miércoles, 2 de enero de 2013

El Órgano de Nuestra Señora de La Asunción con más de un siglo


   
              La música en general y el órgano en particular son esenciales en las  litúrgicas cristianas. La tradición ha valorado mucho este instrumento. El órgano de la iglesia de Nuestra Señora de La Asunción de Torrelavega, de estilo romántico,  fue construido en 1916 por la casa Eleizgaray en Azpeitia de Guipúzcoa. Por lo tanto se trata de un órgano centenario. Fue diseñado por el ingeniero alemán Albert Merklin bajo  la supervisión de una comisión encabezada por el Padre Nemesio Otaño, organista, compositor y director de la Schola Cantorum y de los programas de estudios y difusión musical de la Universidad Pontificia de Comillas. Este órgano ha sido declarado Bien de Interés Cultural, BIC, único en nuestra ciudad con categoría de bien mueble. Nos sentimos, por tanto, orgullosos por este reconocimiento. Fue el arquitecto que hizo el templo José María Basterra el que diseñó el proyecto de la caja del órgano acomodándola al estilo de la iglesia donde destaca el rosetón que está en el frontis.

                 En la antigua iglesia de Nuestra Señora de la Consolación de la villa de Torrelavega situada en la Plaza de los Granos existió un armonio que se tocaba cada año por un organista durante la novena de la Virgen del Carmen.  Es posible que dicho organista fuese  Cándido Lucio Ramos, que participó en la consagración del nuevo templo de la Asunción en 1906. Para la inauguración de la nueva iglesia de la Asunción en 1901, el Conde de Torreanaz, Ramón Fernández  Hontoria, cedió un armonio de 20 registros que hizo traer desde Madrid, para acompañar el solemne Te Deum, cantado por el Orfeón de la villa y acompañado por una nutrida orquesta. Hubo que esperar 16 años para que la flamante iglesia de Torrelavega pudiera posee un órgano, acorde con su excelsa arquitectura. Instalado en el coro alto de nuestra iglesia parroquial.

            Es un gran órgano, que fue donado por  Vicenta Astúlez, hermana de  Alonso, uno de los principales promotores  de la construcción del templo. Dice una  inscripción: “Donativo de Vicenta Astúlez Velarde. 15 de agosto de 1917". Unos días antes, el 12 de agosto tuvo lugar un concierto a puerta cerrada por el Sr. Eleizgaray. La inauguración oficial ocurrió en los días centrales de la Patrona de ese mismo año.  El martes 14 de agosto de 1917, a las 4 de la tarde, actuaron  los organistas  Nemesio Otaño y Cándido Alegría y completando el programa cantaron los señores Arredondo e Iturriza. En la misa mayor  del día 15, festividad de la Patrona,   se interpretó la Misa de Santa Cecilia de Cicognani, por una capilla compuesta por músicos de Santander y Bilbao.

