martes, 18 de junio de 2013

Ignacio Pérez Canales (1880-1938), comerciante y ferretero



En los primeros años de mil novecientos, concretamente en 1902, Ignacio Pérez Canales abre  una ferretería y una fábrica de muebles y tachuelas en la calle de La Estrella. Le ayuda económicamente en esta aventura empresarial el que va a ser su suegro, que lo será por partida doble, Álvaro Mata Bocanegra, comerciante de Torrelavega.
            Ignacio Pérez Canales (1880-1938) había nacido en Puente San Miguel, Reocin. Era hijo de  Carlos Pérez Quintal, natural de Castropol en la antigua provincia de Oviedo  y de Antonia Canales Ribero, que lo había hecho en Torrelavega. Tuvo, que sepamos, dos hermanos: Facundo Domingo que había nacido en Puente San Miguel de Reocin el día 28 de noviembre de 1879 y Gervasia Pérez Canales que lo había hecho el 14 de noviembre de 1881.
            A finales del siglo XIX  Álvaro Mata Bocanegra (1860-1941), natural de Puente de Arenas en la provincia de Burgos, llega con su familia a Torrelavega. Era dueño en el partido judicial de Villacarriedo, al que pertenecía Puente de Arenas, de varias fincas que vende, liquida  y “baja a la ciudad” con su mujer, María Vélez y dos hijas casaderas, Avelina y Eloísa. Ya instalado en Torrelavega, Álvaro Mata Bocanegra se dedica a la fabricación de zapatos e instala una zapatería en 1892 en la calle de La Estrella.
            Nuestro comerciante se casará con las dos hijas de Álvaro Mata. Primero lo hace con Avelina  con la que tiene dos hijas, María Teresa y Avelina Pérez Mata. Y a la muerte de su primera mujer, se casará con su hermana, Eloísa Mata Vélez, por “sugerencia” de su suegro. Con esta segunda mujer tiene tres hijos, José, Ignacio y Eloísa. Aún se casará una vez más, la tercera,  con su cocinera, Josefa Oreña Martinez que era natural de Santillana del Mar, y juntos se van a vivir a Santander,  al segundo piso del número 5 de la calle Guevara.
            Ignacio Pérez Canales vivió primeramente en el Boulevard Demetrio Herrero y más tarde en la calle Ancha enfrente a la ferretería que ya se había trasladado a esta emblemática calle, a la esquina entre la calle Ancha y la de la Consolación, era su segunda ubicación. Pasaba todos los veranos, como muchos comerciantes de aquella epoca en el pueblo de Suances. Fue propietario de uno de los primeros coches que hubo en Torrelavega, un Minerva, conducido por su chofer Abel Bolado Fraile que era de Portugalete. Su negocio lo publicitaba como: “Ferretería y Fábrica de Muebles; Artículos de mimbre y objetos de escritorio; Porcelanas de Sevres, Limojes y Japón; Loza, cristalería, perfumería, objetos de arte y fantasía y materiales para para la construcción de obras, carreteras y ferrocarriles. Importación y Exportación”. También se anunciaba que en el establecimiento “se fabricaban tachuelas y muebles”. Contaba con un completo almacén de ferretería. Loza, cristalería, perfumería, objetos de arte y fantasía.
            Ocupa una concejalía en el consistorio municipal en 1924 y 1925 y, también,  forma parte de la primera Junta Directiva de la Cámara de Comercio en Industria de Torrelavega siendo elegido vocal, el día 27 de abril de 1913, en la primera Junta presidida por César Campuzano Ruiz. Más adelante será nombrado Tesorero de dicha institución y volverá a la dirección de la Cámara durante el mandato de Isidro Diaz-Bustamante Blanco en 1924.
            El comerciante Ignacio Pérez Canales muere a la edad de 58 años, el día 24 de abril de 1938. Fue enterrado en el cementerio de Ciriego de la capital Cántabra para, más adelante, reposar sus restos en el panteón familiar de los Mata Vélez en el cementerio de Geloria en la Llama de Torrelavega. A su muerte se quedará a cargo del negocio su hijo José y, posteriormente se incorporará su hermano Ignacio. Aunque desde siempre el negocio se le conocía como “Ferretería Canales”, aunque a estas alturas el apellido Canales ya estaba en tercer lugar, deciden conservar el nombre de  “Ferretería y artículos de regalo. Hijo sucesor de Ignacio Pérez Canales”.

