados en el cementerio de Geloria para trasladarlos, más adelante, al cementerio de Campuzano.           

 

IMAGENES PARA EL RECUERDO









































 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 



[1] Libro Bautizados Sopeña, 1853, folio 7.

[2] Fueron sus padrinos sus tíos Pedro Seco y Pascuala Martínez.

[3] Libro Difuntos de Sopeña, folio 43.

[4] Nace 10 abril 1893. Registro Civil Los Corrales, folio 32.

[5] Nace 22 junio 1895. Registro Civil Los Corrales, folio 74.

[6] Según su DNI.

[7] No en el siglo XIX como aparece en algunos textos publicados.

[8] Ver https://www.torrelavegaantigua.com/2014/12/jose-felipe-de-quijano-y-moncalian-1804.html

[9] Bustamante Gómez, Tomás; Los comienzos de la Cámara de Comercio e Industria de Torrelavega.

  Graficas Quinzaños, 2012, páginas 158/175 y en https://www.torrelavegaantigua.com/2014/01/alexis-etchart-mendicouague-1850-1929.html

[10] Archivo Municipal Torrelavega. Matriculas de la Industria y el Comercio, años desde 1883 hasta 1810.

[11] Matrículas y Padrones de la contribución industrial y de comercio. 1835-1914. Archivo Municipal

   Torrelavega, H 426; 1. Matriculas de 1835, 1875, 1883, 1890, 1891, 1892, 1893 y 1894.

[12] No aparece su partida de casamiento ni en Torrelavega, ni en Santander.

[13] Libro Bautizados Santander (1860-1861), folio 173.

[14] No consta en el registro de bautismo.

[15] https://www.torrelavegaantigua.com/2012/04/la-industria-de-torrelavega-junto-al.html

[16] Ver http://www.torrelavegantigua.com/2013/01/joaquin-fernandez-herreros-cantero-y.html.

[17] Bustamante Gómez, Tomás; Federico Rodríguez Piró. De Flandes a Chile. Artes Gráficas Quinzaños, 2019, páginas 190 y 191.                                                                                                

[18] Las Dominicales del Libre Pensamiento era un semanario librepensador que se editó en Madrid desde 1883/1909.

[19] Ver https://www.torrelavegaantigua.com/2013/04/jose-ortiz-ruiz-pasiego-por-los-cuatro.html y

   Bustamante Gómez, Tomás; Los principios de la Cámara de Comercio e Industria de Torrelavega.

   Artes Gráficas Quinzaños, 2013, páginas 132 a la 139.

[20]  Bustamante Gómez, Tomás; El maestro de obra prima y la mulata. Artes Gráficas Quinzaños, 2022, páginas 65/86.

[21] Bustamante Gómez, Tomás; Federico Rodríguez Piró. De Flandes a Chile. Artes Gráficas Quinzaños,    

[22] Ver https://www.torrelavegaantigua.com/2013/01/joaquin-fernandez-herreros-cantero-y.html

[23] Boletín Oficial de la Provincia del día 23 de junio de 1943.

[24] Registro Civil Torrelavega, Tomo 53, página 208, sección tercera.

[25] Archivo Histórico Provincial de Cantabria.

[26] También fue presidente de la Real Sociedad Gimnástica de Torrelavega.

[27] Cláusula primera del testamento.

[28] Significa que se lo deja en propiedad, pero al ser la usufructuaria su mujer Alberta Herrera, Serafín

    Faustino, su hijo adoptivo no podrá disponer de ello hasta que esta muera.

[29] Cláusula dos y tres del testamento.

[30] Cláusula cuarta del testamento.

[31] Cláusula quinta del testamento.

[32] Fue alcalde de Torrelavega. Ver https://www.torrelavegaantigua.com/2019/07/alberto-velarde-blanco-1876-1950.html

[33] El Cantábrico correspondiente al 3 de julio de 1915.

[34] Registro Civil de Torrelavega, Tomo 59, página 158, sección tercera.

[35] Registro Civil Los Corrales de Buelna. Libro 15, folio 331.

[36] Falleció en Torrelavega el 26 de octubre de 1980.

[37] Formulario completado por él mismo

[38] Información facilitada por su hija Inmaculada a la cual agradecemos.

[39] Registro Civil Torrelavega, tomo 127, página 9.

[40] Registro Civil Torrelavega, tomo 127, página 9, sección tercera.

[41] Libro 22 Bautizados Torrelavega, folio 186 y 186 vto.

[42] Libro de familia de Guillermo Miguel Alonso Conde.

[43]  Libro 21 Difuntos Torrelavega, folio 175 vto.

[44]  Libro 24 Bautizados (1929-1932), folio 166.

[45] Libro 22 Bautizados Torrelavega, folio 65 vto. y 66.

[46] Libro 25 Bautizados Torrelavega, folio 116 vto.

[47] Esquela de la Funeraria “La Montañesa”.

[48] Esquela de la Funeraria “La Montañesa”.

[49] Registro Civil de Los Corrales de Buelna, nacimientos, folio 74.

[50] Según dice en su partida de casamiento. Libro Casados Torrelavega (1910-1923), folio 121 vto.