              Para la adquisición del órgano se formó una comisión  formada por prestigiosos organistas: Emilio Aguirre, organista de la catedral de Santander, Cándido Alegría, organista de la parroquia de Santa Lucía, de Santander y  Félix Apellániz,  organista de nuestra parroquia, presidida por el eminente  musicólogo y organista Padre Nemesio Otaño. La idea comenzó a tomar forma con el organista Félix Apellániz, procedente del seminario de Vitoria y la ayuda Emilio Revuelta que era el párroco. Una vez conocido el proyecto definitivo del órgano el Padre Otaño hizo unas indicaciones para mejorar el instrumento en un informe presentado al párroco Emilio Revuelta Ruiz y firmado por la citada comisión, planteando algunas  reformas para que la parroquia posea un órgano soberbio...será el primero de nuestra provincia.  Aprueban el proyecto de la casa Viuda de Amezua, F. Eleizgaray y Compañía, de Azpeitia, cuyo director técnico, como ya hemos dicho, era el  ingeniero alemán Albert Merklin, sobrino del gran organero Joseph Merklin. 
             El proyecto  elegido era un órgano de dos teclados de 56 notas y pedalero de 30 notas. Con 21 registros y 7 pedales de combinación, más 28 registros supletorios de combinación libre y seis de fija. El ingeniero Merklin amplió el proyecto de acuerdo con las indicaciones del Padre Otaño, aumentando algunos registros, -aunque no exactamente los que proponía don Nemesio,-  resultando de este modo un instrumento perfecto. La caja presenta una fachada neogótica diseñada por el propio arquitecto del templo José María de Basterra, que se integra en la arquitectura y sobre todo con el gran rosetón de la fachada principal. Poseía un sistema de transmisión mecánico-neumático, pero ha sido electrificado, conservando varios juegos en estado original. 
            Pertenece al estilo romántico, con 24 registros que aportan una gran variedad tímbrica, así como diez mecanismos de combinación de juegos y regulación del volumen. Sus dos teclados y pedal permiten una amplísima gama de sonidos a través de sus 1400 tubos.
           La importancia de nuestro órgano radica en ser uno de los  primeros que adoptaron este sistema neumático. La casa Eleizgaray fue pionera en la introducción de este sistema, pues era una de las más prestigiosas de España a finales del pasado siglo y principios del siguiente. Está constituido por una gran caja que ocupa casi por completo la anchura de la nave central del templo, precedida por una espléndida fachada de madera, de estilo neogótico, acorde con la estética arquitectónica del edificio. La consola con los teclados se sitúa delante de la fachada, dejando aún cierto espacio para la ubicación de un mediano conjunto coral.
           Así mismo, su sonido ha sido alabado por los grandes intérpretes que han acariciado sus teclados,  tanto por la calidad de los materiales como por la brillantez y expresividad de sus juegos. En él han tocado grandes intérpretes del instrumentos como Marie Claire Alain,  Philipe Levfebre, Guy Bovet, Daniel Chorcempa, Ferdinand Klinda, José Manuel Azcue , Esteban Elizondo, Montserrat Torrent,  Mario Duella,  Handel Cecilio,  Juan de la Rubia, Thomas Ospital, …
             En 1997 el órgano fue restaurado. Intervinieron los expertos organeros Azpiazu e Hijo de Azpeitia que ya había restaurado los órganos de la catedral de Sevilla, León, Ibiza y de numerosas iglesias y conventos de España. Al concluir estos trabajos fue reinaugurado el 31 de enero de 1998 por el organista José Manuel Azcue y La Coral de Torrelavega. Se aprovechó el acto para dar un cálido homenaje al músico Juan José Mier que había fallecido el verano anterior en la playa de Liencres. Enrique Campuzano, en la actualidad, organista de la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción confirma el gran nivel  en que se encuentra el órgano: “ es quizás, el mejor de la región, una verdadera joya”.
  


                                       

domingo, 23 de diciembre de 2012

Herminio Azcárate Campo (1868-1944), comerciante y monárquico



        Herminio Azcárate Campo nació en Reocín en 1868. Fue uno de los tres hijos del comerciante Rufino Azcárate, que tenía su negocio en el número  2 de la Plaza Mayor de Torrelavega desde 1858. En el año 1891 Rufino Azcarate construye la casa situada en la esquina entre las calles Joaquín Hoyos y Consolación donde posteriormente instala el negocio de coloniales y de ultramarinos llamado “Almacenes los Azcárates”, que heredará su hijo, Herminio Azcárate Campo.



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        En su establecimiento se vendía aceite virgen extra “Las Campanillas” y “Los Laureles”, que importaba de Alcañíz. Ventas al por mayor, especialidad en los cafés tostados “Las tres Perlas”, coloniales, vinos, azúcar, todos productos de gran calidad porque era un almacenista al por mayor. Su negocio trabajaba comercialmente con el Banco de España, con el Banco Mercantil, con el Banco de Santander y, cómo no, con el Banco de Torrelavega del que fue consejero fundador. En 1943 hicieron una importante reforma en su establecimiento.

Interior de la tienda
     

       Herminio Azcárate Campo se casó con Manuela Irastorza Martínez, con la que tuvo tres hijos: Secundino, soltero; Antonio, casado con María Cruz Blanco y Herminia, casada con Eduardo Vega. María Cruz, Cristina, Elena y Marieta fueron los hijos de Antonio Azcárate y María Cruz Blanco. Y Minis, como se la llamaba cariñosamente a Herminia, que contrajo matrimonio con el dentista y amante de los perros y de la caza, Eduardo Vega, con el que tuvo tres hijos: Eduardo, Oscar y Javier.


Vista del comercio


       Este destacado comerciante era un monárquico convencido hasta tal punto que sufrió una seria advertencia por parte de su Ayuntamiento. Fue el día 30 de agosto del año 1932 cuando recibió una comunicación del alcalde, José Mazón Samperio (que lo fue en los años 1931, 1932 y 1933). La comunicación escrita decía: “Cumpliendo el acuerdo de la corporación se le requiere a usted para que, en el plazo del tercer día, retire el emblema de la bandera monárquica que ostenta en el frente de su establecimiento, esperando que así lo verifique ante las responsabilidades que en otro caso pudiera incurrir”. Fundador del Banco de Torrelavega formó parte del primer Consejo de Administración. 
      Su hermano Eliseo fue un importante comerciante en El Astillero que tenía su comercio en la Plaza del Mercado junto al de Valeriano Gutierrez. Regentó una “Casa de la Banca” que en 1926 fue absorbida por el Banco de Santander. De este modo este banco pasó a disponer de una nueva sucursal, la segunda de la provincia. El día 7 de julio de 1944 muere en Torrelavega Herminio Azcarate Campo. Sus restos reposan en el cementerio de Geloría.
Para más información ver el libro El Banco de Torrelavega 1920/1942 del mismo autor que este blog.