Para más información ver la biografía que sobre Ignacio Pérez Canales  contiene el libro  "Los comienzos  de la Cámara de Comercio e Industria de Torrelavega" que ha publicado en diciembre de 2012 el autor de este blog.





viernes, 31 de mayo de 2013

Fundación del Orfeón Torrelaveguense, 1894


La historia del Orfeón de Torrelavega  se remonta a 1894 cuando un grupo de jóvenes, socialmente inquietos y tutelados por Cándido Lucio Ramos, crean una sociedad coral con objeto de aprender, entre otras cosas, el canto coral. Desde sus orígenes nuestro coro tiene carácter amateur y sus miembros están unidos por el amor a la música y la armonía. En el año de la fundación cuarenta voces masculinas dirigidos por Cándido Lucio Ramos, organista de la iglesia de Nuestra Señora de La Consolación, comienzan su andadura. A finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX nacen en España numerosas sociedades corales. Eran frecuentes las competiciones entre las distintas sociedades de canto en las que, inevitablemente, participa el Orfeón Torrelaveguense conquistando varios galardones. Aunque algunos coros como el Orfeón Donostiarra, decide en 1909 incorporar mujeres,  el Orfeón de Torrelavega sigue fiel a sus comienzos hasta que a principios de los años treinta del siglo XX se incorporan voces femeninas y se transforma en coro mixto. 
Cándido Lucio Ramos (1864-1910), padre del músico José Lucio Mediavilla funda el Orfeón Torrelaveguense. Había nacido en Baltanás provincia Palencia. Era hijo de Cándido Lucio natural de Castrogeriz, Burgos y de María Ramos nacida en Vertavillo, provincia de Palencia. De niño pertenece al coro de la Catedral de Palencia. Allí estudió órgano y piano. Ya en Torrelavega dirige el primer orfeón que hubo en la ciudad. Cinco años después gana por oposición la plaza de organista de la iglesia parroquial de nuestra Señora de la Consolación.  Aunque no había órgano, sino armonio. Ejerció  como profesor de piano y compositor. Se casa en primeras nupcias  con Pilar Mediavilla. De este matrimonio nació su hijo, el maestro José de Lucio Mediavilla y su primera hija Pilar. Posteriormente se casó con Cándida Guerra Alcalde con la que tuvo cinco hijos: Rosa María, Cándido, Elvira, Ángel y Carmen. Uno de ellos Ángel Lucio hereda su amor por la música y es ayudante del sacerdote y organista Félix Apellániz. Participó Cándido Lucio Ramos activamente en la vida musical de la ciudad como organista, pianista, director de coros y  profesor de música. Frecuentemente actuaba en el Círculo de Recreo  acompañando a los concertistas que venían a dar recitales. Era muy reconocida su versatilidad,  lo mismo tocaba un vals  que un rigodón  u ópera y lo mismo un tango que una plegaria o una sinfonía religiosa. Compuso diversas obras para  piano como el pasodoble “Los dos gemelos”  dedicado a su discípulo Gabino Teira. Cándido Lucio dirigió el Orfeón hasta su muerte en el año 1910. Otros directores del Orfeón fueron: Enrique Mouteira (1924-1927); Claudio Sámano Calderón (1927-1929); Javier Fernández Gatoó (1929-1932) que introdujo en el coro voces femeninas y José Lucio Mediavilla (1932-1936) compositor, pianista y director. Quizás sea este último sea uno de los mejores músicos  que ha habido en la ciudad. Entre 1925 y 1936 Orfeón Torrelaveguense convivió con la Coral de Torrelavega. Cuando falleció Cándido Lucio Ramos, el día 2 de enero de 1910, solo contaba 46 años y vivía en la calle Argumosa.
En un post anterior, referente al Orfeón de Torrelavega, dimos cuenta de las personas que formaban parte de esta famosa sociedad musical en 1910. En él aparecían nuestros abuelos. En esta nueva entrega están nuestros bisabuelos. Apasionante verdad. En la foto aparecen personas que serán muy significativas en su tiempo. En la fila de arriba: Emilio Revuelta, Cesáreo Fernández,  Jacinto Otero, Remigio de la Rasilla, Gregorio Miguel y X. En la segunda fila: X, X, Diego Bragado, X, Gregorio Parraga, Victor Tejedor, X, Francisco González, X y Benito de la Fuente. En la tercera: Jesús Ubalde Miguel, Gabino Cortavitarte, José Palacio, Silverio Natural, José Molleda, X, Manuel Benítez, Eutiquio Baranda y X. En la siguiente: Arcadio Villegas, Joaquin Cacho, Virgilio Gutiérrez, Cándido Lucio (director del Orfeón), Alfredo Alcalde, Federico Rodríguez Piró, Ramón Peña, José Manso, X y X. Y por último sentados en el suelo: Vicente Hevia, X, X, Ángel García, X, Manuel Cuadrado, Andrés Vaquero, X y un niño aprendiz de violinista.