[51] Firmaba la crónica “Melilla” y apareció publicado en El Cantábrico del día 12 marzo 1911.

[52] Libro Casados Torrelavega (1910-1923), 121 vto.

[53] Nace en Torrelavega el 14 diciembre 1911 y bautizada el 17 de mayo de 1917.Libro 20 Bautizados Torrelavega (1917-1920), folio 4.

[54] Nace el 4 febrero 1913 y bautizada el 17 de mayo de 1917. Libro 20 Bautizados Torrelavega (1917-

   1920), folio 3.

[55] Nace a las cuatro de la mañana del día 11 de febrero 1914 y bautizado el 17 de mayo de 1917. Libro 20 Bautizados Torrelavega 1917-1920), folio 3.

[56] Nace el día 8 de febrero de 1916y bautizada el 17 de mayo de 1917. Libro 20 Bautizados Torrelavega (1917-1920), folio 3.

[57] Nace el 15 de marzo de 1920 y es bautizado el 29 de marzo. Libro 20 Bautizados Torrelavega (1917-1920), folio 183 vto. y 184.

[58] Nace el 20 de julio de 1922 y bautizada a los diez días. Libro 21 Bautizados Torrelavega (1921-1923), folio 114.

[59] Nace el 6 de diciembre de 1924 y bautizado el día 21. Libro 22 Bautizados

    Torrelavega (1923-1926), folio 165.

[60] Nace el 20 de febrero de 1928 y bautizada el 4 de marzo. Libro 23 Bautizados Torrelavega (1926-

    1929), folio 161 vto. y 162.

[61] Nacida el 11 de marzo de 1931 y bautizada el 16 de abril.  Libro 24 Bautizados Torrelavega (1929-

     1932), folio 204.

[62] Nace el 29 de enero de 1933 y bautizado el 5 del mes siguiente.  Libro 25 Bautizados Torrelavega

     (1932-1936), folio 93.

[63] Esta información aparece en un lateral de la partida de bautismo.

[64] Ver El Cantábrico 17 agosto 1932.

[65] Ver El Cantábrico 17 enero 1930 y 10 enero 1931.

[66] Registro Civil Torrelavega. Difuntos, tomo 53, página 208.

[67] Registro Civil Torrelavega. Defunciones, tomo 59, página 158.

[68] No siempre el Registro Civil de Santander colabora para obtener estos datos. Pero según su defunción, Registro Civil Torrelavega, tomo 75, página 197, sección tercera, falleció en Torrelavega día 6 de agosto de 1955 a los 65 años. Luego según este dato nace en 1890. Según su matrimonio, Registro Civil de Torrelavega, tomo 20, página 179, sección segunda, se casó el 11 de marzo de 1911 cuando contaba con 20 años. Luego nace en 1891. No nos equivocamos si decimos que nace en Santander entre 1890 y 1891.

[69] Registro Civil de Torrelavega, tomo 20, página 179, sección segunda.

[70] Asistiendo como testigos Don Manuel Gutiérrez Rubio, de 36 años, casado y vecino de Sierrapando y Don Vicente Calzada Pérez, de 31 años, casado y vecino de Sierra.

[71] Registro Civil Torrelavega, tomo 20, página 180, sección segunda.

[72] Firmaba la crónica “Melilla”.

[73] Nos cuenta Armando Martín Alonso.

[74] Madre de Armando Martín Alonso que nos ha proporcionado muchos datos. A él mi agradecimiento.

[75] Joaquín Fernández Herreros (1871-1951) fue elegido alcalde de Torrelavega el día 2 de mayo de 1933

  sucediendo al primer alcalde de la segunda república, José Mazón Samperio. Su mandato que duró dos

  años finalizó el día 12 de mayo de 1935. Contó para su elección, además de los republicanos, con los

  votos del partido monárquico absteniéndose los socialistas.

[76] El Cantábrico 13 junio 1923.

[77] Registro Civil Torrelavega, tomo 75, página 197, sección tercera.

[78] En el recordatorio de su fallecimiento que hizo su mujer aparece 66 años y en realidad tiene 65 como  

   así consta en el Registro Civil.

[79] Registro Civil Torrelavega, tomo 83, página 392, sección tercera.

[80] Libro 19 Difuntos Torrelavega, folio 59

[81] Libro Bautizados Castro Urdiales, signatura 08236, folio 320. Aunque, erróneamente aparece en día 10

    de julio en su defunción del Registro Civil de Torrelavega.

[82] Fueron sus padrinos Faustino Alonso y Antonia García, vecinos de Castro Urdiales.

[83] Libro Casados Torrelavega (1910-1923), folio 240.

[84] Nación el 26 de junio de 1898 en Santa Olalla. Falleció en 1960 en Torrelavega.

[85] Ver El Cantábrico del 31 enero 1923.

[86] Libro 24 Bautizados Torrelavega, folio 121.

[87]  Libro 24 Bautizados Torrelavega, folio 243 vto.

[88] Aparece en un lateral de su partida de bautismo.

[89] Libro 26 Bautismos Torrelavega (1936-1942), folio 12 vto.

[90][90] Registro Civil Torrelavega, tomo 88, página 39.

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