viernes, 30 de noviembre de 2012

Torrelavega pionera en el juego de los bolos 1905



La magnífica fotografía está fechada en la bolera de Quijas en 1905. Probablemente los cinco elegantes jugadores que con bombín y bastón disfrutan de la agradable tarde del estío jugando a los bolos, a la sombre de los cagigas llegaron hasta Quijas paseando desde Puente San Miguel o Torrelavega. Localidades que fueron cunas de los bolos en la antigua provincia de Santander. Las boleras siempre fueron muy frecuentadas por aficionados perteneciente a la burguesía; comerciantes y profesionales liberales que se entretenían en sus ratos de ocio practicado el “noble juego montañés”. Sin embargo, hay estudios (Braum, 1984) que mantienen que en principio los bolos era un juego de mujeres. Precisamente Braun, citando un artículo periodístico de Arce Vivanco, documenta dos juicios en Puente San Miguel y Quijas en los que se ven involucradas mujeres practicantes del juego de los bolos. Es también muy cerca de Quijas, en Puente San Miguel, donde en 1887 aparece el primer reglamento escrito, Reglamento del juego de bolos de Puente San Miguel.


En 1893 llega a Torrelavega Telesforo Mallavia y sus boleras de la Llama convierten a la ciudad en la capital bolística de la provincia. Con Telesforo Mallavia comienzan en Torrelavega los primeros concursos de cuatro jugadores. Fernando Sañudo, después de una gran campaña de prensa y ayudado por ilustres personajes torrelaveguenses como Gabino Teira, Darío Gutiérrez, Telesforo Mallavia y Manuel Gándara, crean  en Torrelavega, en el año 1919, la Federación Bolística Montañesa que tiene su sede en el Teatro-Gimnasio de Hoyos. Algunos de ellos, doce años antes, habían fundado el primer club de fútbol de la provincia: la Sociedad Gimnástica. Un año después (1920) de la creación de la Federación Bolística Montañesa, se celebró en Torrelavega el primer campeonato de jugadores de bolos, siendo Federico Mallavia, el primer campeón. Este campeonato fue homologado en el año 1960 como Campeonato de España, siendo por tanto El gran Ico Mallavia el primer campeón de España de Bolos. En 1929 se organizó la Copa de la Reina que ganaron Ramón Mallavia y Manuel Gándara. Al año siguiente los ganadores de la Copa de la Reina fueron los zurdos de oro: El Zurdo  de Bielva y el Zurdo de Mazcuerras. Torrelavega lleva en sus señas de identidad los bolos.
  

sábado, 10 de noviembre de 2012

Escritura de constitución del Banco de Torrelavega, 1920






          El día 12 de mayo del año veinte del siglo XX fue el día escogido para la constitución ante notario de la sociedad de crédito llamada Banco de Torrelavega. Atrás quedaron días de trabajo de los comerciantes hasta dar cuerpo a la sociedad crediticia. Participaron comerciantes e industriales junto a personas de la burguesía local, todos con la supervisión de la Cámara de Comercio. Nace esta institución, entre otras cosas, por los tratos comerciales desiguales e injustos que padecían los comerciantes de Torrelavega por el banco dominante en toda la provincia, el Banco Mercantil de Santander. Con la creación del Banco se iba a cumplir la promesa que Santiago Sañudo Solórzano le había hecho al director de la sucursal que el Banco Mercantil tenía en Torrelavega.

         El director de esta sucursal le espetó a Santaigo Sañudo por las protestas por el trato descriminado: “Si no esta usted de acuerdo con lo que ofrezco, ponga usted un banco”, Santiago Sañudo Solórzano, seguro de si mismo, le respondió: “No tenga usted ninguna duda que lo haré”. Dicho y hecho. Un año después se iba a crear el Banco de Torrelavega. El día elegido, el 12 de mayo por la mañana, sobre el medio día, un día de primavera, de las primaveras de entonces. La formula un pacto entre iguales. El 50% del capital lo suscribieron comerciantes de la ciudad del Besaya y la otra mitad el Banco de Santander que por entonces era un banco de muy pequeño tamaño.