jueves, 16 de mayo de 2013

Valentín Sollet Alonso (1872-1936), curtidor y afrancesado




Valentín Sollet Alonso (1872-1936) regentó en Campuzano, Torrelavega, una tenería francesa que había fundado su padre, Benito Sollèt Guilçou, en la segunda mitad del siglo XIX. En el siglo XVIII surge la industria del cuero, en la antigua provincia de Santander, como casi todas las actividades económicas de la época, vinculada al puerto y al camino de Castilla. A finales de ese siglo comienza, tímidamente, el desarrollo industrial de Torrelavega, que alcanza su mayor esplendor en las primeras décadas del siglo XX. La historia de este importante industrial comienza en la región de Aquitania, en los Pirineos Atlánticos. Allí nacerán, en la segunda mitad de mil setecientos, concretamente en Lahonce, Juan Bautista Sollèt y Graciana Bordelès. Del matrimonio entre ambos nacerá Juan Sollèt Bordelès (1802-1882) que se va a casar con Juana Guilçou Noguès (1800-1869) que era natural de San Juan de Luz, Francia. De su unión nacerán cinco hijos: Petra, nacida en 1835; Valentín, en 1841; Emilia, en 1842; Melquiades, en 1845; y Benito, en 1846. Juan Sollèt Bordelés, con ascendencia bretona y alsaciana, pertenecía a una familia burguesa con grandes inquietudes políticas. Fue un “emigrante político” que llegó a España durante la época de las turbulencias que precedieron a la caída del II Imperio napoleónico. Cuando hizo el viaje a España, no vino solo, fueron otros compatriotas, emigrantes franceses, los que le acompañaron. Nos estamos refiriendo a los Etchart, a los Mendicouague y a los Aguerre, todos creadores de fábricas de curtidos, tenerías francesas, que perduraron hasta las postrimerías del pasado siglo XX. Una vez en Santander, Juan Sollèt Bordelès funda una tenería francesa en el número 18 de la calle San Fernando. Allí comenzará su andadura y aprenderá las primeras lecciones sobre las pieles y los curtidos, su hijo Benito Sollèt Guilçou (1846-1884), padre de nuestro industrial. Este, que había nacido el día 12 de enero, construye una tenería francesa en Torrelavega, creemos que antes de 1870. Una vez instalado se casa con la española Remigia Alonso y Agudo. Su primer hijo será el único varón: Valentín Sollet Alonso. Más adelante nacerán dos hijas, Françoise y Amparo.
            Valentín Sollet Alonso había nacido el día doce de abril de 1872 en la casa de sus padres en Campuzano. Con 30 años, el día 7 de julio de 1902, se casa con Victoria Gómez Martínez (1884-1972). Su mujer había nacido en Torrelavega el once de enero de 1884 y era hija de Rufino Gómez y Encarnación Martínez, empresarios castellanos radicados en Torrelavega. Rufino Gómez regentaba en la capital del Besaya  Bodegas Gómez y era uno de los mayores comerciantes de vinos de su época. El matrimonio de Valentín Sollet y Victoria Gómez tuvo siete hijos: Amparo, Amalia (primera hija con este nombre), Benito (1905-1937), María Ángeles, Valentín (1911-2007), Amalia y Eduardo. Debido a que en aquellos años la mortalidad infantil era muy alta, sus dos primeras hijas, Amparo y Amalia (1ª), fallecen en la primera infancia. Era un hombre bohemio, afable y de buen trato. Lector empedernido en francés, idioma que hablaba con sus hijos, y muy atento a su aspecto físico y buena indumentaria. Amigo inseparable con el que daba largos paseos de Isidro Díaz-Bustamante Blanco. Valentín Sollet Alonso fue concejal del ayuntamiento de Torrelavega en los años de 1928/1930 y además, ocupó el cargo de vocal, contador del Círculo de Recreo de Torrelavega  llegando más tarde a la presidencia de la sociedad más antigua de la ciudad en 1930. Una enfermedad pulmonar irreversible acaba con la vida en 1936, muy pocos meses antes del inicio de la guerra incivil que se llevará por delante a su hijo mayor, Benito, quién ya antes de la muerte de su padre se había hecho cargo de la empresa familiar. Durante este conflicto, Curtidos Sollét fue confiscada algunos meses, y a su frente estuvo entonces su viuda, Victoria Gómez Martínez, tiempos en que sus hijos menores, Amalia y Eduardo, habían sido trasladados a Francia por un buque de esta nación que evacuó a ciudadanos belgas y franceses, en los primeros meses del último conflicto fratricida español. Su segundo hijo varón, Valentín Sollet Gómez dirige las riendas de la empresa junto a su hermano Eduardo, entonces estudiante de Ciencias Químicas, que es quién establece nuevas técnicas del curtido. Valentín Sollet Alonso forma parte como industrial, junto a otros comerciantes, de la Junta Directiva de la Cámara de Comercio e Industria de Torrelavega. No en los inicios, sino a partir del año veinte del siglo veinte. Es elegido, concretamente, el día 29 de marzo de 1921. Al año siguiente cuando su amigo Isidro Díaz-Bustamante Blanco ocupa la presidencia asciende hasta ocupar la tesorería de la junta Directiva. Conoce la nueva sede en la Llama donde acude por última vez a la sesión celebrada el 3 de junio de 1935. 