Santiago Sañudo Solórzano

          Ese día se iban a reunir importantes comerciantes asentados en la burguesía local. Lo hicieron en el despacho del Notario de Torrelavega, José María del Hoyo y Gutiérrez del Olmo. El primero en llegar fue Santiago Sañudo Solórzano, importante industrial del calzado y uno de los artífices en la creación del Banco de Torrelavega. Llegó con su inseparable amigo, el médico tocólogo, Ramón Miguel y Crisol, con una imagen inconfundible: capa castellana negra (de ahí el apodo del “hombre de la capa”), con bigote retorcido hacia el cielo donde tenia depositados cabales pensamientos.




Saturnino Briz Larín

           Después fueron llegando los demás: Hermenegildo Fernández Sainz, conocido farmacéutico, con farmacia en los soportales de la Plaza Mayor, hombre de cabeza despejada y gran conversador. José Molleda Ugarte, comerciante e industrial, nacido en el pueblo de los torreones de Cartes con fábrica de calzado en la calle Hermilio Alcalde del Río, también con bigotes pero sin mirar tanto para el cielo. Más tarde lo hizo el comerciante de coloniales, Herminio Azcarate Campo, con tienda de ultramarinos en la calle Joaquín Hoyos, esquina a la hoy llamada calle Consolación.
          Después entró el que sería el primer Presidente del Banco de Torrelavega, José Arce López, indiano, con importantes propiedades en las Islas Filipinas, concretamente en el pueblo de Juban de la provincia de Sorsogon y que siempre representó un punto de encuentro, decisivo, entre los dos bancos, entre la matriz, el Banco de Santander y el filial. José Arce López llegó junto a los tres representantes del Banco de Santander, cumpliendo  el acuerdo al que se había llegado el 15 de abril: Saturnino Briz Larín, José Calderón García y José Luis Gómez García. Los últimos en llegar fueron los comerciantes de Torrelavega: Pedro Matías Gómez Sánchez, Fidel Ramón Palacio y Jacobo Díaz Iglesias. Es decir, doce personas, tres de Santander y nueve de Torrelavega.  Ese día quedó constituido oficialmente el Banco de Torrelavega y su primer Consejo de Administración.

Para más información ver el libro  del mismo autor que este blog, El Banco de Torrelavega 1920/1942, editado por Gráficas Quinzaños.

viernes, 12 de octubre de 2012

Tertulia en el Hotel Bilbao 1932




        Era 1932 cuando se celebra esta importante tertulia. A ella acuden conocidos intelectuales de gran prestigio entre ellos Miguel de Unamuno y el Doctor Madrazo. El lugar, el emblemático hotel torrelaveguense que se encontraba en la esquina entre la calle del Comercio y el Boulevard. Las tertulias eran ya frecuentes en aquella y en épocas anteriores. Se celebraban estas reuniones en torno a cafés y también en emblemáticos establecimientos, como la farmacia de los portalones de Hermenegildo Fernández Sainz o la de Antonio Ceballos. Conocidas y entretenidas eran las tertulias que se celebraban en el café Cántabro y en el Sport. Allí se hablaba de lo divino y de lo humano, de todo lo que tenía interés para aquellas gentes. Alrededor de una mesa se reúnen un grupo de personas que discuten y conspiran entre espavientos y atenciones. Lo que da esencia a estas tertulias es la amistad y la afinidad intelectual. El contertulio es un gran conversador. Como así lo era Jesús Bilbao que representa lo más hondo del “portuguesismo” de donde hoy beben tertulias de grupos de opinión actuales.
      En la foto aparecen en la parte de arriba, de pie, dos personas solos: X, Raimundo Cortavitarte. De frente sentados de izquierda a derecha: con bigote Bernardo Velarde, Miguel de Unamuno, Enrique Madrazo y Azcona (Dr. Madrazo), José María de Cossío. A la izquierda con sombrero entre las rodillas,  José del Río Sainz "Pick" y de espaldas Jesús Bilbao. Eran las tertulias de aquellos años.

miércoles, 26 de septiembre de 2012

El Orfeón Torrelaveguense en 1910


El año en que se crea este Orfeón, 1895, Torrelavega consigue el Titulo de Ciudad. Estaba formado por cuarenta voces y cuando actuaban siempre portaban su estandarte. De raso blanco y bordado en oro aparecía una lira y un pentagrama. En la parte alta del mango que sujetaba la banderola una lira de plata realizada por Alfonso Pérez Ubalde con relojería y platería en la Plaza Mayor y uno de los fundadores de la Cámara de Comercio e Industria. Este grupo musical era una de las asociaciones culturales más acreditadas de aquella época. Actuaban en muchas de las fiestas y actos públicos que se celebraban en la antigua provincia de Santander. Eran muchos los jóvenes que pasaron por esta coral. Fue su presidente Alfredo Alcalde y su director Cándido Lucio Ramos, organista de la iglesia. En 1910 vivían en Torrelavega, aproximadamente 10.000 personas. Muchos de aquellos cantaron en el Orfeón Torrelaveguense. Algunos aparecen en esta foto.
En la fila de arriba junto al estandarte tres voces: José Costales, Gerardo Cotera y Gonzalo Corona. De pie y de izquierda a derecha veintiún jóvenes: Luis Molleda, X,  Genaro Molleda, X, X, José Manuel Toyos, X, Nicanor Cayón, Ignacio Martinez, Luis Alonso, Pedro García,  José Gutierrez, X, X, Fernando Sañudo, X, Francisco Aragón, Francisco González, X, Sixto Núñez y Manuel Blanco. Once sentados en el banco: Ulpiano Gómez, X, Simón Calzada, Tomás Berrazueta, Cándido Lucio Ramos (director), Gonzalo Rojas, Lorenzo Berrazueta, César Ruiz Collantes, Jerónimo Lavid, Ángel Cotera y José Ugarte.Y sentados en el suelo cinco: Ramiro Ruiz del Árbol, Manuel Ruiz, Álvaro Ruiz del Árbol, Antonio Ceballos y Leopoldo Viar.

jueves, 13 de septiembre de 2012

Construcción de la segunda sede del Banco de Torrelavega




      La primera sede del Banco de Torrelavega (1920-1942) fue  inaugurada el día 1 de enero de 1921. Estuvo situada en el Boulevard Demetrio Herrero, al lado de donde, años después,  se instalará el ayuntamiento. Catorce años después la entidad crediticia había crecido tanto que debía buscar otra ubicación. 
     El solar escogido de 307 metros cuadrados estaba situado en una esquina entre la calle José María de Pereda y la Avenida del Cantábrico. Las gestiones las realiza Emilio Botín Sanz de Sautuola que hacía poco tiempo que había sido nombrado director del Banco y además consejero formando parte de su Consejo de Administración. 
     El día 29 de marzo de 1935 Emilio Botín Sanz de Sautuola remite  al alcalde de la ciudad, Joaquín Fernández Herreros, el proyecto para la construcción de la segunda sede del Banco de Torrelavega. En la misiva el máximo responsable de la entidad crediticia  explica que “el Banco ha adquirido un solar destinado a construir, bajo la dirección del arquitecto Javier González de Riancho, un edificio destinado a las dependencias del banco y viviendas con arreglo a la memoria y planos que autorizados por dicho arquitecto se acompañan”. La memoria del proyecto fue firmada por Emilio de la Torriente y por el arquitecto antes citado.  
     El edificio se componía de 6 plantas, sótanos, planta baja y 4 más destinadas a viviendas divididas en derecha e izquierda. El sótano se iba a destinar a albergar los servicios de caja fuerte y acoger los archivos del banco; la planta baja se destinó a las oficinas, al hall publico y se completaba con el despacho del director y una sala para reunirse el Consejo de Administración del Banco. Los pisos, que se iban a destinar a viviendas en alquiler, tenían de 4 a 5 dormitorios, sala comedor, cocina y cuarto de baño. 
     Un año más tarde, el Consejo de Administración del Banco de Torrelavega, decide elevar un piso al edificio. Por ello, el subdirector del Banco, Andrés Fernández Sainz, solicitó a la Corporación Municipal, el día 4 de julio de 1936 “elevar un piso más a la obra en construcción”. Trece días más tarde, el 17 de julio,  la Corporación Municipal, presidida por su alcalde Pedro Lorenzo Molleda aprueba tal pretensión. La obra fue dirigida por el arquitecto municipal de Santander, Javier González de Riancho  y la cimentación con hormigón armado  por  el ingeniero de la Junta de Obras del Puerto, Luis Palencia. 
     La construcción fue realizada, en su primera parte, por la empresa local “Hijos de Segundo Fernández”, y terminada  por el contratista  Francisco Sopelana. Acabada  la guerra incivil,  el día 15 de agosto de 1938 se inaugura la segunda sede del Banco de Torrelavega. Esta sede se mantendrá  hasta la desaparición del Banco de Torrelavega en 1942 cuando es absorbido por el Banco de Santander. A los seis días, el día 21, Fermín Trueba, “la pulga de Torrelavega”, se proclama campeón de España de ciclismo.
Para más información ver el libro El Banco de Torrelavega 1920/1942 del mismo autor que este blog.