Muere a los sesenta y cuatro años en su casa, en el número diez de la calle de José María de Pereda de Torrelavega, el día 19 de mayo de 1936. Su cuerpo al igual que el de su esposa, que fallecerá 36 años después, concretamente el día 24 de enero de 1972, yace en el cementerio de Geloria en la Llama de Torrelavega.

Para más información ver la biografía que sobre Valentín Sollet Alonso  contiene el libro  "Los comienzos  de la Cámara de Comercio e Industria de Torrelavega" que ha publicado en diciembre de 2012 el autor de este blog.

martes, 30 de abril de 2013

José Obeso Revuelta (1884-1952), alcalde de Tanos



           José Obeso Revuelta (1884-1952) nació en Tanos, Torrelavega, el día 25 de diciembre de 1884. Fue uno de los dos hijos del matrimonio formado entre Joaquin Obeso que era natural de Tanos, y de Catalina Rebuelta (sic) que había nacido en el lugar de Vargas. El otro fue una niña a la que pusieron el nombre de Obdulia. Cuando contaba 26 años, el ganadero de Tanos, Joaquin Obeso Rebuelta se casa, el día 12 de enero de 1884 en la iglesia de Nuestra Señora de las Nieves, con Catalina Rebuelta y Velar de 19 años, labradora y natural de Vargas. Los abuelos paternos de José Obeso Revuelta eran naturales y vecinos del pueblo de Tanos: Antonio Obeso y María Rebuelta (sic). Y por línea materna naturales y vecinos de Burgos: Jose María Rebuelta y Agustina Velar. Era costumbre en aquella época que los varones comenzaran a trabajar muy pronto. Había mucha necesidad. José Obeso empezó con 12 años en la Tejera fabricando ladrillos y tejas. Más adelante trabajó en las Minas de Obregón, después fue albañil hasta acabar en un oficio que le reportaría cierta notoriedad, el de cantero. Llegó a capataz de los obreros municipales del ayuntamiento de Torrelavega y fue Secretario de la Sociedad de Canteros, creada en 1902. Ocupó este cargo en dos periodos, de 1904 a 1908 y de 1911 a 1917 hasta llegar a ser, este mismo año su presidente. En 1919 es nuevamente relegido para ocupar el cargo de presidente de los canteros de Torrelavega. Sus cualidades personales y su gestión le aúpan y es elegido por sus convecinos como alcalde de barrio y presidente de la junta administrativa de Tanos desde enero de 1916 hasta 1924. En este año cesa en el cargo al desaparecer esta entidad administrativa menor al pasar a depender directamente del ayuntamiento de Torrelavega. Eran los tiempos de Miguel Primo de Rivera. Su gestión fue fructífera y exitosa para las gentes y el pueblo de Tanos. Como obras más relevantes destacamos la construcción de las escuelas, primero, de niños en 1917 y tres años después la de niñas. Unificó los lugares de Lobio y Tanos en uno solo que pasará a denominarse Tanos. Lleva a su pueblo la luz eléctrica y el alumbrado público entre 1921 y 1923. Se construye la carretera al cementerio donde se implica de una manera destacada Alfredo Fernández-Vallejo Velarde hijo del que fuera alcalde de Torrelavega Joaquin Fernandez-Vallejo y Fernández Castanedo (1842-1883) Y por último durante su mandato se renueva la tubería de agua de las 3 Fuentes y se instalan cuatro más en la Avenida Fernández-Vallejo. Fue elegido para desempeñar otros cargos como el de Presidente de los campesinos del Partido Judicial de Torrelavega entre 1925 y 1934 y Presidente de la agrupación de empleados municipales entre 1931 y 1934.
             José Obeso Revuelta, cuando contaba 21 años, contrae matrimonio con Leontina García Fernández que por entonces contaba 19 años y era hija de Ramón García natural del pueblo de Molledo y de Balbina Fernández nacida en Campuzano. La ceremonia se celebra el día 18 de febrero de 1905 en la iglesia de Nuestra Señora de las Nieves de Tanos. Tuvieron 9 hijos: Maria, Piedad, José, Manuel, María (la primera con el mismo nombre ya había fallecido), Leodora, Leontina, Isidora y Jesús. Hombre comprometido, de profundas convicciones sociales, continuó desempeñando  las funciones de capataz de los obreros en el Ayuntamiento de Torrelavega hasta la entrada de las tropas franquistas en la ciudad con motivo de la guerra incivil Española. Entonces fue despedido y más tarde detenido, siendo acusado de rebelión militar. Ingresa en la cárcel provincial de Santander el día 2 de septiembre de 1938 formándole un consejo de guerra con procedimiento sumarísimo, número 23.146. Sin embargo, y tras pasar varios meses en prisión, fue dictada sentencia, el 19 de diciembre de 1938, siendo absuelto de todos los cargos con muchos pronunciamientos favorables. José Obeso Revuelta falleció a los 68 años, el día 19 de abril de 1952. Sus restos reposan en el cementerio Civil de Geloria en la Llama de Torrelavega, a donde fue llevado a hombros de cuatro albañiles, tras la negativa del entonces cura de Tanos de darle cristiana sepultura, como era su deseo.

sábado, 13 de abril de 2013

José Ortiz Ruiz (1865-1947), pasiego por los cuatro costados


José Ortiz Ruiz (1865-1947) es un claro exponente de las personas que nacidas en otros lugares se instala en Torrelavega a finales del siglo XIX. A ellos les debemos el engrandecimiento comercial de esta ciudad. Regenta un importante comercio de “ropas y telas” en un lugar emblemático, el número uno de los portalones de la Plaza Mayor. Participa en la creación de la Cámara de Comercio e Industria de Torrelavega ocupando la vicepresidencia desde la elección de la primera Junta Directiva en enero de 1913 hasta que presenta su renuncia en abril de 1921. El comerciante José Ortiz Ruiz había nacido en San Pedro de Romeral en 1865. Por lo tanto, era lo que por entonces se denominaba un “sampedrano”. Su padre, Santiago Ortiz Ruiz (1843-1894) comerciante y natural de San Pedro del Romeral, “baja” a Torrelavega junto con su mujer, Ramona Ruiz del Árbol Sáiz-Pardo, tres años más joven que él y sus dos primeros hijos, José Ortiz Ruiz con tan solo cuatro años y su hermana Josefa (1868-1891) que por aquel entonces contaba año y medio. Era 1869 y se instalarán en una vivienda de la calle La Estrella donde nacerán sus primeros sueños y ocho hijos más. Andrea (1872-1891), María Concepción (1874-1874), Manuela (1875-1877), María Luz Sergia (1882-1890), Elisa (1880-1904), Santiago (1883-1950), Baudílio(1884-1920) y Luis (1888-1899). Cien años antes y en la villa pasiega de San Pedro del Romeral encontramos a los antepasados de nuestro comerciante. Pasiegos y “sampedranos” por los cuatro costados. La relación de José Ortiz Ruiz, que para ser más exactos y genealógicamente hablando se llamaba, José Ortiz Ruiz del Árbol, con los paños y las telas data de muy antiguo, concretamente de 1796. Ya por entonces y en su lugar de origen comenzaba un incipiente comercio textil. Una de las que cortaban y cosían esas telas era Josefa López, sastra de profesión, nacida 1796 y bisabuela por línea materna de José Ortiz Ruiz. Josefa López va a contraer matrimonio con el jornalero de la misma villa Miguel Ruiz del Árbol, su bisabuelo materno, nacido en 1788. Santiago Ruiz Ortiz Ruiz, padre de nuestro comerciante, instaló su comercio denominado “Almacenes de tejidos y Ropas hechas” en la Plaza mayor, concretamente en el segundo piso del nº1, esquina con la calle La Estrella. Pasan los años y el joven José Ortiz Ruiz decide apostar, igual que su padre, por un comercio de “telas y ropas hechas”. Abre su comercio “en los portalones” de la Plaza Mayor.  José Ortiz Ruiz se casa con Agustina Alonso Hervás que había nacido en1870 en Villafufre y era hija de Sinforiano Alonso de Rasillo de Carriedo y de Teresa Hervás también del pueblo de Villafufre. El matrimonio solo tuvo una hija, Ramona Ortiz Alonso (1892-1972) nacida en Torrelavega, el día 23 de agosto. Cinco días después se celebra el bautismo en la iglesia de Nuestra Señora de la Consolación y oficia la ceremonia el párroco Ceferino Calderón Díaz. Tuvo unos padrinos de postín. El rico propietario José Ruiz Abascal y la persona que más adelante “se preocupará por ella”, Benita Ruiz del Árbol Sañudo. Por problemas que deben quedar solo en el entorno familiar, madre e hija abandonan la casa de Torrelavega y se van a vivir al pueblo de donde era su madre. Aunque sin relación, el padre siempre mantuvo un nexo de unión con su hija a través de una prima suya, Benita Ruiz del Árbol Sañudo, que fue quien corrió con la “educación” de la niña con la ayuda de su padre. El negocio iba viento en popa y debido a ello llega a ser lo que en aquellos años se denominaba “una persona adinerada”. Ideológicamente era republicano convencido y militante. Fue concejal en el ayuntamiento de Torrelavega por el partido Republicano.



 En 1905 compró una finca con la que a lo largo de los años tendrá, él y su familia una gran relación. Estaba “radicada en el sitio del Castillo de San Martin, también llamado La Torre, cerca de la barra del puerto de la villa de Suances”. Su republicanismo le llevo hasta el punto de denominar esta casa como Lerroux en homenaje al político Español.  Si políticamente no hay duda de su ideología tampoco la tenemos de su anticlericalismo. Participa activamente, en 1912, en muchas de las reuniones que celebran los comerciantes con objeto de conseguir una Cámara local. A los pocos días de aprobarse la autorización para crear la Cámara de Comercio e Industria de Torrelavega entra a formar parte, en enero de 1913, de la Junta Directiva Provisional presidida por el alcalde Florencio Ceruti Castañeda. Más adelante participará, junto a otros treinta y nueve comerciantes, en la “escritura de compromiso”, el día 21 de febrero, avalando y asumiendo los gastos reflejados en los presupuestos anuales de la Cámara. Premisa de obligado cumplimiento que especificaba la Real Orden y sin la cual no se podía constituir legalmente y oficialmente la institución cameral. Ese día que era viernes, José Ortiz Ruiz, junto a los demás comerciantes, acude al despacho del notario de la ciudad Mariano Muñiz y Castaño. En la primera Junta Directiva constitutiva y elegida el día 27 de abril es nombrado vicepresidente de la Cámara de Comercio de Torrelavega. Y al mes siguiente es elegido para formar parte de la Comisión Permanente. José Ortiz Ruiz muere en Torrelavega cuando contaba 82 años, el día 18 de junio de 1947. Fue enterrado en la zona civil en el cementerio de Geloria en la Llama. Fallece sin hacer testamento, acto que posibilita que su hija Ramona sea la heredera legítima y única.
Para más información ver la biografía que sobre José Ortiz Ruiz contiene el libro  "Los comiemzos de la Cámara de Comercio e Industria de Torrelavega" que ha publicado el autor de este blog.

miércoles, 27 de marzo de 2013

Compañía General de Electricidad Montaña, 1894



La luz eléctrica da sus primeros pasos en la villa de Torrelavega con la creación de La Compañía General de Electricidad Montaña, el día 28 de septiembre de 1894. Cinco meses antes  que pasase de villa a ciudad. Para tal fin y ese mismo día,  se reúnen en al salón de actos del consistorio municipal, situado entonces en la Plaza del Grano, los accionistas que van a constituir  la sociedad de alumbrado eléctrico que va a cambiar la fisonomía del lugar. Se acabaron los faroles.

         La sociedad tenía como objeto fundamental “la producción de electricidad y el suministro de la misma en Torrelavega para el alumbrado”. El domicilio social “la villa de Torrelavega” y se asignaba una duración societaria de 99 años. Se constituye con un capital social de 125.000 pesetas dividido en acciones de 100 pesetas cada una.  Fueron suscritas 1.250 acciones.
      La reunión, que comenzó a las 10 de la mañana,  la presidió en calidad de accionista y secretario provisional de la sociedad Gregorio Martin Blanco (1849-1905) alcalde de la villa. Allí estaban representados los dos tercios del total de las acciones. Acto seguido tomó la palabra Guillelmo Gómez Ceballos (1861-1916) que dió cuenta de los estatutos que posteriormente fueron aprobados por unanimidad.  Y solo quedaba la elección del consejo de administración que iba regir la marcha de la empresa. Los estatutos concretaban el número, once vocales y cuatro suplentes.
      Los elegidos fueron los siguientes accionistas: Casimiro Gallo, Francisco Macho Fernández, Ernesto García Gómez, Luis Ruiz Rebolledo, Isidro Diaz-Bustamante Blanco, Hipólito Plata, Manuel Carrera Campuzano, Francisco Rodríguez, Gregorio Martin, Bernardo Argumosa y Guillelmo Gómez Ceballos. Siendo este último designado para ser el primer presidente de la sociedad. Como secretario fue elegido, con plaza en propiedad, Luis Ruiz Rebolledo. Siendo elegidos como accionistas suplentes del consejo: Pedro Sañudo, Doroteo Martinez, Justo Alonso Astulez y Francisco Teira.
      Participaron en la elección los accionistas allí presentes que además de los ya citados fueron: Ángel Alonso, Manuel Macho, Pedro Saro, Francisco Carral, Francisco González Quijano, Cesáreo Varela, Celestino García, Manuel Herrero, Manuel Rubín, Rufino Fernández Abascal, Luis Cotera Presmanes, Policarpo Mazón, José Joaquin Vélez, Ricardo Gómez Ceballos, Saturnino Arroyo, Manuel Trugeda de Velasco y Fernando Viaña.
        El día 20 de diciembre de 1895 se inaugura la luz en Torrelavega que es suministrada por la Compañía General de Electricidad Montaña y José Sañudo Cano  será su director.


sábado, 9 de marzo de 2013

Sixto Payno Juanco (1869-1953), abogado y juez municipal



Sixto Payno Juanco (1869-1953) nació en Torrelavega. Era nieto, por línea paterna, de Juan Manuel Payno de las Cuevas y Rodríguez de la Torre que regentó un comercio de vinos y licores en el número 6 de la calle Carretas de Madrid y Juana Alonso Marcos. Y por línea materna de Juan José Juanco de Landa y de María Manuela Iturvide Almirantearena. Sus padres, Román Payno Alonso, secretario del juzgado de Torrelavega,  y María Inés Juanco Iturvide contrajeron matrimonio el día 2 de mayo de 1866. Sixto Payno Juanco fue miembro de la junta directiva de la sociedad Círculo de Recreo de Torrelavega en calidad de bibliotecario. Publicó, en 1897, el “Catalogo de la Biblioteca” con más de 1.500 volúmenes. Estudio la carrera de derecho y más adelante, ya en 1898, ejerce como abogado y Juez Municipal. Fue director de la sucursal que el Banco de Mercantil tenía en Torrelavega pasando más adelante a ocupar la dirección de este banco en la capital de la provincia. Años después será nombrado director del Banco de Aragón en Zaragoza. Desempeñó un papel destacado en la creación de la Cámara de Comercio e Industria de Torrelavega. Intentó en todo momento encajar los intereses de los comerciantes de Torrelavega con los de la capital de la provincia. No siempre lo consiguió. Formó parte de la Cámara de Comercio, Industria y Navegación de la Provincia de Santander y fue estrecho colaborador de su presidente. Ocupó la presidencia de la Comisión de Reglamento de la Cámara de Comercio, Industria y Navegación de la Provincia de Santander, el día 16 enero de 1911, que es cuando Antonio Fernández Baladrón, toma posesión y sustituye en la presidencia de la Cámara provincial, la única que existía en aquel tiempo, a Ramón Pérez Eizaguirre. Por lo tanto era de su equipo directivo y un colaborador muy cercano. Sixto Payno Juanco tuvo en todo el proceso de creación de la Cámara de Comercio e Industria de Torrelavega una actuación destacada. Intervino en muchas de las reuniones que celebraron los comerciantes de Torrelavega con los representantes de la Cámara provincial. Destacada fue su intervención en la reunión que se celebró en Torrelavega en los salones del Círculo de Recreo. Su postura siempre fue clara. De compresión a los intereses de los comerciantes de Torrelavega sin olvidar su pertenencia a la Cámara Provincial.




Sixto Payno Juanco fué un ferviente creyente, católico, apostólico y romano. Se casó con María Cecilia Mendicouague López (1879-1948), el 22 de noviembre de 1898. Del matrimonió nacerán 12 hijos, cuatro de ellos mueren siendo muy jóvenes. Los demás llevarán los nombres de Ángel, Sixto, Román, Manuel, José, Cecilia, Agustín y Antonio. Falleció Sixto Payno Juanco en Madrid en 1954, donde ya vivía desde hacía varios años. Está enterrado en la Sacramental de San Justo, en la capital de España, en donde también reposan los restos de su mujer y sus hijos José y Agustín.
Pueden encontrar más información sobre esta persona en el libro escrito por el autor de este blog titulado: Los comienzos de la Cámara de Comercio e Industria de Torrelavega.